sábado, 29 de noviembre de 2014

Ma Petite Martina

Publicado en La Verdad el 29-11-2014

Fue pisar la primera baldosa de ese acogedor piso y correr apresuradamente hacia el baño. Un zapato adelantaba al otro apenas sin rozar el suelo. Llegué al wc y de rodillas abrazando la taza con amarga tristeza comencé a lanzar el Portillo que había tomado durante largas horas. Mi amargura ascendía como un cohete desde mi vientre a mi esófago hasta llegar a mi lengua y terminar variadamente entre mi boca, mi pelo y el suelo. Mi cabeza repetía una y otra vez, no porqué, porqué, porqué, porqu, porq... Desperté entre los brazos de Monsieur Aurélien, el padre de mi amigo Luc. Lo había visto una decena de veces. Alto, educado y atento. Cincuenta maravillosos años de sabiduría, saber estar y galantería. También comprobé en ese momento que poseía unas manos que ocupaban toda mi espalda. Cuando pude articular palabra le pedí que por favor cerrara la puerta de la cocina. Que ese olor a leche materna estaba venciendo mi aliento. Como un chiquillo obediente se lanzó a la cocina a cerrar la puerta. Entonces llegó el momento. Ese momento que sabes que siempre llega pero rezas para que sea cuanto más tarde mejor. Ma Petite Martina. Dieciocho meses la tuve atada a estos pequeños pechos. Los mismos meses que duró su vida. Los únicos meses fabulosos de la mía. El olor a leche me abstrae a esa dulce vida que compartíamos Martina y yo. Hace un año me prohibí exhalar ese aroma. Desde entonces había evitado nacimientos, hospitales maternales, cafeterías, amigas con hijos y todo sitio que pudiera arrojar ese olor. Y lo había conseguido hasta el día de hoy. Le expliqué a Aurélien que la leche es leche para el resto de personas menos para mí. La leche era vida. La leche era Martina. La leche era adoración, arraigo, delicadeza, pasión. La leche era dulce, cálida, del color de la nieve, de la textura del mar en calma. Comencé a llorar retumbantemente. Lloraba por Martina y lloraba por mí. Lloraba también porque estos pechos ya no tendrían más leche y esta piel no rozaría su frescura. <>  <<¿Cierran las heridas Aurélien?>> <

A don Antonio Reverte

Querido Tono
Publicado en La Verdad el 27-11-2014
Mientras ojeo los últimos libros que me regalaste, pienso en la suerte que ha supuesto que nuestros vivires se cruzaran y poder compartir tramos de mi existencia contigo, que pese a ser cortos en tiempo, tú los agrandabas con humanidad y sabiduría. Tú ensanchaste mi vida....
Corría 1992. Si te soy sincero, no me atrajiste de inmediato, quizá porque ambos padecemos de timidez desde antes de nacer. Esta debe ser la razón por la que en ocasiones te percibí rodeado de una muralla de altura suficiente, como para valorar si disponía de energía y capacidad para  franquearla. Fue nuestro punto de referencia, que me sigue acompañando cada día, quien me animó a rascar el muro de esa muralla y descubrir todo lo que guardaba dentro ¡Qué hallazgo...! Tan grande como tú.
Conforme te fui conociendo, lo primero que pensé es que no eres una persona de las que callan por complacencia cobarde y que entre tus objetivos nunca está el ganarte el favor y el halago de los "grandes". A mi juicio, a algunos, les venía grande ese calificativo y tu sombra es tan inmensa que los borra, y lo haces sin desprenderte de tu sonrisa perenne. Y tú lo sabes. 
Tu talento y espíritu generoso te dan permiso para mirar a la gente cara a cara, con comprensión pero sin miedo. Tu mirada, Tono, amasa esa mezcla de sensatez y vitalidad que se han convertido en el disfraz de tu alma, como lo son las palabras para quienes se exceden en su uso.
Siempre veo en ti el valor que exige la sinceridad, cuando esta tiene sus orígenes en convicciones, principios sólidos y una brillantez intelectual exquisita y sutil. Ahora que no nos oye nadie, decirte, que durante todos estos años te he visto esforzarte por vivir, en lo personal y en lo profesional, ajeno a la estupidez interesada y al fundamentalismo ideológico y corporativo. Sin más y siempre con el mismo tono. Tú, siempre impecable.   
Pese a tu sabiduría -propia de las élites que este país siempre tuvo, pero nunca valoró- yo te incluí en mi catálogo de "gente de la vida", en el que incluyo a aquellas personas para las que el mayor placer es mirar lo que hay al otro lado de la ventana o cualquier otro paisaje, porque saben -como tú-  que su valor radica en el modo con el que sus ojos observan el mundo y lo que este les devuelve.
Cuando te pienso, te imagino en el jardín de tu casa amarilla, tejiendo sueños nuevos, dando consistencia a otros antiguos y consiguiendo aproximarlos al presente... Reflexionando y repensando ideas, buscando darles luz, color y sentimiento. Todo esto, sin descuidar tu jardín.   
Una de tus mayores cualidades es que aún te sorprendes por muchas cosas. Digo "aún"  porque, suele pasar, que las personas a una determinada edad desarrollan una pátina de escepticismo e indiferencia ante el mundo y, sobre todo, muestran una pereza inmensa para comenzar nuevas vidas. Tú, sin embargo, has tenido el valor de vivir muchas vidas, entre ellas, la mía.
Lo que más me divierte de ti es esa habilidad tan tuya de provocar a los que estamos a tu lado para que te acompañemos en tu incesante periplo. Un viaje para el que nunca has necesitado de grandes parafernalias, porque sabes que el único motor capaz de ponerlo en marcha es la curiosidad y el placer por adentrarse en personas y lugares que le son desconocidos o que pasan desapercibidos para la mayoría.
Me gustas porque tu yo no está "hueco", ni construido en serie, porque has dejado que el laberinto de líneas que han dibujado tu experiencia vital y el andamiaje genético hayan teñido tu cara y tu alma, alejándote de estereotipos de personalidad estúpidos. Porque tú, amigo Tono, «más que un hombre al uso que sabe su doctrina, eres, en el buen sentido de la palabra, bueno».
***
PD. Esta carta llega tarde. Fue Juan Antonio quien me avisó que el día amanecería oscuro y frío. La noticia nos dejó abatidos. Poco después me llegó el mensaje institucional por e-mail: « Ha fallecido nuestro querido Presidente (don Antonio Reverte) [...] Su magisterio sereno, su tesón para buscar el punto de encuentro centrado en el interés general y su ejemplo en el desinteresado y generoso desempeño de un cargo público al frente del Consejo Económico y Social es la mejor herencia que ha podido dejarnos...». Adiós. Adiós.





sábado, 8 de noviembre de 2014

II CONCIERTO SOLIDARIO DE LOS PARRANDBOLEROS

II CONCIERTO SOLIDARIO DE LOS PARRANDBOLEROS

Víctor Meseguer

LAPLATAFORMASOCIAL.ORG de la Universidad de Murcia

Más de 4.000.000 de personas dejaron sus vidas en los hornos crematorios de Auschwitz. Un día como hoy, al terminar la guerra, alguien preguntó: ¿Se puede seguir hablando de Dios después de lo que ha sucedido? «Sí, desde el clamor de las víctimas», contestó un joven que deambulaba sobre las cenizas del campo de exterminio y que se resistía a ser imbuido por la banalidad del mal.
 
El concepto “banalidad del mal” fue acuñado a partir de un estudio de la periodista Hannah Arendt. Con este término se quiso recalcar cómo un crimen terrorífico para la humanidad, como fue el genocidio nazi, se produjo con indiferencia emocional y completa ausencia de compasión.

Unos años después, el asunto Eichmann (un señor que fue secuestrado en Buenos Aires y trasladado al Estado de Israel por el Mossad, para apretar su cuello con el nudo de la horca) evidenció que, además de las responsabilidades de los políticos y las estructuras políticas del poder nazi (la Gestapo, la SS y el Partido Nazi), entre las escorias de los hornos crematorios de Auschwitz se escondían también los crímenes corporativos de algunas reputadas empresas químicas, automovilísticas, farmacéuticas...que trabajaron para los nazis, utilizando a los judíos como mano de obra esclava y como cobayas para la investigación científica. Entonces, las empresas, como ocurre ahora, salieron de rositas y siguen vendiendo coches, pastillas,...etc.  

Hoy en día, vivimos inmersos en una nueva guerra, cuya munición sorda penetra como una lluvia fina en las entrañas del mundo que habíamos construido hasta pudrirlo.

Las víctimas de hoy ven como se esfuman algunos de sus derechos fundamentales como el trabajo, la vivienda, la salud, la educación,...etc. Los hogares presos de la pobreza se multiplican de forma imparable. Como en todas las guerras, esta crisis también ha propulsado una diáspora de jóvenes que emigran y buscan su lugar en otra parte del mundo, a cambio de un trabajo que les permita afrontar una vida de forma independiente. Y los cómplices voluntarios de todo lo ocurrido, volvemos a caminar de puntillas.  
No sabemos a qué atenernos y vivimos en una espera expectante de una señal que nos indique la salida. Para romper ese silencio espeso que sólo genera el miedo, el egoísmo o las dos cosas juntas. El Papa Francisco le dijo a los participantes del Encuentro Mundial de Movimientos Populares que "...reclamar tierra, techo y trabajo no es comunista, es la doctrina social de la Iglesia". Allí estaba Joaquín Sánchez, portavoz del colectivo contra los desahucios de la Región. Joaquín se sintió reconfortado por las palabras de Jorge Bergoglio.

Desde la plataformasocial.org de la Universidad de Murcia queremos seguir el ejemplo de personas como Joaquín.   Pretendemos ayudar a desalojar el dolor de la crisis. Y lo hacemos como sabemos y podemos. Intentando cambiar el presente de muchas familias acosadas por la falta de medios para cubrir sus necesidades más básicas. 

Mañana, laplataformasocial.org se viste de largo en el II Concierto Solidario de los Parrandboleros, en el teatro Villa de Molina. A las 21 horas, levantaremos el telón de lo que sólo constituye un alto en el camino para recuperar fuerzas y seguir trabajando al día siguiente y todos los que le sigan.

Aprovecharemos el concierto para entregar nuestras distinciones ImplicaRSE a quienes nos han ayudado en esta campaña  solidaria vendiendo entradas  y dando visibilidad a un programa, cuya recaudación se destinará a Cáritas y Cruz Roja, para la cobertura de necesidades sociales básicas: alimentación, vestido y vivienda.

Entre las entidades que recibirán las distinciones ImplicaRSE, están los seis colegios cooperativas de Molina de Segura (El Taller, Sagrada Familia, Vistarreal, Vicente Medina, San Jorge y Los Olivos); y también la Federación de Clubes de Mayores de Molina y el Centro Social y de Día de Personas Mayores  de Molina-IMAS...(para conocer el resto hay que comprar la entrada).

Hemos invitado a toda la sociedad institucional y política, así como a todos los ciudadanos de Molina de Segura que lo deseen, a que nos acompañen en un acto de homenaje a los únicos protagonistas posibles: los que ayudan, los que construyen ejemplos con su trabajo cotidiano.

Deseamos apoyar a aquellos que están ayudando a quienes más lo necesitan. Se trata de un reconocimiento al tiempo y el esfuerzo entregado desinteresadamente por muchas personas de Cáritas y Cruz Roja. Queremos que sientan el respeto que su entrega desinteresada nos inspira. Ellos responden con solidaridad todos los días y mañana también.

 




VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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