jueves, 7 de enero de 2010

120.000 MILLONES DE EUROS


(Así somos...y así nos va)
07.01.2010 DIARIO LA VERDAD VICTOR MESEGUER

Esta cifra multimillonaria, es la deuda de nuestros ayuntamientos y comunidades autónomas; administraciones, ambas, que parecen ajenas a las negativas consecuencias que tendrá sobre todos nosotros tan elevado déficit, que acabaremos pagando por partida doble. Muchos cómplices andan sueltos en esto de las autonomías. Cuando más se las necesita, no están y, si están, es para callarse. No quiero ni imaginar el orden del día de los consejos de administración de las cajas de ahorro: ¿…Verdad que no nos vamos a hacer daño?

Los responsables-irresponsables de la cosa local y autonómica justifican este disparate sobre la base de la caída de los ingresos de los ayuntamientos debido a la reducción de los aprovechamientos y licencias urbanísticas, al inacabado proceso de transferencias (de las CC.AA. a las entidades locales), al impacto de la desaceleración económica sobre las finanzas regionales, bla, bla, bla,…

¡Vaya unos penas! Los muy tristes ignoran que a la política hay que venir llorado, porque tanto en la bonanza como en la crisis, lo mejor es, como diría el poeta oriolano:

Gozar, y no morirse de contento,
sufrir, y no vencerse en el sollozo:
¡oh que ejemplar severidad del gozo
y que serenidad de sufrimiento

La solución de estos temas no saciaría la voracidad de un sistema presupuestario, que incita a la ejecución del presupuesto de gastos e imposibilita políticas de ahorro. Imagínese que en su empresa, de lo que Vd. ingresa en nómina, tuviera que devolver lo que no se gaste, cantidad que no sería acumulativa y que perdería para la paga del mes siguiente. Y, sobre todo, relájese y disfrute adivinando lo que alguien -él o ella- tendría que explicarle.

La mayor dificultad sin embargo, trae causa en unos gobiernos abducidos por paralizantes burocracias administrativas que se retroalimentan de un sistema más centrado en gestionar servicios que en gobernar, regular... Como afirma el actual presidente de la Escuela de Asuntos Públicos de Nueva York: “La palabra gobierno proviene de una voz griega que significa –llevar el timón. La tarea del gobierno consiste en llevar el timón de la nave, no en remar. Prestar servicios es remar, y el gobierno no es muy bueno remando”.

No podemos empecinarnos en escribir la historia de un futuro irreversible marcado por una administración prestadora, cesionista o arrendadora de servicios diseñados por o a la medida de quienes los acaban gestionando. Tampoco se deben confundir los intereses corporativos con los de los ciudadanos. A modo de ejemplo, el papel de los empresarios/sindicatos no es gestionar la formación ocupacional/profesional, sino participar en la construcción un sistema de educación y trabajo de calidad que garantice una adecuada formación y facilite la integración socio-laboral.

Como afirman Osborne y Gaebler en su obra “Reinventar el gobierno”, precisamos de gobiernos que devuelvan la propiedad de las Instituciones a los ciudadanos (es mejor facultar que servir directamente), gobiernos competitivos, gobiernos inspirados en objetivos, gobiernos dirigidos a los resultados (que no tienen porqué coincidir con los niveles de gasto), gobiernos inspirados en las necesidades de los ciudadanos (no de la burocracia), gobiernos de corte emprendedor…

Capaces de conmover, convencer y promover respuestas que den cobertura a las nuevas necesidades sociales e implicar a las empresas, las organizaciones de voluntariado y a los propios afectados en su gestión, en función a criterios de a mejor calidad y menor precio el más responsable. El sistema de créditos académicos para voluntarios universitarios que participen en programas de acompañamiento de jóvenes en situación de fracaso escolar, constituye un buen ejemplo y además, supone un ahorro importante a las arcas públicas amén de una inversión en futuro.

Así somos...y así nos va. Pongamos por caso nuestra no-typical Comunidad: alguien tiene que preguntarle al presidente Valcárcel, dónde están las medidas de austeridad y control del gasto, ya que recolocar a los políticos de las consejerías que elimina es una fiesta que nos cuesta el doble. O como me apunta mi barbero, casi lo mismo que generar ministerios caprichosos o una oficina económica inoperante. ¡Pardiez, tengo que cambiar de… barbero! ¡Hombre ya!

El futuro, o lo que queda de él, pasa por nuevos líderes políticos (no necesariamente jóvenes sino más bien con nuevas ideas) con visión a largo plazo y capacidad de anticipación, con aptitudes y actitudes derivadas del trabajo bien hecho y la honestidad intelectual, sin miedo a tomar decisiones ni a hipotecar su presente a favor del futuro de todos, capaces de hacer más, gastando menos… ¡Por los clavos de Cristo! Si Vd. se ve así, no se preocupe, hoy por hoy, gobernar no es lo suyo, y lo más probable es que la política no se inmiscuya en su vida.



2 comentarios:

  1. ¿Medidas de austeridad? ¿Control de gasto? Vaya, aquí tenemos a alguien a quien el anuncio que ha hecho Valcárcel de que se suspenden por ahora los acuerdos sobre revisiones salariales a los funcionarios sin duda ha hecho muy feliz.

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  2. Rorschach, ¿Que tendrá que ver el futbol con la crianza de la gallina?

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VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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