sábado, 5 de noviembre de 2011

EL MITIN


© VÍCTOR MESEGUER

Para ti, Pepe: « ¡Dios, que buen vassalo! ¡Si oviesse buen señor!»

Pepe M. es un joven de 19 años con quien compartí el mitin de Rubalcaba a pie de candidato, gracias a la amabilidad y atención de un miembro del Comité Federal del PSOE. Gracias. “…No le falta razón, Víctor”, me dijo el chaval mientras escuchaba con especial atención a Alfredo. “No sé, Pepe, pero en cualquier caso, creo que lo que le faltan son votos”, le contesté. Aunque el mitin de Rubalcaba en Murcia siguió, en la forma, la liturgia propia de este tipo de actos de consumo interno y flash televisivo, fue humano y entrañable en el fondo. Siempre lo pensé, pero esta vez lo vi a través de los ojos de Pepe que, sentado a mi lado, interpretó ese recomer de tripas que sólo la inteligencia ajena o el amor idealizado y no consumado son capaces de producir. La cosa va por edades, o no.

Alfredo es un tipo con registros y no tiene que leer ni memorizar. Hay pocas personas como él, que puedan enlazar un mitin interactivo, improvisando una puntual respuesta a cualquier pregunta lanzada desde la grada. Además, tiene el aplomo suficiente para no contestar lo que no toca (por ejemplo la relación del PSOE con la jerarquía católica), con una sonrisa cómplice y con su mirada astuta y conmovedora habló sólo de aquello que le interesa y nos interesa: educación, modelo productivo, fiscalidad…  

Sí, la gran paradoja es que, quizás el PSOE tenga el mejor candidato de toda su reciente historia, pero temo que coseche el peor resultado de nuestro partido en nuestra joven democracia. En cualquier caso, si a la izquierda le queda alguna esperanza, la esperanza es él.

Si uno lee su entrevista en La Verdad, el pasado domingo, tan  importante es lo que dice como lo que no dice pero insinúa con la elegancia propia de un gentleman, lo que, a renglón seguido y fuera de página, materializa con un cariñoso saludo a Pedro Antonio Ríos: otro político de raza. Sin embargo, los intereses de España o los de Murcia y los del partido o de Pepe Blanco no tienen porque coincidir. Sí, ya sé que por decir éstas y otras cosas, algunos destacados meritorios de la dirección socialista piensan en voz alta (eso sí, siempre a mis espaldas), que cada vez me quedan menos amigos entre los míos. Nunca lo fueron. Los amigos siempre los he contado con los dedos de una mano y los míos son ustedes y el resto también. ¿De izquierdas o de derechas? ¡Qué más da! O peleamos todos juntos para vencer la mar de fondo que nos atenaza o naufragaremos todos juntos, individualmente, sin distinción de raza, sexo, edad o color y todos juntos como país. Además, en estos lares, las “amistades” cambian de un día para otro al compás que marca el poder o su ausencia. Si yo les contara…Mejor, no.

Posiblemente, a este país le vendría bien un presidente como Alfredo, pero no lo va a tener fácil. Es lo que tiene o lo que no hemos tenido y, entre otros, él ha consentido: “Hay cosas que habría que haber hecho de otra manera; es nuestra responsabilidad y la asumimos”, dijo el candidato. Esto tiene poco arreglo si al frente no están los mejores, aquellos que como él, con una sola mirada, ven crecer la hierba y a muchachos como tú. Saben que sois el futuro o lo que queda de él.
  
Querido lector, si Vd. tiene claro que la solución es Rajoy, vótelo. Si piensa que es Rubalcaba, haga lo propio. No seré yo quien le diga lo que tiene que hacer. No obstante,  yo ya he tomado una decisión o, quizás Pepe lo haya hecho por mí.  Acaso, esta sería más razonable si tomara distancia. Probablemente, yo de chico me fumé varios capítulos de Barrio Sésamo: ya saben, aquello de que aquí es cerca y allí, lejos; pero lo que toca el 20-N es sumar.

Sí, Pepe, el 20-N iré a votar y, por primera vez en muchos años, votaré lo mismo de siempre pero con una renovada ilusión. Votaré por ti porque es votar por mi,  por tus inquietudes que ahora son las mías, por lo qué tú haces por el futuro y para que el futuro no te niegue. Sí, lo haré, pese a que todos no somos como Rubalcaba y, quizás, él tampoco lo sea. Pero lo haré, porque lo importante es lo que Rajoy y Alfredo sean capaces de construir el día después, desde un concepto de Estado inclusivo, para todos; y el equilibrio ayuda, porque el término medio no siempre está en la mitad… Más uno o menos uno, el cuento cambia mogollón.

Al finalizar el mitin, Pepe se acercó al candidato y, agarrado a su mano, le dijo… “Gracias por lo de la educación, yo estoy contigo, es muy importante”. Gracias Pepe. La verdad es que sí…Qué buen presidente si consiguiera el respaldo que, probablemente, no tiene. Pase lo que pase, tú y él, seréis mis héroes. Va por ti.









1 comentario:

  1. Parece que la suerte está echada. Volveremos a estar en manos de los empollones del curso. Los que sacaban excelentes notas. Los expertos en oposiciones. Les deseo la mejor suerte del mundo.
    Yo, por mi parte, también votaré lo mismo de siempre pero sin mucha ilusión.

    Un saludo.

    P.S. Le he encontrado en el blog de Cabopá y si no tiene inconveniente por aquí me quedo.

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VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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