jueves, 1 de septiembre de 2011

A VUELTA DE MAIL


Un diálogo a ciegas sobre la infidelidad, la hipocresía y el egoísmo


© By Magdalena Marín y Víctor Meseguer


El promedio estadístico sobre infidelidad revela que el 60% de los hombres somos infieles, y que el 40% de las mujeres nos seguís los pasos (nada menos que 20 millones de españoles). Ante esta evidencia, a ver, ¿Por qué no regularizamos todo este negocio y legalizamos la poligamia y la poliandria, Male?

-“Bueeeenoooo, sólo faltaba abrir unas asambleas en el 15M, para plantear que ya puestos a cambiar ciertas cosas, que metan, como el que no quiere la cosa, que aceptamos como animales domésticos la poligamia y la poliandria....” -¿Y por qué no?- Vayamos por partes, Víctor. Yo no creo que la poligamia sea la solución, vamos, si la mayoría de hombres no se aclaran con una mujer, imagínate lo que serían más. ¡Ufff!, mucha responsabilidad recordar las fechas de sus cumpleaños, porque eso sí, para eso no tenéis memoria, en cambio sois capaces de recitar los nombres y lugares donde nacieron todos los jugadores de fútbol de Primera y Segunda división. En cuanto a la poliandria, estoy totalmente en contra, porque los hombres, no todos, ¡ehh!, pero si una inmensa mayoría, sois como los columpios, que un rato divierten pero luego marean, que una es muy moderna, pero también práctica...y con el poco tino que tiene una para escoger hombre...mejor ni pensarlo”.

Tienes razón. Será que lo que nos gusta a la “mitad” es la infidelidad pura y dura, con ese subidón de feromonas dislocadas que te quita el “sentio”, otra cosa muy diferente, es “complicarse” la vida. Tengo la sospecha de que si se aboliera la monogamia, se acabarían las excusas estúpidas del tipo… “Mi matrimonio está en crisis…, la cotidianidad nos fue arrebatando los sentimientos…me estoy divorciando (aquí ya tienes que pedir la resolución judicial o estás perdida)”. Bueno, a no ser que la cosa vaya en serio, ya sabes, los hombres sólo rompemos una pareja cuando ya tenemos otra, de esto último, mayoritariamente, os encargáis vosotras mismas… “Omitiré, por la parte que me toca, tu último comentario.... ¿Víctor, el hombre desconoce lo que es el libre albedrío?, porque los pintas como si fuerais tontos o peor, marionetas, jejeje”. Tontos, no sé. Pero un poco cobardes, sí. “Discrepo contigo, el hombre no es cobarde por mantener una relación y no dejarla hasta tener otra, el término apropiado es egoísta. No deja a esa pareja hasta que encuentra otra, aún sabiendo que ya no la quiere en su vida, negándole la posibilidad de poder vivir otra historia. Eso es egoísmo puro y duro. ¿No te satisface como pareja?, pues déjala, pero no la mantengas por comodidad y seguridad tuya”.

"A ver, Víctor te digo como yo lo veo y vivo: la hipocresía mueve el mundo; yo pensaba que era el amor, pero hace años descubrí que no. ¡Qué ilusa, tú!. Vivir en esta sociedad implica aceptar ciertas normas, ahora bien, no es obligatorio, la última palabra siempre la tiene una misma. Nadie te obliga a casarte, o a tener una relación convencional en la que los domingos, por norma, toca comer en casa de la suegra. No creo que regular ciertas conductas con leyes vaya a ser solución a nada: mi vida no la rigen ellas, la infidelidad existe desde que el mundo es mundo, el problema en sí es otro, es la falta de comunicación”.

No estoy de acuerdo Male, eso de la comunicación es un eufemismo, creo que es en la conducta sexual, precisamente, donde se refleja claramente la necesidad de dominación. Bueno, ahora te cuento como lo pienso yo, lo de vivirlo es otro tema... Creo que lo único reprobable en una relación son las mentiras, que tienen las patas muy cortas. Es decir, lo sano es compartirlo con tu pareja antes de encamarte con un tercero y, a ser posible, antes de que empiecen los castillitos de fuegos artificiales, porque cuando la fiesta está en todo lo suyo, mejor no pensar, se te ocurren cosas muy raras, o no tanto, pero que no tienen nada que ver con lo que estamos hablando.

“Sí, pero las personas aparte de hipócritas, somos egoístas. Muchos ven en sus parejas una propiedad privada, como algo que hubieran comprado, dispongo de ello como quiero y cuando quiero, y eso no es así. El ser humano es complicado, cada ser es un mundo y los dogmas establecidos sólo acarrean infelicidad e infidelidad. Las personas somos las únicas responsables de nuestra felicidad, viviendo nuestra vida sin hacer daño a nadie, siendo claro y honesto, y fieles a nuestros pensamientos, no dejando en manos de un Estado algo que sólo nos corresponde a nosotros mismos. ¿Quieren tener relaciones tradicionales? Adelante, ¿Quieren tener relaciones abiertas? Perfecto, pero que antes lo acuerden con sus parejas, que no les importe la sociedad, porque ésta es hipócrita hasta la médula. Las críticas, la envidia, la mala leche, la maldad gratuita, siempre existirán. Pienso que son mucho peores los que se creen con derecho a imponer una moral, que los que se conducen sin meterse en las vidas de nadie. Vamos, que viven y dejan vivir”.

Male, No me cabe la menor duda de que “en frío” es así, pero luego llega el calor, calor, calorrrr... y, como hace calor, te quitas la ropa y…a veces, te desprendes también de otras cosas más importantes.

 

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