jueves, 8 de diciembre de 2016

CARTAGENA




CARTAGENA

Gonzalo Wandosell y Víctor Meseguer*
La Verdad, 24 de noviembre de 2016

Acuso recibo de un email de mi muy estimado y respetado Gonzalo Wandosell Morales, cofundador del Partido Cantonal, en el que me da razón de la sensación de agravio acumulado en la retina social de muchos cartageneros…
“Después de un largo recorrido autonómico uniprovincial, seguir considerando a Cartagena solo como un problema político es, sin duda, un fracaso colectivo al que deberíamos encontrar una beneficiosa solución para bien de los cuarenta y cinco municipios y todos sus habitantes. La murcianía política debe de asumir que Cartagena, por su gran población de derecho, su trimilenaria historia, su importante, variado, y rico patrimonio arqueológico, por su actual y futura capacidad portuaria, por su alargada capitalidad de toda la costa autonómica, así como la del Mar Menor, sus grandes complejos industriales así como sus enormes potencialidades tecnológicas, capitaneadas por la Universidad Politécnica. La gran variedad y rentabilidad agrícola de sus campos podría ser un gran pilar de todas nuestras exportaciones y fundamento del futuro desarrollo económico y social de toda la Comunidad Autónoma. Por el contrario, desde Cartagena hemos tenido que comprobar y sufrir como todas estas potencialidades se han visto paralizadas, no solo en perjuicio nuestro sino también en el colectivo regional. Nuestra trimilenaria e importante historia fue silenciada como fundamento de la futura Comunidad Autónoma. El más importante patrimonio arqueológico de toda la Región sigue oculto en más del setenta por ciento de su capacidad y que puesto en valor sería el fundamento para que Cartagena, es decir una parte de la Región,  fuera declarada Patrimonio de la Humanidad y así complementar el turismo de Sol y Playa. Las dársenas portuarias de Cartagena siguen sin tener conexiones ferroviarias y el futuro puerto de El Gorguel no es prioritario para nuestro Gobierno regional. Por su situación geográfica debería ser centro turístico de todas nuestras costas y también del Mar Menor. Nuestros grandes complejos industriales, la potencialidad tecnológica de nuestra Universidad Politécnica y el gran Polígono Industrial de Los Camachos siguen siendo asignaturas pendientes. La posibilidad de alternar varias cosechas por temporada y sus variedades sitúan al Campo de Cartagena como motor tecnológico de nuestra rentable agricultura”, (hasta aquí las palabras de Gonzalo).
Puedo coincidir con buena parte del análisis de mi buen amigo: la autonomía solo sustituyó el centralismo del Estado por el de la ciudad de Murcia, dando lugar a una Región unimunicipal. La agenda pública de nuestro país y de nuestra Región tiene pendiente abordar un proceso de descentralización inacabada.
A mi juicio, la trimilenariedad y la arqueología no son razones "ni suficientes ni racionales" para construir estructuras administrativas de servicio a los ciudadanos del siglo XXI. Dejando pasar el tiempo, todo el mundo es trimilenario... Su historia cantonal tampoco es única en nuestra Comunidad, baste recordar la proclamación cantonalista que hizo el Ayuntamiento de Jumilla en 1873: “La nación de Jumilla desea estar en paz con todas las naciones extranjeras y, sobre todo, con la nación murciana, su vecina; pero si ésta se atreve a desconocer nuestra autonomía y a traspasar nuestras fronteras, Jumilla se defenderá, como los héroes del 2 de mayo (de 1808), y triunfará en la demanda (…) y a no dejar en Murcia piedra sobre piedra”. Los verdaderos argumentos de Cartagena, como apunta Gonzalo, son su gran potencial económico y el empoderamiento de sus ciudadanos. 
No creo que la biprovincialidad sea la solución porque esta estructura territorial fue ideada para re-centralizar el poder del Estado. Además, su materialización no garantizaría ni más democracia ni más participación, sino más burocracia, clientelismo y, consiguientemente, mayores costes que recaerían sobre las espaladas sudadas de los ciudadanos.
Por cierto, este problema de la descentralización, comarcalización y transferencia de competencias a los municipios está en toda España. Aragón tiene una buena iniciativa de comarcalización. Tarde o temprano las comarcas catalanas se agruparán en las nuevas veguerías. Incluso Castilla y León tiene un plan de comarcalización parado desde 1992. Y en Madrid incluso hay proyectos de una nueva organización por distritos de toda la Comunidad Autónoma (iniciativa del PP para conseguir distritos homogéneos en un sistema electoral mayoritario y.… salir beneficiados).
Quizá lo que habría que hacer a nivel estatal es permitir a cada Comunidad Autónoma organizarse como quiera: en comarcas, en cantones, en veguerías, etc... Las provincias y las diputaciones son el último reducto del caciquismo decimonónico español, y las instituciones más inútiles que uno se imagina (más que el Senado).
Yo apuesto por una Región de comarcas que refuerce el municipalismo, la descentralización y la construcción de espacios públicos desde abajo hacia arriba. Una lógica de cambio que debería empezar por las pedanías o diputaciones de las principales ciudades. O la solución es para todos o no servirá para ninguno, o lo que es lo mismo, en materia de descentralización, debemos llegar todos, si queremos llegar.

*Gonzalo Wandosell es cofundador del Partido Cantonal y Víctor Meseguer es Educador.

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