viernes, 26 de septiembre de 2014

La audiencia agradece la llamada de Pedro Sánchez a Jorge Javier Vázquez

MÁS PAN Y MENOS CIRCO
La Verdad, 25 de septiembre de 2014

Eduard Punset, divulgador científico de prestigio internacional y hombre de acreditada solvencia intelectual, señalaba recientemente que las redes sociales representan un fenómeno lleno de magia, que entrañan dos grandes incertidumbres: todavía no sabemos por qué (porqué los seres humanos deseamos estar “encontrables” en las redes sociales, porqué colgamos información sobre nosotros mismos, porqué el número de usuarios en todo el mundo tiene una progresión exponencial, porqué necesitamos un pequeño pedestal para apoyar nuestras vidas, porqué dedicamos más tiempo a la recreación virtual de la vida, que a la vida, porqué nos resulta suficiente un par de líneas de los otros…) y todavía no sabemos para qué (qué podemos hacer con estos chismes virtuales, qué utilidad práctica pueden tener las redes sociales y para qué podemos llegar a utilizarlas, más allá del esparcimiento, la recreación o la gestión virtual de nuestras fantasías). Sin embargo, su evolución hace reflexionar sobre una cuestión capital: no sabemos con qué fin podrán ser utilizadas en un futuro, pero si podemos intuir el coste de oportunidad (profesional, empresarial, relacional), de no estar en ellas.

Un ejemplo: «Pablo Iglesias 'se come' a Pedro Sánchez en Twitter, tiene 10 veces más apoyos.»  Así rezaba el titular de una noticia que saltó al aire en pleno mes de agosto.  Me causó cierta perplejidad, aunque tengo que reconocer que no tanta como la reciente aparición de líder de la actual oposición, Pedro Sánchez, en Sálvame Diario: “-  "-Yo mira Pedro, si tú me dices que ese es tu compromiso, yo te devuelvo mi voto. Si os comprometéis a esto, sigo votando a mi PSOE-", concluyó Jorge Javier Vázquez (presentador de Sálvame, un programa que tiene  entorno al 15% de share, más de 2 millones de espectadores y arrasa entre personas de 45 a 64 años). Está claro que una cosa son los instrumentos y otra los fines.  Mis parabienes para el equipo de comunicación de Sánchez por este acierto de  marketing político.
Un equipo que sabe que la visibilidad política del nuevo líder pasa también por encabezar las redes sociales y los programas de radio y televisión que operan (al menos formalmente) en el terreno del ocio, la relación, el esparcimiento, el sensacionalismo y los espacios que se ocupan de la vida privada de famosos. Y lo digo con todo el dolor de mi alma, porque a mí me sigue gustando más la prensa seria, pero la gente cada vez lee menos.  

Creo que el secretario general del PSOE es una persona con buenas intenciones, fe en lo que cree y al que se le entiende lo que dice, pero lo importante para mí son los pies sobre los que se sostienen sus creencias. Para defender una idea de país, primero hay que tenerla. Una responsabilidad que bajo ningún concepto puede quedar en manos ni de él ni de su equipo de comunicación. Debe ser el PSOE el que renueve su ideario en aquellas cuestiones fundamentales por las que pasa el desafío de la democracia moderna.

1. La creciente demanda de los ciudadanos de valores éticos y democráticos efectivos, y de nuevos “bienes públicos”, además de la legalidad, tales como la eficiencia, la transparencia y la rendición de cuentas. Tendencias que se sustancian en un nuevo paradigma de la Administración pública; pasando de la búsqueda de la “legitimidad” a la búsqueda de su “utilidad”; de una Administración pública “orientada a la autoridad”, a una “orientada a resultados”.

2. El reto de la política frente a la nueva economía, después de la era del laissez-faire, pasa por ampliar la participación ciudadana en las instituciones públicas y por establecer regulaciones y sistemas de control que eviten estafas globalizadas, como las que seguiremos pagando los ciudadanos durante las próximas generaciones.

Y también debe guionizar la posición del partido en aquellos temas más puntuales que conforman la actualidad económica, social y cultural, con el fin de evitar que se pueda afirmar una cosa y su contraria en cuestión de horas. 

Todo esto lo digo sin la pretensión de estar en posesión de la verdad absoluta. La posición que defiendo es, como todas las opiniones, criticable y probablemente, en muchos aspectos, errónea. Sólo pretendo apuntar a una cuestión que para mí es de vital importancia para regenerar una democraciaherida de muerte por sus propios administradores: la reinvención de este país no sólo pasa por mudar de aires las normas (escritas y no escritas) que regulan la vida política, también hay que cambiar la mentalidad de las personas a quienes confiamos su administración. Pasa por hacer más pedagogía política a la menor oportunidad que le den a uno y para eso hay que buscar a los ciudadanos donde estén.

Termino como empecé: Más pan y menos circo.

https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif

No hay comentarios:

Publicar un comentario

VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

TABLON DE ANUNCIOS

Sin noticias