sábado, 29 de marzo de 2014

Un festival de luciérnagas

Publicado en el diario "La Verdad" el 27 de marzo de 2014


La realidad que vemos es la que iluminan los focos. Lo que no vemos es quién hay detrás de ellos. Disparar a los focos no es la solución, nos quedaríamos a oscuras. Para ver algo tendríamos que prenderle fuego a lo que tuviéramos más a mano y podríamos equivocarnos… La cuestión es quién maneja los focos.
TED (Tecnología, Entretenimiento, Diseño) es una organización sin fines de lucro, cuya finalidad es  dar visibilidad a las personas que impulsan la innovación y difundir charlas on line para compartir ideas, proyectos e iniciativas. Es como un festival de luciérnagas a pleno sol, que conforman una gran coral de  "Ideas que merece la pena difundir".

La hipótesis de partida es que  el futuro no pasa por inventar la rueda, entre otras razones, porque según varios estudios la rueda ya fue inventada por sabios alrededor del año 5000 antes de Cristo, más precisamente en el período de El Obeid, que fue la época del poblamiento de la zona oriental de La Mesopotamia. Desde entonces, inventos, lo que se dice inventos, no ha habido tantos. Ocurrencias, sí;  de innovación social, ni hablamos.
¿Y entonces, qué hacemos? Igual los de TED tienen razón y una buena vía para generar ideas es aprender de otras ya existentes y ver si las podemos aplicar aquí, apostar por la cocreación, compartir ideas y proyectos,...etc.
En fin, que para contar cosas tienes que tener algo que contar, como parece que hacen los de TEDxMurcia, un evento anual donde un grupo de pensadores y emprendedores comparten en voz alta lo que más les apasiona: pensar y emprender. La edición de este año ya está aquí, será el próximo 5 de abril, en el Centro Cultural Puertas de Castilla.  El lema "...el mejor de los tiempos" abre un programa de conferencias con una pinta muy interesante. El precio incluye un   "relaxing cup" de café con leche y un tentempié, un lunch sostenible con productos de la Huerta Bizarra y hasta han previsto un tiempo al final para soltarse el pelo y echar unas risas a cargo de Improvivencia (teatro y desarrollo personal).
Y entre uno y otro, los speakers. Ponentes que, en no más de 18 minutos, tal y como mandan los cánones de TED, expondrán sus ideas o sus proyectos en torno a un eje común: ¿Vivimos realmente en el mejor de los tiempos posibles?... O como escribía Jorge Manrique, ¿“Cualquiera tiempo pasado fue mejor”?
Desde ámbitos tan dispares como el jurídico, el cultural, el periodístico, el científico, la gestión social, el arquitectónico…, los speakers tratarán de introducirnos en la profunda reflexión que ya Dickens realizaba en su obra “Historia de dos ciudades” (1859), ambientada en la época convulsa de la Revolución Francesa, que, por cierto, mantiene plena vigencia en la actualidad: sabiduría frente a locura, creencias e incredulidad, luz versus tinieblas, esperanza y desesperación… tenerlo todo y, al mismo tiempo, no tener nada.
Con originalidad, intuición y novedad, tres premisas de los eventos TED, el acontecimiento local que se celebrará en Murcia, nos presentará el laboratorio de ideas de los hermanos Rodríguez Arnal (Richpeoplethings), la vocación de servicio a través de la búsqueda incansable del bienestar de Teresa Reus (arquitecto), el empeño por tender puentes entre sectores y actores de Yolanda Román (Save The Children) o el convencimiento de Jesús Alfaro (jurista) de que dedicar tiempo y esfuerzo a conocer las ideas de los demás es un método excelente para mejorar las propias. Y nunca mejor dicho….
Y junto a ellos, Pablo Artal, fundador y director del Laboratorio de Óptica de la Universidad de Murcia, con 18 patentes internacionales a sus espaldas; la activista, Irene Milleiro (Change.org), segura de que cualquiera puede ayudar a cambiar el mundo; Francisco López, una de las figuras más relevantes de la música experimental y el arte sonoro; Miguel Ángel Gonzalo, firme defensor de la transparencia, la participación, la colaboración y el open data en la Administración pública; Pablo Herreros, autor de “El poder es de las personas” (2013); y el ambientólogo, Txema Campillo y la periodista, Mariajo Moreno, ambos fundadores de las Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia.
Un plantel de lo más variopinto para inspirar al auditorio asistente, distintas perspectivas y otras maneras de afrontar no solo el futuro sino, sobre todo, el  presente o lo que sea esto.
Víctor Meseguer. Director de lapalataformasocial.org
Marta Isabel García Rivas. Directora de RSC del Hospital de Molina


domingo, 16 de marzo de 2014

FOTOS LOPEZ

lluvia. Foto de Gabriel López

 Gabriel Lopez y Víctor Meseguer

La Verdad 13 de marzo de 2014


- Existen muchas maneras de viajar, algunas menos, si el destino es el pasado."Un viaje a la Murcia de ayer con las fotos de Juan López", así reza el artículo del periódico. Se trata de una exposición de fotografía documental que abarca el período 1939-1965, y que se exhibe en Las Claras. Pascual Martínez, gerente de la Fundación Cajamurcia,  dijo que se trata de una exposición organizada por el Ayuntamiento de Murcia, en colaboración con 'La Verdad', que entraña «el palpitar de la ciudad de Murcia durante muchos años, porque aquí están reflejadas escenas de la vida diaria, conocidos personajes de la ciudad, acontecimientos políticos o deportivos, aunque también tragedias». Les recomiendo que no se la pierdan, quizá sea una muy buena oportunidad para mirar cara a cara nuestra reciente historia. Una buena ocasión para averiguar nuestro pasado y no seguir obsesionándonos por el futuro. Una vez más, gracias a la Fundación CAJAMURCIA nuestra historia se ha convertido en un valor cultural abierto a la participación, y "Las Claras", en el corazón cultural de la ciudad.


En las fotos aparecen muchas personas retratadas en su espacio cultural y su entorno social. En las caras de sus protagonistas se intuyen emociones: alegría, tristeza, ímpetu, melancolía, etc. En otras se captan  deseos, opiniones y derechos que nunca se ejercieron. También aparecen las caras del poder y de la ausencia del mismo. Pensé que se trataba de algo así como fotografía antropológica. Ante tanto barullo de sensaciones, le pedí ayuda a Gabriel López, un joven amigo que ejerce de filósofo-antropólogo... Sus recuerdos florecieron en una tarde de primavera, café  y muchas fotos:  

- Hoy haré un análisis cultural pero, si me lo permites, es inevitable que también lo haga como nieto. No conocí a Juan López pero sí pasé largos ratos con Gabriel, mi abuelo, quien en el mes de julio cumpliría 102 años. Si esta exhibición se hubiera celebrado tres años atrás, lo imagino arrastrando su bastón a lo largo y ancho de la sala,  poniendo con exactitud fecha a las imágenes mostradas en esta recopilación del archivo López. Y es que Fotos López eran Juan y Gabriel, dos hermanos que se lanzaron a montar un negocio de fotografía y revelado animados por su espíritu emprendedor. Me baila en la memoria dónde empezó su historia; si comenzaron en Jara Carrillo, González Adalid o en la calle Trapería. Lo que sí recuerdo es a mi abuelo contándome los numerosos viajes que hizo como comprador acreditado, trayendo material fotográfico que, en la Murcia de aquella época, era extraordinario. Leica, las mejores lentes, solía decir.

Los López tuvieron éxito. Además de por su anticipación, por la habilidad de ofrecer testimonio de los distintos acontecimientos sociales del momento. El escaparate en Trapería solía estar ocupado por transeúntes admirados ante el último reportaje que recogiera el partido del domingo, la feria de septiembre o una tarde de toros. Como dices, Víctor, este archivo López es un valioso material etnográfico. Un repaso de los usos y costumbres de la sociedad murciana a lo largo de esta crónica de más de 25 años, que permite descifrar aquello que llamamos cultura. Pero, además del interés de estas fotografías como reflejo de una época, lo relevante de fotos López también está en su papel de estímulo de lo audiovisual en aquella Murcia de posguerra. Así, mi abuelo estuvo entre los integrantes de aquella Asociación de Amigos de la Fotografía y el Cine Amateur fundada en 1954, entre los que figuraba el ilustre D. Antonio Crespo.

De entre las muchas anécdotas de mi abuelo también recuerdo aquéllas anteriores a los tiempos del negocio familiar. Describía con amargura cómo, de camino a  Francia consecuencia de los acontecimientos de los años 30, dejó en una pensión de Barcelona una maleta con cientos de fotografías y otros documentos que, por lo visto, era mejor no llevar encima. Meses después, de regreso de Argelès-sur-Mer, donde a su entrada un oficial le arrebató la cámara de fotos, la perentoriedad de la situación le hizo imposible regresar a aquella pensión. La historia terminaba en un tren Tarragona-Murcia, acompañado de dos paisanos, entre ellos el maestro carrocista Carlos Gómez.


Esta muestra de fotografía me ha hecho desempolvar horas de conversaciones grabadas con mi abuelo, defecto o virtud de investigador social. Esos muchos minutos de recuerdos están llenos de datos desbordantes. Apellidos, calles y paisajes que dibujan la crónica de un espacio y un tiempo concretos, y que conforman la historia de una vida excepcional. Estas charlas recuperadas actualizan mi memoria y me trasladan al sillón de mi abuelo, donde rodeado de un bodegón de Andrés Conejo y de aquel grabado de Mariano Ballester, que tanto me gustaba, escucho con admiración el relato de otro tiempo. Tiempos en los que las cosas se intentaban de verdad, a una sola carta, precisamente porque la experiencia de la realidad evidenciaba la inestabilidad de los planes seguros...

sábado, 1 de marzo de 2014

01.03.14 - DIRARIO LA VERDAD | LA COLUMNA GASTRONÓMICA
VÍCTOR MESEGUER |  VICEPRESIDENTE DE LA ACADEMIA DE GASTRONOMÍA

La regla base de cualquier laboratorio de química física aplicada es que no se puede enseñar aquello que no se ha investigado antes. Yo le cuento, usted saque sus conclusiones...
Hay días que están repletos de momentos con amigos y familia, de risas en confianza y sin miramientos, de conversaciones compartidas, mucho respeto y admiración y amor participado... Si a todo ello le añadimos un plato rico, o con intención de que lo sea, en medio de la mesa, por ejemplo mis pelotas, la foto tiene toda la física y la química que nosotros sabemos que tiene...
Su preparación constituye un ritual como su propia degustación. Primero, hay que elegir las materias primas. Cuando era niño, mi madre -en complicidad con el invierno y las vecinas- siempre tenía a mano un cerdo doméstico criado con los desperdicios de la cocina. También disponíamos de unas cuantas gallinas y pollos del corral, que compartían con nosotros el patio de mi casa. Siempre teníamos pan duro, lo utilizábamos para hacer sopas de leche y pelotas o, cuando llovía, migas ruleras. Con el tiempo, vendimos la casa. Ahora vamos al mercado de Verónicas, sea cual sea la estación del año; agradable, pero no es lo mismo.
Cambiamos aquellos años por estos y el trotar caminos por una vida sedentaria. Cambiaron más cosas. Hoy en día, la picadura la hacemos con muslos y contramuslos de pollo campero, que sustituyen a la insípida pechuga, que no tiene la misma enjundia por mucho que intentes darle melosidad a golpe de magra del cerdo. La sustancia la sigue poniendo el tocino fresco veteado. Del perfume a tierra, a anís, a canela y a pimienta se encargan la longaniza fresca roja y el blanco.
La carne picada la amasamos con huevos blancos con yemas brillantes de color amarillo dorado (propios de gallinas que han consumido carotenoides como la luteína o la capxantina) y molla de pan redondo tradicional, hecho en horno de leña con buena harina y con levadura natural o masa madre. A mitad de la faena, la aderezamos con el majado de unos pocos dientes de ajo, perejil y un pellizco de sal.
Si a estos ingredientes les añades la vuelta de un hijo a casa o la llegada de ese tipo de amigos a los que sientes como hermanos, sin que medie ni sangre ni libro de familia, el resultado es perfecto.


VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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