jueves, 21 de enero de 2010

DIFAMADORES ANONIMOS EN LA RED



DIARIO LA VERDAD 21-01-2010
VÍCTOR MESEGUER

( …“En Internet, nadie sabe que eres un perro”)

Tenía que ser hoy que me disponía yo a saldar mi deuda con el destino (es lo que tiene pedirle préstamos: el destino te cobra unos intereses que ni la mafia)". La noticia apuntaba directamente a mis ojos y… ¡Maldita sea! me he dicho: "¿Quién habla?", me he contestado: "Tú mismo, idiota, que estás hablando sólo", lo que me ha tranquilizado.

La cosa va de un juez de Nueva York que ordenó al buscador Google que revelara la identidad del autor del blog 'Skanks in NYC' (Putas en Nueva York). La bitácora era utilizada para colgar fotos de la modelo neoyorkina -Liskula Cohen- acompañada de una retahíla sinfín de insultos, que se multiplicaban exponencialmente como los dirigentes de un partido político cuando llega el momento de hacer las listas electorales.

¡Me cago en mi vida entera!... Si Liskula hubiese sido española, le habría bastado con registrar en la SGAE sus derechos de autor sobre su personalidad y su propia imagen y nadie se podría haber descargado su honor y, menos aún, gratis.

Sabotajes, filtraciones falsas, difamaciones a tutiplén…Internet hunde a empresas, siega trayectorias personales… “No hay nada tan veloz como la calumnia; nada es más fácil de aceptar, ni más rápido de extenderse”. Cada vez son más los cibernautas que usan un nick (el que utiliza en Internet un alias, firma como anónimo o suplanta la personalidad de un tercero) para difamar cobardemente.

Una realidad que ha encontrado su mejor caldo de cultivo en los foros de la prensa digital, una práctica que genera un subidón de la autoestima del difamador de turno y pingües beneficios a la empresa editora, sin que esta tenga que despeinarse, ni informarse... ni responsabilizarse (a la víctima necesaria que no tiene necesidad de esto… ¡Que le den!). Es lo que tiene, el moderador como la ley siempre llega tarde. ¡Vivan los tíos valientes, la ética empresarial y la deontológica profesional!

Un debate que está en las manos de los ciudadanos, los medios de comunicación y de los periodistas: la culpabilidad del pasivo (nosotros) y la necesidad del activo (las empresas tienen que vender)... y de los activos, que están pelaos de pasta y que no quieren engrosar las listas de pasivos (currantes de los mass media).

¿Y cuándo la cosa va a más y tropieza de frente con el Código Penal? Nos dicen de arriba, que en la regulación de la red está la única panacea. Disiento, me genera desasosiego que los intereses de fondo de esta propuesta sean otros (…de Llamazares a Bin Laden, para foto la que se ha hecho la CIA).

Además, como en todo, hay límites. Una excesiva regulación del derecho a la libertad de expresión (la libertad de prensa ha sido condenada por el juez Ricardo Rodríguez a 21 meses de prisión) supondría un torpedo a la línea de flotación de su contenido esencial, de tal manera que su ejercicio resultaría cercenado o impracticable y, por ende, contrario a la lógica jurídica de los derechos fundamentales.

¡Que no, que no! Que sí, que una cosa sea identificar el arma del delito (el ordenador de marras a través de su IP) y otra, a quien apretó el gatillo ¿Y qué? Nada nuevo bajo el sol. A resultas, que no le engañen, las normas contra la difamación, las calumnias, las injurias y otros delitos en la red son las mismas que en el mundo real. La clave sigue residiendo en la asignación de recursos (medios y especialización de policías, fiscales, jueces…) y una mayor determinación de la judicatura en la protección de los derechos de las víctimas frente al uso y abuso de los ciberdelincuentes y sus cómplices.

Y aún así, no lo veo. Lo que toca, de verdad de la verdadera, es ponernos a reivindicar públicamente la necesidad de un ciudadano nuevo y responsable: una suerte de superhombre nietzscheano que fundamente su independencia moral en la identificación del prójimo. La finalidad de este superhombre sería la extinción misma del superhombre: cuando todos seamos ‘súper’, nadie lo será.

Daniel Jonah Goldhagen, profesor de la Universidad de Harvard publicó hace unos años un libro revolucionario: "Los verdugos voluntarios de Hitler". La revolución se fundamentaba en otra forma de ver la realidad: hasta hace nada, los únicos malos malísimos del Holocausto Judío eran los nazis, pero... ¿Qué había de los alemanes no nazis?; ¿Por qué no hicieron nada? Goldhagen va un paso más allá: ¿Seguro que no hicieron nada?; ¿No estaban haciendo ya bastante con su silencio?

jueves, 7 de enero de 2010

120.000 MILLONES DE EUROS


(Así somos...y así nos va)
07.01.2010 DIARIO LA VERDAD VICTOR MESEGUER

Esta cifra multimillonaria, es la deuda de nuestros ayuntamientos y comunidades autónomas; administraciones, ambas, que parecen ajenas a las negativas consecuencias que tendrá sobre todos nosotros tan elevado déficit, que acabaremos pagando por partida doble. Muchos cómplices andan sueltos en esto de las autonomías. Cuando más se las necesita, no están y, si están, es para callarse. No quiero ni imaginar el orden del día de los consejos de administración de las cajas de ahorro: ¿…Verdad que no nos vamos a hacer daño?

Los responsables-irresponsables de la cosa local y autonómica justifican este disparate sobre la base de la caída de los ingresos de los ayuntamientos debido a la reducción de los aprovechamientos y licencias urbanísticas, al inacabado proceso de transferencias (de las CC.AA. a las entidades locales), al impacto de la desaceleración económica sobre las finanzas regionales, bla, bla, bla,…

¡Vaya unos penas! Los muy tristes ignoran que a la política hay que venir llorado, porque tanto en la bonanza como en la crisis, lo mejor es, como diría el poeta oriolano:

Gozar, y no morirse de contento,
sufrir, y no vencerse en el sollozo:
¡oh que ejemplar severidad del gozo
y que serenidad de sufrimiento

La solución de estos temas no saciaría la voracidad de un sistema presupuestario, que incita a la ejecución del presupuesto de gastos e imposibilita políticas de ahorro. Imagínese que en su empresa, de lo que Vd. ingresa en nómina, tuviera que devolver lo que no se gaste, cantidad que no sería acumulativa y que perdería para la paga del mes siguiente. Y, sobre todo, relájese y disfrute adivinando lo que alguien -él o ella- tendría que explicarle.

La mayor dificultad sin embargo, trae causa en unos gobiernos abducidos por paralizantes burocracias administrativas que se retroalimentan de un sistema más centrado en gestionar servicios que en gobernar, regular... Como afirma el actual presidente de la Escuela de Asuntos Públicos de Nueva York: “La palabra gobierno proviene de una voz griega que significa –llevar el timón. La tarea del gobierno consiste en llevar el timón de la nave, no en remar. Prestar servicios es remar, y el gobierno no es muy bueno remando”.

No podemos empecinarnos en escribir la historia de un futuro irreversible marcado por una administración prestadora, cesionista o arrendadora de servicios diseñados por o a la medida de quienes los acaban gestionando. Tampoco se deben confundir los intereses corporativos con los de los ciudadanos. A modo de ejemplo, el papel de los empresarios/sindicatos no es gestionar la formación ocupacional/profesional, sino participar en la construcción un sistema de educación y trabajo de calidad que garantice una adecuada formación y facilite la integración socio-laboral.

Como afirman Osborne y Gaebler en su obra “Reinventar el gobierno”, precisamos de gobiernos que devuelvan la propiedad de las Instituciones a los ciudadanos (es mejor facultar que servir directamente), gobiernos competitivos, gobiernos inspirados en objetivos, gobiernos dirigidos a los resultados (que no tienen porqué coincidir con los niveles de gasto), gobiernos inspirados en las necesidades de los ciudadanos (no de la burocracia), gobiernos de corte emprendedor…

Capaces de conmover, convencer y promover respuestas que den cobertura a las nuevas necesidades sociales e implicar a las empresas, las organizaciones de voluntariado y a los propios afectados en su gestión, en función a criterios de a mejor calidad y menor precio el más responsable. El sistema de créditos académicos para voluntarios universitarios que participen en programas de acompañamiento de jóvenes en situación de fracaso escolar, constituye un buen ejemplo y además, supone un ahorro importante a las arcas públicas amén de una inversión en futuro.

Así somos...y así nos va. Pongamos por caso nuestra no-typical Comunidad: alguien tiene que preguntarle al presidente Valcárcel, dónde están las medidas de austeridad y control del gasto, ya que recolocar a los políticos de las consejerías que elimina es una fiesta que nos cuesta el doble. O como me apunta mi barbero, casi lo mismo que generar ministerios caprichosos o una oficina económica inoperante. ¡Pardiez, tengo que cambiar de… barbero! ¡Hombre ya!

El futuro, o lo que queda de él, pasa por nuevos líderes políticos (no necesariamente jóvenes sino más bien con nuevas ideas) con visión a largo plazo y capacidad de anticipación, con aptitudes y actitudes derivadas del trabajo bien hecho y la honestidad intelectual, sin miedo a tomar decisiones ni a hipotecar su presente a favor del futuro de todos, capaces de hacer más, gastando menos… ¡Por los clavos de Cristo! Si Vd. se ve así, no se preocupe, hoy por hoy, gobernar no es lo suyo, y lo más probable es que la política no se inmiscuya en su vida.



VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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