jueves, 17 de septiembre de 2009

MILEURISTAS




















(12 meses, 12 causas y un frigorífico)


LA VERDAD 17.09.2009 - VÍCTOR MESEGUER

Allá por 1989, en una mítica intervención televisiva, Fernando Arrabal anunciaba el próximo Apocalipsis gritando, fuera de sí, “¡El milenarismo va a llegar!”. Pero Arrabal se confundió. Primero porque, en lugar de echarse colonia en el cuello y las muñecas, se la bebió. Y segundo, porque lo que acabaría con el equilibrio social en el nuevo siglo no sería “¡el milenarismo, cojones ya!”, sino “el mileurismo”. Algo que sólo una mente patafísica como la de Arrabal podría predecir.

No me digan que no les hubiera sonado a chino si, hace unos veinte años, les hubieran dicho cualquiera de estas tres cosas: 1.- Seis de cada diez trabajadores españoles –mileuristas ellos- tienen que empeñar hasta su alma para comprarse un cuchitril de no más de treinta metros cuadrados; 2.- Los universitarios, niños mimados en todas las sociedades, no sólo no se escaparán sino que serán de los más afectados por el mileurismo (para su consecución ya nos encargamos de desmantelar las Universidades Laborales y desacreditar los oficios que no exigieran una titulación universitaria); 3.- Fraga seguirá en política en 2009. A cualquiera que hubiese soltado alguna de estas tres sentencias le habrían tachado de loco. O de patafísico.

Pero continuemos nuestro repaso histórico. Llegamos a los noventa, donde una marca de coches se inventa aquello de JASP: “Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados”. La intención era decir: “Muchachada, sois unos campeones, la generación más preparada de la historia española, podéis con todo... pero como no tenéis curro, a ver si podéis comprar este coche, que es baratico”. Aquello fue el embrión del mileurista de hoy. Del JASP pasamos al “jaspeado”: más rayado que la abeja Maya. Mirando al futuro sin ver nada. Y es que el futuro es como el Canal Plus: si no hay dinero, no lo ves.

Lo del JASP es un término extinto no sólo porque sea complicado decirlo sin escupir, sino porque la primera sigla carece de sentido. Hoy, los sobradamente preparados –y mal pagados- no son sólo los jóvenes, sino el sesenta por ciento de los currantes. Un sesenta por ciento de gente cansada de que le meen encima mientras dicen que llueve. Y mira que la patronal tiene una vejiga inmensa.

Pero hay de todo en la viña del Señor, como en botica o en un chino de todo a 100. Hasta hay gente que desea ser mileurista: es el caso de los empresarios españoles, un 75 por ciento de los cuales cotizan como mileuristas. Dicen cobrar menos que sus empleados. ¿Tenemos a los empresarios más filántropos del mundo?; o ¿Quizá simplemente a los más mentecatos? No, solo a los más defraudadores. Para que digan de la Gripe A, el mileurismo sí que es una pandemia: se le pega a quien menos te esperas.

Total que llegó 2009 y así estamos: seis de cada diez trabajadores son mileuristas. Entre usted y yo, 18.300.001 españolitos que cobran menos de 1,100 € al mes (sin contar los altos cargos a los que Valcárcel les va a rebajar el sueldo) a pie de calle y a punto de hacer la misma con su bolso de mano, sus taconazos y toda la pesca. Total, el mismo oficio pero mejor retribuido.

En fin, vamos a lo que vamos y a dejar los curas quietos. Zp tiene que convocar una merendola formal para este tema. Si, muy formal. Que luego pasa lo que pasa. Y si no mira como quedó el tapeo del Presidente con los Agentes Sociales para echar una parrafada sobre la ley de Economía Sostenible. Si, la "comida informal" que Zp convocó en la Moncloa. Y, como era informal, los empresarios perdieron las formas. Sí, Díaz Ferrán propuso que los sueldos bajasen un 1% con el argumento de que la inflación es negativa (los precios bajaron un 1,4% en julio). El que no lo vea está ciego: a salario cero, empleo infinito. Bueno, mejor callarse y no dar ideas, que últimamente por aquí parece que todo puede empeorar.

¡Acabo de caer!...Este tío se ha cargado el titulo de mi artículo. ¡Por los clavos de Cristo! Tenia que ser ahora, justo ahora, cuando La Verdad parecía que volvía a confiar en mi talento y yo andaba como un poseso intentando que mi talento confiara de nuevo en mí; pues me abandonó una mañana y sólo dejó una nota en el frigorífico: "Me voy. Compra leche". No dejó un número de móvil ni ná, a ver si lo localizo.

Víctor Meseguer
http://dotraforma.blogspot.com/

jueves, 3 de septiembre de 2009

EL CONGRESO DE UGT...


(…y el “sí quiero” de Antonio Jiménez)

DIARIO LA VERDAD 03.09.2009 - VÍCTOR MESEGUER

UGT ultima los preparativos del Congreso y él la presentación de su candidatura. Sí. Antonio Jiménez presentará candidatura a la Secretaría general de UGT. A mí me mueve la fuerza del cariño y el respeto. Si hay más, habrá más. No obstante, lo cortés no quita lo valiente y su decisión lo es.
En primer lugar, porque supone un compromiso con el futuro de los trabajadores de nuestra Región en un momento donde hay que trabajar duro para que no sean éstos los que sigan pagando la crisis generada por la derecha económica y política (políticos adiestrados por economistas de derechas, militen en el partido que militen).
En segundo lugar, porque lleva aparejada la responsabilidad de administrar el legado de cien años de sindicalismo socialista en un momento en que la izquierda vive sus horas más bajas en nuestra región que, a su vez, no vive las mejores.
Porque desde la izquierda libertad es compromiso; cuando sale el sol y cuando llueve.
Sí. Porque hoy más que nunca, creo que es necesario evidenciar ese compromiso. Cuando todas las campanas mediáticas anuncian el final de las ideologías, el triunfo del pensamiento débil, el avance del pragmatismo sindical dependiente, es necesario utilizar las gargantas para hacer oír unos valores diferentes: Porque se puede, porque sabemos que es posible. Si, nosotros podemos.
Quienes defienden la inexistencia de izquierda y derecha basan su argumento en la utilización de los mismos instrumentos para la creación de la riqueza. Olvidan que, aún admitiéndolo, lo que nos ha diferenciado siempre no es eso, sino la forma de repartir esa riqueza. Los sindicatos, de esto, lo sabemos casi todo.
Repartir es trabajar para conseguir la igualdad. Y cuando hablamos de igualdad desde la izquierda no hablamos de clones, ni de un mismo color de piel, ni siquiera de un mismo salario. Hablamos de oportunidades.
De forma gráfica, mientras la derecha se interesa por un reparto desigual de la tarta, la izquierda lo hace por ampliar su tamaño y el número de comensales.
Probablemente la disparidad nazca de la diferenciación de valores y objetivos finales, en tanto, que quienes militan en el conservadurismo pretenden ganar el cielo, otros nos conformamos con hacer más habitable la tierra.
La Obra que conforma su pensamiento, les ha dicho desde sus púlpitos que han de ganarse el cielo dando de comer al hambriento con las sobras de su mesa. Nosotros, mucho más prosaicos, nos conformamos con habitar la tierra, trabajando por que todos tengan el empleo con el que ganarse el sustento.
¡Claro que hay diferencias!, ellos predican visitar al enfermo, por eso reducen los recursos destinados a la sanidad, cuando desde la izquierda entendemos como prioritaria la necesidad de extender la cobertura de las prestaciones sanitarias.
Necesitan aumentar las diferencias culturales, porque de esa manera podrán enseñar al que no sabe. Es lógico por ello asfixian la enseñanza pública y apuestan por la privada pagada por todos. Desde la izquierda opinamos humildemente que la educación es un bien mínimo e irrenunciable.
Predican que hay que dar posada al peregrino. Por ello requieren inmigrantes desesperados que, de paso, trabajen sus tierras por un trozo de pan. A quienes militamos en la izquierda nos gustaría, sin embargo, evitar que nadie tuviera que peregrinar, abandonando su mundo para poder sobrevivir. En todo caso y aunque nos condenemos, creemos más honrado darles un salario justo y un hogar para vivir.
Por fin, su prueba del algodón reside en enterrar a los muertos... Los de otros, naturalmente. Son muy dolorosos los datos que todavía reflejan que son muchos los tajos donde resuenan los ecos del poeta: “Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo”
¡Naturalmente que hay diferencias! Eso sí, si existe Dios, que nadie se queje luego si nos sientan a su izquierda.
No es mal sitio ¿verdad?, al menos para vivirlo en la tierra.
Sí. Pero además de vías alternativas para expresar la diferencia, la sociedad exige espacios comunes por donde avanzar conjuntamente. En definitiva, personas como Antonio Jiménez, con sentido común, capaces de maniobrar el cambio de agujas cuando haga falta, con firmeza, pero no por sistema. Capaz de expresar la discrepancia sin distorsionar las formas.
Antonio es un claro exponente de lo que es el respeto al fondo y las formas éticas en la vida pública; un fiel ejemplo del talante que hace posible la creación de espacios donde puedan surgir nuevas propuestas, vías comunes para avanzar con el conjunto de la izquierda. Convencido como él, de que la izquierda es un proyecto de cambio que no puede detenerse en estúpidas vías muertas.
Sí. El compromiso de personas como tú facilitará que los diferentes objetivos de una izquierda plural sean capaces de avanzar juntos en el tren de la común sensibilidad de izquierdas. A la vez que hará posible que, contigo Antonio, trabajemos por un mismo presente y ganemos juntos el futuro.


Víctor Meseguer
http://dotraforma.blogspot.com

VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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