jueves, 30 de enero de 2014

VALCÁRCEL, AU REVOIR

Valcárcel, au revoir 
La Verdad 30 de enero de 2014
Anteayer, la mayoría de los miembros del Consejo Económico y Social de la Región de Murcia celebramos un acto de reconocimiento institucional al presidente Ramón Luis Valcárcel. Durante la comida, no pude evitar recordar cosas compartidas y vividas con él durante ocho años, de 1994 a 2002. Nuestras vidas se vieron enhebradas de manera casual: entonces él era el representante de la oposición y, tras ganar las elecciones, se convirtió en presidente de la Comunidad; yo era secretario general de la Unión General de Trabajadores.

Hablamos la misma lengua, pero nunca hemos hablado el mismo lenguaje, cosa que no es ni buena ni mala, depende del nivel de tolerancia con el que vivas y percibas al que piensa de manera diferente.
Sobre un fondo de conversaciones con sabor a despedida, entré en la despensa de los recuerdos con la sana intención de intentar un análisis, constructivo y libre de lisonjas humedecidas por lágrimas de cocodrilo, consciente como soy, de que el tiempo y los acontecimientos se ocupan del resto, para bien y para mal, nos guste o nos disguste, tenemos las mismas,  siempre lo hace.

Mi primera impresión cuando le conocí era que estaba frente a uno de los héroes infantiles del Mago de Oz, el hombre de lata, un personaje tierno en su búsqueda insaciable de un corazón que le hiciera sensible a los ojos de los demás. Es lo que tiene cuando miramos al ser humano con prejuicios. Cuánto ganaríamos situándonos frente al otro libres de ellos, es decir, desprejuiciados, yo el primero.

El personaje, no sé si el real o el ficticio, en su búsqueda insaciable de corazón y de poner sello sensible a su imagen personal, ha asistido a cuantos acontecimientos ocurrían hasta en el último rincón de esta Región, haciéndose cargo de las preocupaciones a pie de plaza de sus vecinos. Ignoro, y no me voy a parar a indagar porque me faltan datos y no sería de justicia, el modo en que estos asuntos han sido gestionados a su vuelta a San Esteban.

Imagino que, como le pasa a todos los toreros, habrá habido tardes para todo: para todos los gustos y de todos los colores, aciertos y desaguisados políticos, porque somos humanos y a TODOS nos pasa.  De lo que no voy a dudar nunca es de su buena voluntad y de su fe política para solucionar los problemas de los ciudadanos.

Tengo datos para asegurarlo. Espero que la memoria no me traicione ni haga que me equivoque. Quiero recordar cuándo y cómo se personó en la sede de UGT. Fue en 1994, acompañado de Juan, Antonio y Juan Antonio, para presentar unos presuntos presupuestos alternativos a los del entonces Gobierno del Partido Socialista. Lo hizo valientemente, con un par... Era la primera vez que alguien de su partido se acercaba a territorio comanche; yo, bastante ajeno al fundamentalismo partidocrático, los recibí con la misma hospitalidad con la que me gusta que me reciban a mí.

Los años que vinieron después, con él en la presidencia, evidenciaron su sensibilidad para afrontar los temas de esta Región y la responsabilidad política suficiente para acometerlos. A veces, también los resolvía. 

De entre el montón, era el mejor. Cuando bajaba a la arena, el tendido crecía y se rendía a sus pies. Era evidente que pese a su apariencia de hombre de lata, conseguía mantener las articulaciones bien engrasadas, teniendo siempre la aceitera a mano. Nunca lo entendí, pero era así. Una cualidad que ahora adquiere un especial protagonismo. Con todo el lío este de su sucesión, igual no le queda más remedio que volver a bajar.

Ignoro cómo habrá gestionado los acontecimientos que llegaron tras mi marcha. Su creciente poder y la pérdida del mío hicieron que perdiéramos el contacto. No obstante, las virtudes crecen o decrecen, dependiendo del abono diario que les pongas. Espero que esas virtudes, que yo recuerdo, hayan crecido con el tiempo, y también ese agua para todos que nunca llegó a la fiesta pagana del Mago de Oz: "Si no hay pan para los tuyos y ves muy gordo al abad, si su virgen se viste de oro, desnúdala..."

¡Au revoir presidente! Buen viaje. Le deseo lo mejor tanto a Vd. como a la Región de Murcia. 

Víctor Meseguer. Cátedra de RSC de la Universidad de Murcia.


domingo, 19 de enero de 2014

HOMO LOQUENS

Homo Loquens

 (Carta a un joven que ha vuelto)

Diario La Verdad, 16 de enero de 2014

Querido amigo mío, el otro día leí en la prensa que casi la mitad de los jóvenes españoles (48,6%) de entre 18 y 24 años aceptaría cualquier empleo, en cualquier lugar y con cualquier sueldo, y que el 61,7% considera muy probable tener que irse al extranjero para encontrar trabajo.

Gabriel, tú también lo has intentado fuera de nuestro país y has sentido que no era ni el momento ni el lugar para hacer posibles tus sueños. Me alegra que hayas vuelto con esperanzas suficientes para mantenerte a flote e intentarlo nuevamente aquí con y para los tuyos.

Sé que a la vuelta te has organizado la vida garantizando los mínimos para pagar la factura del supermercado, la luz, el agua y la tarjeta del móvil. Por lo que te leo, aún te quedan fuerzas y valor para apostar por tus sueños, pese a la dificultad de los tiempos.


Te lo digo porque  hace unos cuantos días encallé en el lugar donde habita el hombre que simboliza y habla (www.homoloquens.es). Me gustó. Comparto lo que se dice: la filosofía hace más falta ahora que nunca. Está claro que si no entendemos lo que está pasando, nunca lo superaremos. Como tú dices, Sócrates, el filósofo griego, proponía que toda vida debía ser cuestionada, de lo contrario no merecía la pena ser vivida. Se refería a la práctica filosófica como un tipo de medicina que podíamos aplicarnos a nosotros mismos para sobrellevar los contratiempos de nuestra existencia. Aseguraba que la mayoría de la gente vivía en un estado de sonambulismo, sin preguntarse nunca qué hacían, ni por qué lo hacían, simplemente, asimilando los valores y creencias de sus padres o su cultura, aceptándolos sin ponerlos en duda.

Por lo que alcancé a entender, lo que ronda tu cabeza es algo parecido.  Se trata de echar mano de la mayéutica (el arte de hacer parir a los hombres). No creo que al ministro Gallardón le moleste también esto. Aunque todo puede ser.
Eres muy valiente, planteando esto ahora que hay tanta gente dispuesta a tirar su vida por la ventana de un quinto piso. Sin entrar en las razones que, en su caso, tenga cada cual, la realidad tiene un final en muchos casos dramáticos; y duele, duele mucho. 

Tu propuesta es muy oportuna. Nuestra cultura se ha descolgado de los muros que la sostenían: Política, Sindicalismo, Religión, Familia, Arte, Derecho, Costumbres, Tradiciones... Solo el poder financiero permanece entero. El resto, ya sabes.  

Son las consecuencias de un crimen perfecto. Sus autores piensan que aún tenemos que estar peor. Preparan una vuelta de tuerca más a las víctimas. Y otra. Y otra adicional…; así hasta que lo que nos domine no sea la nostalgia por lo que hemos perdido, sino el miedo a perder lo que aún nos quede.  Cuando vivamos en el mundo feliz de Aldous Huxley, será más fácil vendernos una leve mejoría. Nos habremos olvidado de dónde venimos y cualquier cosa nos sabrá a gloria bendita.

Gabriel, tu papel estaría a mitad de camino entre un educador, un psicólogo y una matrona. A ver, con solo traer niños a otro mundo te habrías ganado el cielo. Pero piensa que luego hay que educarlos y para eso hace falta gente como tú: capaz de labrar sus cabezas para que entre el aire y el sol y salgan ideas.

Las ideas necesarias para romper la soledad y se deje de ejecutar a ciudadanos inocentes. Esto solo ocurrirá cuando el miedo cambie de orilla, cuando se apodere de quienes han saqueado y esquilmado el país. 

Un futuro que debéis desescribir y reescribir. Con escritura limpia, natural y preñada de rebeldía. Como la de Albert Camus, el extranjero eterno: "Hoy ha muerto mamá. O quizá fue ayer. No lo sé". Un principio poético, real, hiriente... Ahora tenéis que alargarlo hasta el final. Contar la intrahistoria de la historia. Detrás de la solemnidad del poder se esconden muchos personajes indecentes. Son la peste. Reivindicar la limpieza. Porque «el único medio de luchar contra la peste es la honestidad». Un fuerte abrazo. 


jueves, 2 de enero de 2014

JOAN ROCA I FONATANÉ

Joan Roca
La Verdad, 2 de enero de 2014
El considerado como uno de los mejores chefs del mundo, tres estrellas Michelín y co-propietario, junto con sus dos hermanos, del restaurante ‘El Celler de Can Roca’, Joan Roca i Fontané, impartió recientemente una lección inaugural de los estudios de Gastronomía de la Universidad Católica de San Antonio. La Universidad había cursado una invitación a la Academia de Gastronomía de la Región de Murcia y no nos lo quisimos perder. Fue un gustazo estar allí.
Su cocina ha contribuido a la recuperación de la raíz más primitiva de nuestra vida emocional: el olfato. Todo en la vida, da igual de lo que hablemos, de nuestra pareja o de los alimentos, posee una identificación molecular característica que puede ser transportada por el viento: su sola presencia envolvió  el templo con  perfumes de cocina hecha de sudor y talento. Pero no se quedo ahí.
Habló y para ilustrar sus palabras, cosa innecesaria pues nos tenía embobados, nos puso un vídeo donde en vez de sartenes aparecían libros. Muchos libros. Ahí fue donde intuí que este señor es el autor de una cocina emocional que bebe en las fuentes de la razón, haciendo suya la idea de Platón cuando afirmaba que las emociones son caballos salvajes, que tienen que ser refrenados por el cochero del intelecto. 
Él le restó importancia al asunto: "Es una suerte ser feliz haciendo lo que te gusta".  Como quien separa los dientes de una cabeza de ajos, nos descubrió las claves de su oficio: el color del paisaje, el olor del vino, la música de las olas del mediterráneo, el tacto de los libros y el sabor de los platos que su madre le sigue preparando todos los días a él y a sus hermanos... Y la importancia de la familia para el éxito de su restaurante.
El cocinero no ocultaba su sorpresa porque la cocina española hubiera llegado donde ha llegado sin estructuras:"...cuando yo era joven solo había tres escuelas: una en Granada, otra en Madrid y la de Gerona". 
Puede ser que la falta de estructuras haya sido sustituida por una cultura gastronómica transmitida por nuestras madres, las madres de nuestras madres y así hasta llegar a Eva y la manzana de Newton; muchos libros como los del vídeo que nos ayudaron a cruzar los pirineos cuando aún no se podía y unas materias primas excelentes. Como dice Rafael Ansón: "... la materia prima española (alimentos y bebidas) debe prestigiarse y potenciarse en todo el mundo, tanto como lo ha hecho nuestra cocina creativa, situada en la vanguardia universal."
Por último, Joan agradeció, con humildad y sin darse importancia, los reconocimientos a su cocina y añadió: "Este reconocimiento es más importante para España que para nuestro restaurante, que ya estaba lleno. Es relevante para nuestro país". Sí, sentirse catalanes y españoles, a pesar del ruido, sigue siendo el sentimiento que predomina hoy en Cataluña, un sentimiento natural, fruto de lo que nos une y que no debiera eclipsarse por la confrontación estéril. El entendimiento no es solo posible, sino necesario y, probablemente, todos debamos esforzarnos por alcanzarlo... aunque bueno, esto me da para otro artículo.
Y recojo el hilo, las  palabras de Joan constituyen un aroma de futuro. La sociedad española está paralizada. En muchos campos, más que de parálisis, podríamos hablar de retroceso. Ante una situación así, somos muchos los que pensamos que podría ser interesante analizar el gran impulso que se ha producido en España en el campo gastronómico y tratar de buscar un modelo que le sirva a nuestra sociedad para encontrar nuevos caminos, habida cuenta de que, en este momento, los caminos del pasado no conducen a ninguna parte. Se supone que habremos hecho bien muchas cosas en ese período, en el mundo gastronómico, en España, para haber logrado una evolución que no tiene parangón, en cualquier campo que analicemos.

 Solo me resta felicitar a la UCAM por detectar una necesidad para intentar convertirla en una oportunidad de futuro, poniendo en valor la relación entre la gastronomía, la universidad y el conocimiento: “Los cocineros estamos agradecidos de que se posibilite ese diálogo; y al mismo tiempo estamos al lado de esas instituciones para poder poner todo nuestro trabajo al servicio de la universidad y, por lo tanto, al servicio del conocimiento y de construir, entre todos, una nueva generación de cocineros más preparados. La gastronomía en este país es importante, y la universidad le aporta metodología, que es necesaria para avanzar”, atestiguó Joan Roca i Fontanéen en un Templo del Monasterio de Los Jerónimos engalanado por yeserías barrocas, atribuidas a José Balaguer, quien antes había hecho lo propio en la Iglesia de la Merced, situada junto al convento de Mercedarios donde hace 33 años yo inicié los estudios de Derecho. Feliz Año.  

VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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