viernes, 20 de diciembre de 2013

TDAH

TDAH
La Verdad a 19 de diciembre de 2013
Todo lo que aquí les cuento es casi la transcripción emocional de un documento de dos folios que  hace unos pocos días me dejo el PADRE de un joven con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TADH). He intentado, todo lo más, meter las teclas en muchas historias de amor que pude sentir ocultas entre sus líneas. Su lectura me reconfortó. Aunque a veces no lo parezca, todos tenemos padre y madre, y llegado a este punto, uno empieza a entenderlo todo. 
Un día, hace 17 años, el azar hizo que el PADRE que protagoniza esta historia tropezara con la enfermedad de su hijo en su propia  casa. Su hijo no lo había hecho a propósito. El TADH se hizo visible de forma súbita, involuntaria e irreversible. Desde entonces, sus padres se han dedicado en cuerpo y alma a la atención de su hijo. Han sido muchas horas de comprensión frente a la desavenencia de un sistema educativo y una sociedad ajena a esta realidad durante  demasiado tiempo.
El PADRE, por naturaleza y por ganas de cambiar las cosas, se armó de valor (o paternidad) y decidió ponerse en contacto con otros padres como él para iniciar un viaje al centro del cerebro y otro al Congreso de los Diputados.
En el año 2002 fundaron la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (FEAADAH) porque tenían un sueño.  Desde entonces no están solos,  aprenden juntos y crecen fuertes bajo la alargada sombra de una causa común. Saben que todo el conocimiento sobre cómo reconocer, explicar y tratar esta enfermedad siempre es poco: "Depender del azar para que tu hijo pueda desarrollar sus capacidades y tener una vida feliz...,no es una situación deseable", afirma el PADRE. Ni deseable ni tolerable. Pero se tolera. No todos los padres tienen las mismas posibilidades ni los mismos recursos y las consecuencias son devastadoras: sin un diagnóstico y tratamiento adecuado, el elevado riesgo de fracaso y/o abandono escolar es aún mayor y una cosa lleva a la otra y la otra a perderse la propia vida, que es lo que de verdad tiene uno. 
Su entrega (más allá de su preparación y arrojo) ha abierto muchos caminos y muchos ojos de otros padres. Igual que su historia, tampoco tenía tiempo para detenerse. En 2006, el PADRE agarró un tren en la estación de "El Carmen-Murcia" y se presentó en Madrid, donde se reunió con un diputado del Congreso al que le contó algunas evidencias científicas: que no se trataba de un invento sino de un trastorno, su alto índice de prevalencia en España, la importancia de una detección temprana y cómo el ámbito educativo es crucial para minimizar el sufrimiento que el TDAH regala gratuitamente a los afectados y a sus familias. Tras estudiar el tema, la Comisión de Educación no lo consideró necesario ni oportuno ni posible. ¡Con dos...! O mejor, ninguno.
Como se trata de una batalla contra la impaciencia que hay que tratar con mucha paciencia, el PADRE volvió, una y mil veces, sobre sus propios pasos desde la vieja estación a Madrid y viceversa. Ni él ni su hijo se podían permitir perder el tren. Ningún tren. En el año 2010, una vez más, se fue a Madrid para comparecer en el Senado en su calidad de presidente de  la  Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad  y sus señorías, tras oírle, acabaron aprobando una moción dirigida al Gobierno que incluía algunas de sus demandas: incorporar actuaciones en relación con el TDAH en el ámbito educativo, sanitario y social. ¿ Un flis flash?
En fin, que había que seguir dando la pelea por ellos, porque su discapacidad la generamos nosotros si no les ayudamos en la medida que necesitan y tienen derecho. A día de hoy, los tratamientos psicoterapéuticos y reeducativos son privados o a través de las asociaciones; y el farmacológico sigue siendo caro y muchas familias no pueden pagarlo, ni siquiera con la financiación de la Seguridad Social.  

Han tenido que pasar tres años y muchas cosas más, para que, finalmente, el 28 de noviembre de 2013, la Ley Orgánica para la Mejora de de la Calidad en la Educación (LOMCE) haga mención expresa de la necesidad específica de apoyar al TDAH. Un gran día para los afectados y sus familias, un sueño cumplido para la FEAADAH.

"Tenemos más sueños y sabemos cómo hacerlos posibles", se leía al final del documento que llegó a mis manos. Por cierto, de las personas con TDAH se sabe que son muy sensibles, emotivas, creativas y brillantes. Liberados de sus dificultades cognitivas, son chicos llenos de energía. Una energía que les permite abordar muchas tareas, tal y como exige esta sociedad. Su impulsividad bien llevada se transforma en capacidad de resolución, una cualidad que nos hace mucha falta. Por último, a ellos les gusta ayudar a los demás. Muchas gracias.

Víctor Meseguer Sánchez. 

viernes, 6 de diciembre de 2013

CONVENCIÓN PO(PU)LAR

LA CONVENCIÓN PO(PU)LAR
LA VERDAD 05.12.13
"Cuando una sociedad está en la posición adecuada para descubrir las leyes naturales de su movimiento- y su objetivo último es destapar las leyes económicas que mueven la sociedad moderna- no puede borrar  radicalmente, ni eliminar por disposiciones legales, los obstáculos que presentan las sucesivas fases de su normal desarrollo... Pero puede acortar los dolores de parto”.
Esta cita de Nisbet sobre "El Capital" viene a significar algo así como que el país que está más desarrollado solo muestra, a los menos desarrollados, la imagen de su propio futuro. Es decir, mucho tienen que mejorar las cosas para que -como los alemanes- tengamos más de 750.000 pensionistas que compatibilizan su pensión con un "minijob".
De momento, nosotros estamos en otra liga. Por ejemplo, en Murcia no tenemos "minijobs", pero tenemos un 30% de ciudadanos que son pobres de solemnidad y otros tantos a los que les cuesta Dios y ayuda llegar a final de mes: ciudadanos que manifiestan sin pudor el vicio congénito de querer comer todos los días. Y menos mal que de lo que unos tiran, tiran otros. 
Aunque la gente cada vez tiene menos cosas que tirar, en una región donde 40.000 familias tienen a todos sus miembros en paro. Una realidad que al PP le viene fatal y que no ha podido ocurrir en peor momento: la situación de quiebra de hecho (que no de Derecho) de nuestras arcas públicas. Ni siquiera a Juan Bernal, que parece alemán y ha sido un  administrador concursal único, le está siendo fácil salvar la situación. Quizá llegó demasiado tarde o no le escucharon a tiempo. Además,  no solo nos enfrentemos a una cuestión de economía sino, también, de salud pública y política social.  
¿Salud pública? Sí; les cuento: fue en el siglo diecinueve, cuando la medicina dirigió por primera vez su centro de interés a lo social, al verificarse racionalmente la relación existente entre la enfermedad y el desigual reparto de la riqueza y el bienestar; esta constatación científica acabó dando lugar, posteriormente, al nacimiento de la salud pública y la medicina social, ya en el siglo veinte.
¿Y? A ver, los determinantes sociales de la salud son las circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen. Esas circunstancias son el resultado de la distribución del dinero, el poder y los recursos disponibles. La realidad que construimos en los años de crecimiento económico desembocó en un reparto cada vez más asimétrico de la renta.  Ahora, la crisis se está llevado por delante el salario diferido: los recursos sanitarios, educativos y sociales. Respecto al poder, pocos cambios, siempre ha estado en manos de unos pocos.
En estas circunstancias, encontrar una luz al final del túnel pasa porque alguien se tire de cabeza al futuro y se haga con el timón de las políticas públicas, que llevan demasiado tiempo al vaivén de las modas. Más que una época de cambios, vivimos un cambio de época y necesitamos líderes con la cabeza amueblada para superar un pasado vacío de ideas y lleno de plagios tan deslumbradores como insustanciales, que han provocado un lúgubre frío polar.
Veamos el cartel que nos ha presentado el Partido Popular. Primero, quiero avisar que no hay que quitar posibilidades a los que han cortado el viento para dejar a pie de meta a Juan Bernal, Juan Carlos Ruiz y Pedro Antonio Sánchez (aunque poco probable por algunos fallos, solo un año después, el melón se puede abrir en todos los sentidos y donde digo Juan Carlos digo Miguel Ángel Cámara). Dicho todo esto, solo puedo decir que tengo de los tres una buena opinión que prefiero omitir en sus detalles más concretos porque, dijera lo que dijera, les perjudicaría y no es mi intención. 
Únicamente apuntar, que Juan (conocedor y con visión de conjunto) es el hombre que sabe lo que quiere y lo que hay que hacer, pero también sabe que parte de lo que tiene que hacer es evitar que la caída de votos de su partido no traspase la membrana de la mayoría absoluta. Juan Carlos (metódico y observador) transmite solidez,  buenas maneras y una demostrada capacidad para tejer alianzas público-privadas para el desarrollo. Pedro Antonio (intuitivo y mediador), vuela más libre de enredabobos, dispone de la cintura e inteligencia política que solo da el haber sido -antes que nada- alcalde de tu pueblo y lo tiene claro: "No podemos seguir haciendo lo mismo para obtener resultados diferentes". En fin, una sucesión con tres candidatos y con tres perfiles tan singulares como complementarios.

Aunque a mí esto me lo tienen que dar resuelto, dado el estado de las cosas, espero y deseo, acierto en la elección, al ser posible que elijan a los tres. No nos podemos permitir el lujo de renunciar a ningún ápice de inteligencia política. 

VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

TABLON DE ANUNCIOS

Sin noticias