martes, 30 de junio de 2009

MATRIGAY


















MATRIGAY
Por: Víctor Meseguer
Cada uno tiene derecho a defender sus propias concepciones de las cosas, sus valores. Salir a la calle, manifestarse dentro de los cauces legales a favor o en contra de algo, es un acto de ciudadanía de una sociedad viva. Es precisamente esa libertad de poder hacerlo la que nos hace responsables y, por lo tanto, nos define. No salimos a la calle, obviamente, por todo lo que nos agrada o repulsa, sino en relación a aquellas cosas que realmente nos preocupan más.
Nadie debiera por tanto, criticar el hecho de que una parte importante de la jerarquía de la Iglesia, acompañada o acompañando al Partido Popular, se dieran cita en una manifestación cuyo lema era «En defensa de la familia». Dicho lo cual, tampoco debiera escandalizar, a quienes se han manifestado, que los ciudadanos saquemos nuestras propias conclusiones de lo que constituyen sus valores como seres humanos y como ciudadanos. Ni que las expresemos libremente.
Lo primero que evidenciaron son los elementos que para ellos suponen poner en peligro su concepción de familia. Lo que en su día fue la Ley del Divorcio, a la que ambos se opusieron, ahora lo constituyen los matrimonios entre homosexuales. Curiosamente la ley no habla en ningún caso de recortar los derechos de nadie, sino de reconocer el de unos ciudadanos que, pagando sus impuestos como el resto, eran marginados por razón de una opción sexual. Defender la familia pasa para aquellos por seguir discriminando a quienes son diferentes.
Sin embargo, para otros muchos ciudadanos, las cuestiones que realmente suponen un peligro para la familia son la precariedad laboral, en especial para los jóvenes, el coste de la vivienda, las cada vez mayores dificultades para la conciliación familiar.
Disparidad de criterios.Disparidad que se acentúa en la segunda evidencia de sus valores éticos: los argumentos utilizados. Los matrimonios entre homosexuales «atentan contra la Ley Natural», al igual que pasaba con el divorcio. Siendo esta Ley Natural, según su doctrina, la percepción humana de la Ley Divina, su existencia sería al menos tan discutible como la de quien afirman haberla dictado. Tratar de imponerla a una sociedad definida como laica es tanto como tratar de imponer la creencia en su Dios.
Pero aún más grave que tratar de imponer su fe, es pretender diseñar nuestras artificiales instituciones a partir de aquella. Porque el matrimonio no es sino eso, una institución creada para aglutinar una serie de derechos y obligaciones en un solo contrato. La Iglesia católica lo único que hizo fue definir aquel contrato ya existente como sacramento para ellos, claro. Decir que un modelo de contrato es anti-natura es como afirmar que la regla del fuera de juego en fútbol es anti-divini.
Pero cuando a estos ya de por sí inescrutables argumentos se unen las justificaciones políticas genera hilaridad. Defender ahora que se trata de una cuestión semántica y que hubiera bastado con otra denominación, dicho por quienes hasta hace poco más de una año se negaban sistemáticamente al mínimo reconocimiento de parejas homosexuales, no sólo es hipócrita, que lo es, sino que se eleva a insulto de la inteligencia de los ciudadanos. La denominación de las instituciones define legalmente el contenido de estas, no de quienes las utilizan. La sociedad mercantil, el leasing, o el matrimonio son lo que son, independientemente de que los contratos estén constituidos por hetero u homosexuales. ¿Se imaginan por otra parte la nueva redacción que tendría nuestro derecho de familia? Algo así como La familia o Famigay se forma a partir de la voluntad de dos personas que deciden unirse en matrimonio o matrigay. Coña que el Partido Popular aboga por que se reproduzca en cada uno de los artículos que hacen referencia al matrimonio o la familia y con lo cual, según afirman, quedaría resuelto el problema. No voy a seguir ahondando en demasiado fáciles evidencias de hipocresía, como lo curioso de ver a quienes contraen nupcias con Cristo y denominan familia a congregaciones (de un mismo sexo todos sus miembros, claro), defendiendo un concepto de familia que se niegan a sí mismos porque perjudicaría su ministerio. Simplemente quiero terminar con la tercera y última evidencia de lo que han hecho ver son sus valores, sus prioridades.
Evitar que los homosexuales puedan contraer matrimonio constituye el único motivo, hasta la fecha, suficiente para manifestarse. No lo ha sido ninguna guerra, ni el hambre en el mundo, ni la violencia de género.
Jamás me atrevería a afirmar que mis valores o concepciones éticas son superiores, me conformo con evidenciar que son diferentes. Si esto al menos queda claro, me quedo realmente tranquilo.


viernes, 26 de junio de 2009

UNA HISTORIA REAL QUE PUBLIQUÉ HACE UNOS AÑOS...

Hacía tiempo que no era NADIE, y lo sabía. Sus ojos abiertos en la claridad de su noche miraban de frente otro tiempo, cuando él y su hermano estudiaban en Kinshasa. Había sido buen estudiante. De eso hacía ya muchas noches con los ojos abiertos, muchos días oscuros, a pleno sol, trabajando sin respiro para nada. Hacía ya, sobre todo, mucha desesperanza. Fue su hermano Juvenal quien le convenció para viajar a un mundo mucho mejor, donde ganarían en un mes lo que allí les costaría años de trabajo.
Quienes les trajeron les habían asegurado trabajo y alojamiento (si no fuera por la oscuridad que reinaba en aquella nave, atestada de colchones en el suelo donde dormitaban o, quizá también como él, miraban muy lejos de allí otros NADIE, alguien podría haber visto la amarga sonrisa de la realidad en el rostro de Kasai).
Aquel mismo día había decidido que no quería que le siguieran engañando, había resuelto, por fin, denunciar a la policía cómo le estaban explotando. No sabía apenas el idioma de este país, pero tenía la firme decisión de no ser esclavo de nadie. No le habían hecho mucho caso en la policía, le remitieron a una asociación llamada Cáritas. Allí una señora muy bien vestida le había escuchado y, después de decirle que no podía hacer nada, le llevó a los sindicatos. También allí le habían escuchado, le pidieron el contrato, hicieron algunas llamadas por teléfono y le dijeron que volviera otro día.
El vacío que sentía no era miedo, ni rabia, era solo el espacio que deja ese esperado “mañana” cuando se ha escurrido entre las manos.
El ruido de un vaso rompiéndose contra el suelo sacó a Víctor de su ensimismamiento. Había venido a verle aquella mañana, Kasai era uno más de esos inmigrantes, mano de obra barata. Chapurreando el castellano le había dicho que, de lo que le pagaban, le descontaban 33.000 ptas. para la empresa de “búsqueda de empleo” que le consiguió el contrato; 40.000 ptas. para devolver el dinero y los intereses del viaje (Le contó también que para poder viajar tuvo que vender todo lo que tenía); otras 30.000 ptas. por el alquiler del colchón en que dormía. No le quedaba nada para vivir. Le había enseñado el contrato y allí figuraba todo aquello como concepto de devolución de un adelanto percibido. Al preguntar a Kasai si había firmado aquello, este se encogió de hombros, no sabía leer ni escribir en castellano. Todo asquerosamente legal, encajado limpiamente en el sistema, como la llamada que él mismo realizó a la D.G. de Trabajo y en donde le comentaron que ya llevaban un tiempo tras ese tema, que les vendría muy bien tener el contrato..
El contrato, despido de Kasai que, con su hermano, tendría que buscar otro trabajo, quizá no lo encontraran y fueran repatriados, en todo caso denuncia hecha por persona ilocalizable. Cierre del caso.
¡Estás en Babia Víctor!. « Perdón», contestó ese cogiendo su “tapón” y acercándose al grupo. Entre la atronadora música del local tipo “movida del jueves universitario” pudo entender como Fátima, una de las camareras, preguntaba a su compañero Luis en qué trabajaba. «En U.G.T. », respondió este mientras miraba a Víctor por encima del tapón de whisky que se acercó a los labios... sabía en que estaba pensando. «¿Y en ese sitio, qué hacéis? » insistió Fátima. «Pues... defender a los trabajadores, como a ti, por ejemplo». Supieron que aquella joven camarera tenía un contrato por 6 horas, aunque trabajaba el doble, que esa había sido su vida desde los 16 años, que no le interesaba que le defendiera nadie porque: ¿Dónde iba a ir luego?; que a una compañera la acababan de despedir (de no volver a contratar, perdón) porque ya tenía 24 años y allí solo querían gente joven, como los universitarios que venían a tomar sus “tapones” (vivos entre el alcohol del hoy es jueves y mañana será otro día... si es, y un ruido ensordecedor que impida escuchar el silencio de la nave donde, en ese momento, 50 personas, tratan de olvidar los grilletes que les aferran a un colchón tirado en el suelo, que impida escuchar su propio porvenir en una sociedad egoístamente liberal, en la que futuro se identifica con proyectos de vida precariamente temporales), que, de todas formas, ella pensaba votar al PP, porque: «Ahora salimos en la tele y nos ven en toda España en el día de la Región». La sonrisa de Luis no era la de una batalla perdida, sino la de que no merece la pena entablar. La de la inutilidad por explicar que los sindicatos no se presentan a las elecciones, ni que la vida real importa más que la de la publicidad de unos campanarios. Era la sonrisa decidida de un largo camino por recorrer, de recuperar mucho tiempo perdido; un firme compromiso de trabajar por y junto a los universitarios, Kasai, Fátima, Emilio (el trabajador que calló ese jueves de un andamio). Ellos, seguramente, no asistirán a la manifestación del día 3, pero por ello caminarían por las calles de Murcia y, al siguiente, como cada día, reiniciarían un proyecto cargado de esperanza. Víctor mientras pagaba, le devolvió la sonrisa. Quedaba tanto por hacer... pero merecía la pena.

jueves, 25 de junio de 2009

PARA UNA NUEVA MAYORIA (DE PROGRESO)

DIARIO LA VERDAD 25.06.2009
POR: VÍCTOR MESEGUER

El futuro del PSRM pasa por un nuevo modelo de partido para construir un nuevo proyecto de Región; un proyecto, regenerador, progresista e integrador para una nueva Murcia, la Murcia del siglo XXI. Murcia ya no es la que era, hoy somos una región moderna, con una ciudadanía formada y exigente, y es que no somos la sociedad del post- franquismo. Hoy los murcianos reclaman una mayor participación en las estructuras políticas, ya no les vale con un proyecto cerrado, terminado y empaquetado, queremos construirlo juntos, queremos que cuenten con nosotros. El futuro pasa por desinventar e innovar.

Sustituir la organización política por una maquina electoral ha sido un error. Para empezar a ganar, no vendría mal desinventar el exceso de tic´s acumulados en este proceso de sustitución, cuyas notas más características son: la disminución del rol e influencia de los afiliados, el fortalecimiento de liderazgos personalizados, la vuelta a la democracia indirecta como sistema de funcionamiento interno, el alejamiento de las la bases sociales, el incremento de las luchas de poder y, consecuentemente, del sucursalismo. En política ya no están los mejores. Los ciudadanos no somos libres de elegir a aquellos que están más preparados para dirigir las instituciones y la política es, hoy por hoy, un mundo endogámico, de listas cerradas y aparatos de partido.

Si algo ha avanzado en este país es el concepto de ciudadanía. Nuestros electores, además de votantes y contribuyentes, demandan una ciudadanía plena, reclaman partidos participativos, quieren tomar parte en la gestión de su presente y su futuro. Creo sinceramente que nuestra capacidad de penetración social es muy mejorable pero, hoy más que nunca, comprometer significa compartir, perder el miedo a abrir las puertas de verdad para que seamos muchos más y para que vuelvan a entrar los que, por desafección o aburrimiento, decidieron un día abandonar el mundo de la política; un mundo que hace mucho dejó de ser ilusionante y determinante. No seré yo el que se instale en la nostalgia del pasado, hoy tenemos que conquistar nuestro futuro, tenemos la oportunidad histórica de reempezar, de trabajar por una nueva transición política, reflejo de una nueva sociedad, la sociedad del conocimiento y la participación.

Esta es la única vía para pasar de la retaguardia a la vanguardia. No podemos seguir apostando por un proyecto cuya visibilidad se reduce a una apuesta por la estrategia de contraposición entre blanco y negro. Los matices dan mucho juego para definir qué idea de región defendemos los progresistas. Explicar esas evidentes diferencias de matices entre nuestro proyecto y el de la derecha es, en definitiva, explicar el "para qué". Cuando el ciudadano observa atónito la exclusiva contraposición entre el "sí" y el "no" interpreta nuestro legítimo deseo de ganar un proceso electoral en un objetivo en sí mismo. Nos da la espalda porque desconoce el “para qué”. Además, los seres humanos no cambian, pero aprenden. Y “hay conservadores en el gobierno cuya actuación es percibida como una socialdemocracia mejorada” y viceversa.
Planificar un mañana mejor pasa por diseñar hoy un idea de región que apueste por el desarrollo de conceptos como "economía virtuosa", "recuperación verde" y "sociedad sostenible; pero mientras gestionamos el futuro, no vendría mal administrar el presente. Avanzar en esta línea no pasa por estigmatizar la aportación del turismo y la construcción al PIB regional. Pasa por la redimensión y sostenibilidad de estos sectores. Pasa por reivindicar, unas veces sí y otras también, que el agua no es patrimonio de nadie y lo es de todos. Pasa por… ¡tantas cosas!

El futuro depende de nuestra voluntad y capacidad para conseguir que los ciudadanos nos vean, al PSRM, como una alternativa democrática, creíble, innovadora, abierta a la sociedad, participativa; con ganas de coger el “relevo democrático” para avanzar y solucionar las necesidades de esta región. Para hacer cosas no sólo mejor, sino diferentes, y hacerlo además con un mensaje distinto, más auténtico, más cercano a los intereses de los ciudadanos.

miércoles, 24 de junio de 2009

EL CLUB DE LOS POETAS MUERTOS. RADICALIZAR LA DEMOCRACIA PARA EMPEZAR A GANAR

Es inútil discutir si el hombre es un ángel o un lobo para el hombre, es con ese ciudadano, cómodo en su nuevo papel de “progre” centrado que le ha asignado la derecha, con el que hay que trabajar. La revolución tecnológica, la globalización claroscura, prometedora pero llena de incertidumbres, constituyen el tiempo que hay que liderar.
El objetivo de la izquierda siempre ha sido el ser humano, individual y socialmente considerado.
Trabajar para él es trabajar con él, vencer esa batalla contracultural que ha de partir y tener como destinatario al ciudadano real.
En ese frágil tablero, el que hay, justicia, solidaridad, no son conceptos extintos, pero su concreción necesita argumentos entendibles pro el nuevo individuo. Desde su propio egoísmo –humano y, por lo tanto, no ajeno- ha de demandar la necesaria solidaridad, desde su pequeñez la igualdad, desde su condena la justicia.
La izquierda ha de evidenciar, en definitiva, las dificultades y contradicciones que la política liberal conservadora va a generar al ciudadano; hacerle ver que, sus problemas reales, no se circunscriben al terrorismo o a la definición autonómica, sino que se materializan en una pobreza galopante, un reparto progresivamente dispar, la falta de igualdad de oportunidades, la precariedad – siniestralidad cada vez más escandalosa en el trabajo, el nauseabundo avance del fraude laboral y, consiguientemente, fiscal y social. Tan importante como la consecución del agua es determinar cómo repartimos el fruto de la tierra.
Hacer política con mayúsculas, próxima a los ciudadanos. Responder a sus preguntas de forma clara, cercana, global y diferente. Oposición sin contraponer al blanco el negro sin alternar los “digos” con los “diegos”, pero claramente identificada con los valores que hacen nuestras respuestas diferentes a las de la derecha.
Es el momento de comenzar a ganar, de reforzar los pilares del puente por el que han de caminar empresarios y trabajadores, hombres y mujeres, legales de aquí y de allá, seres humanos, diferentes, semejantes.
Es el momento de decir lo que pensamos, con todos los matices que se quiera, pero sin ambigüedades camaleónicas que confundan al ciudadano haciéndole desertar de “los mismos perros con diferentes collares”.
El momento de radicalizar la democracia como instrumento para hacer posible la participación, porque todos los hombres y mujeres, vinculados al mundo social y cultural de la izquierda plural, son necesarios para convencer a todos de que es necesario comenzar a ganar todos.

martes, 23 de junio de 2009

MIENTRAS EL TITANIC SE HUNDIA, LA ORQUESTA SEGUIA TOCANDO...

Al Partido Popular le va bien y al resto de los ciudadanos como a Murcia. Los intereses populares están a buen recaudo y los nuestros en sus manos. El problema del PP y, desde que gobierna, el de todos los murcianos, ha sido su creciente desprecio a las necesidades insatisfechas de los ciudadanos. Pero no te confundas querido pardillo –me dijo hace poco un buen amigo- precisamente en esto, en no resolverlas, está el éxito.

Ilógico resultado de una estrategia de adecenamiento de la sociedad gracias a un paralizante chirimiri de adoctrinamiento planificadamente distribuido desde sus campanarios mediáticos y el boca a boca de un aumentado ejercito de adeptos sin par. Gobernar la Región se ha convertido en un objetivo en sí mismos para mayor gloria de sus gobernantes.

Mientras el Titanic se hundía, la orquesta seguía tocando…¡me niego a participar en semejante des-concierto!

Continuará…

lunes, 22 de junio de 2009

ANTONIO LOPEZ BAÑOS

PD. Esta mañana he asistido al homenaje a LOPEZ BAÑOS. Ha sido un acto emotivo y sincero. Mis mas sincera enhorabuena a la Unión General de Trabajadores.


















Hoy Cándido Méndez, intervendrá en el homenaje que UGT Región de Murcia va a rendir al que fuera su secretario general entre 2002 y 2008, Antonio López Baños, fallecido el 25 de diciembre de 2008

Cándido Méndez,hará entrega a la familia de Antonio López Baños de la INSIGNIA DE ORO de UGT de la Región de Murcia, concedida a título póstumo por la Comisión Ejecutiva Regional el pasado día 18 de mayo de 2009.

Uno de los grandes objetivos de Antonio fue la rehabilitación de la Casa del Pueblo de El Llano del Beal, construida entre 1913 y 1916, para recuperar y poner nuevamente a disposición de nuestro Sindicato y de la sociedad un espacio sindical histórico; proyecto que también ha visto la luz. Por eso la UGT ha considerado la conveniencia de incluir esta inauguración dentro de los actos de homenaje.

sábado, 20 de junio de 2009

Según las encuestas, la mayoría somos progresistas... pero votamos a la derecha

Y el Grande Javi Chan piensa que....

¿Quizá sea porque para responder a la encuesta tenemos que pensar... y votar lo hacemos con el estómago? La derecha, en sus campañas, utiliza un truco muy usado en el audiovisual: "que el espectador crea que piensa". Hay que hacerle sentir inteligente: la derecha, con su mensaje, apela a lo básico, casi a lo irracional (cerrar fronteras, proteger lo mío, miedo al distinto) pero lo disfraza de conclusión lógica: "la derecha gestiona mejor la economía porque cree en el mercado".La izquierda no debería caer en el mismo error (como han hecho en esta última campaña, al menos en España) e intentar algo muy difícil: que la gente piense antes de votar. Y es que, por extraño que parezca, la jornada de reflexión no la inventaron para ir a la playa. Es cuestión de desandar: de ciudadanos pasamos a consumidores. Ahora tenemos que volver a encontrar la ciudadanía... pero la derecha ha recalificado el camino de vuelta.

sábado, 13 de junio de 2009

La verdad sobre el mercado laboral en España

















PUBLICADO POR EL GRANDE JAVI CHAN EN SU BLOG.
Lo de siempre: hace tiempo que no paso por aquí. Ya tiene huevos que Chiquito de la Calzada haya vuelto antes que yo. Pero tengo excusa, claro: un nuevo curro, que es una de esas cosas que hay que hacer para no estar en el paro.Mi nuevo trabajo es muy absorbente. En la escala Evax tendría cuatro gotitas. Pero, claro, ahora más que nunca, con la economía tal y el trabajo pascual, hay que dar gracias por tener curro... ¿A quién hay que dárselas? Aaaah, amigo, eso es otra historia. No lo sé. Y cada vez lo tengo menos claro. ¿Por qué?, por una extraña y desasosegante experiencia que tuve recientemente en el metro de Madrid. Y no es esa leyenda sobre el último vagón de no se qué línea donde la gente se quiere desnuda.Siento ser reduntante, pero la experiencia que voy a contar es 100 % real. Bueno, 95 % real, el otro 5 % se lo ha quedado el banco. Pero es más real que esquiar en Baqueira y casar a un hijo en la Almudena. Se trata de un acontecimiento que me ha hecho ver la luz sobre cómo y por qué la clase trabajadora, el proletariat, los curritos, los que compramos en el Lidl, estamos con una mano delante y otra detrás. Vale, vale, ya lo cuento...

Resulta que una agradable mañana de viernes (mi último viernes libre, por eso era tan agradabe) me senté en el metro frente a un señor inmigrante latinoamericano. A mí se me había olvidado coger un tebeo para leer en el vagón, así que eché un vistazo a la carpeta transparente que mi compañero de viaje llevaba en las manos... y ahí tuve la revelación. Ahí lo entendí todo. Entendí cómo, con la excusa de la crisis, las empresas fuerzan a sus trabajadores con la seguridad de que no se les rebelarán; entendí cómo los curritos exigimos, por miedo al paro, mucho menos de lo que nos corresponde. Y, sobre todo, entendí cómo el Estado no sólo no intenta evitar esta situación de indefensión... sino que la fomenta.¿Cómo comprendí todo esto con un simple vistazo a un señor inmigrante latinoamericano y a su carpeta (transparente)? Porque su carpeta (transparente) dejaba entrever dos cosas: unas fotocopias con el membrete “Ministerio de Trabajo. Secretaría de Estado de la Seguridad Social”... y lo verdaderamente estremecedor: un cedé donde se leía “Holocausto Caníbal”.

Todo estaba bien claro: sólo había que atar los cabos. Cosa que tampoco es fácil: cuando intenté atarlo, un cabo chusquero de Marina me soltó una hostia. A pesar de ello, llegué rápidamente a una conclusión: ¿qué hacían juntos los papeles de Trabajo y una peli mondo? Sencillo: el ministerio te da el alta en la Seguridad Social con tu pack de bienvenida: el catálogo de las vejaciones a las que te podrán someter tus empleadores. Un catálogo tan explícito como realista.
"Holocausto Caníbal" no es un falso documental gore: es un vídeo didáctico institucional.

viernes, 12 de junio de 2009

¿Crisis? ¿Qué crisis? Una oportunidad























Trabajar para las personas, representa, un reto y una responsabilidad. Poniéndonos en su lugar, tratando de mirar por sus ojos.
Analizar los problemas sociales, económicos y productivos desde nuevas perspectivas, diseñar alternativas creativas que den solución a los problemas de las personas porque para conseguir lo que no se ha conseguido hay que intentar lo que no se ha intentado.
Este es un tiempo de oportunidades para los que saben, no solo para los que tienen. Lo que se sueña, lo que se imagina, lo que se inventa, lo que se sabe y lo que se sabe hacer, constituye un acervo fundamental para el desarrollo de las personas, las organizaciones y los territorios. Por ello, debemos mantener una inquietud creativa constante para generar nuevas ideas y soluciones y mejorar la eficiencia de los actuales métodos de transferencia del conocimiento a las personas. No todo está inventado.
"...en la vida, como en ajedrez, las piezas mayores pueden volverse sobre sus pasos, pero los peones sólo tienen un sentido de avance"

miércoles, 10 de junio de 2009

Murcia no-typical (pensar-elegir)


















Por: Víctor Meseguer


Desde el domingo, el chunda chunda de “Minoría Absoluta”, de los Mojinos Escozíos, martillea incesantemente mi cabeza. Cuando a ratos me vengo arriba… ¡zas!, empieza a sonar “Todos los ahorcados mueren empalmados” de Siniestro Total. Definitivamente no toca. Necesito otro tema.

¡Ya lo tengo! ¡Vaya por donde! Murcia no-typical ha sido distinguida nada menos y nada más que con el sol de plata en la categoría Platino, que premia las campañas más innovadoras y experimentales y aquellas que se han integrado mejor en más soportes de comunicación. Sí, esto ha sucedido en la 24 edición del Festival Iberoamericano de Comunicación Publicitaria El Sol, el más importante de España y Latinoamérica.

Nadie es profeta en su tierra. ¡Que no cunda el pánico! Aquí también es de aplicación aquello de ``Ninguna sociedad acepta a sus escritores hasta que ha asimilado lo que dijeron‘‘. Bueno, retiro lo dicho. ¡Que cunda!

La campaña ha sido mal entendida incluso por los que deberían entenderla bien, ya que son los que piden un cambio. Un cambio que, en cierto modo, representa la campaña.

Yo también me clavé, ¿o me clavaron como a una anchoa salada y carnosa? “¡Vaya cruz con Cruz!”, pensé cuando conocí la campaña “No-typical” tal y cual. Pues no. Me equivoqué. Aunque, al principio, no le entendí. Ahora tampoco. Pero la campaña me gusta más que comer con los dedos. Porque supera el tópico y proyecta la imagen de una Murcia moderna, provocadora, sugerente, divertida, creativa y dinámica. La de la otra Murcia en la que vivo.

Todo ello gracias a un derroche de innovación-provocación. Un target (destinatarios ideales) virgen y nada habitual en las campañas al uso. Refuerza la diferenciación jugando con el pensamiento lateral o divergente. Es una campaña viva y en permanente crecimiento como consecuencia de su apuesta por la interdependiecia, la interactividad y la participación creativa de jóvenes talentos y, además, liga la conjugación de los verbos elegir-pensar (una buena píldora del día después del marketing engañoso). Por último, la arriesgada estrategia-trampa del impostor Vladimir Karabatic ha sido genial, nunca fue tan fácil el posicionamiento y visualización de una campaña a costa de los demás. ¡Demasiado para el cuerpo! Estos pollos de la generación 2.0 (Jorge y sus colegas fueron mis musas) van a acabar con toda una vida cultivando el arte de la prudencia y el pensamiento lógico cartesiano. ¿O viceversa?

¡Bravo por los de Germinal! Punto y pelota. ¡Qué lástima! Con lo bien que quedaría uno soltándole una mano de sagradas formas al sobrino del tío por irrumpir quam meretrix in misa corpore insepulto. Al mismo tiempo, este cura que escribe sería un firme candidato a ganar el premio de “gilipollas del año”. Votantes no me iban a faltar. Méritos me sobran y casi seguro que contaría con el apoyo del partido de los que ganan y el de los que pierden.

Los que pierden (yo, además de ser de los que pierden, soy un perdedor) al día siguiente de conocer la campaña se echaron a la calle (especialistas en mondongo con crillas) enarbolando la bandera del ¡…mírala, mírala, ahí está, ahí está, ahí está, la puerta de San Esteban! También montaron ruedas/os de prensa, blogearon y enviaron comunicados a los mass media para que dejar constancia de que el fuego cruzado con Cruz se había iniciado. Aunque, como nos viene ocurriendo en los últimos… catorce años primó el efecto bumerang de nuestras iniciativas. Sería más adecuado, consiguientemente, anunciar fuego amigo. Pero el caso es que los míos hicieron campaña. Campaña sobre la campaña y sobre campaña una. Y ante este villancico, claro, se armó el Belén.

Los que ganan, que tienen muchas ganas de que los que perdemos nos subamos a la ventana que no es y nos pille el toro que sí es, nos han cedido todo el protagonismo (ya lo dijo Stevie Wonder 'Si bebes, no conduzcas ni te vayas a los San Ferrmines’). Pero, sobre todo, les pasa como a mí. Que, al principio, no le entendí y, ahora, tampoco. ¿Cruz o mucha cara? En menudo lío ha metido el tío a su tío. El sobrino suyo, ¿es de los míos?

lunes, 8 de junio de 2009

La caída del PSRM

























POR: Víctor Meseguer

Solo quiero trasladar algunas ideas desde el respeto y la humildad de quien sabe que nadie puede estar en posesión de la verdad, porque esta, además de esquiva, desbordante en matices y colores, es imposible de aprehender, quiero, eso sí, hablar con el corazón y desde la libertad no interesada.

Derrota tras derrota hasta la derrota final. La culpa de los resultados electorales de ayer en Murcia no es de Zetape. De Pedro tampoco. La solución, a mi juicio, tampoco la encotraremos en la política flash. Todos somos culpables y todos somos parte de la solución. La falta de apoyo de los ciudadanos nos exige que iniciemos un proceso de autocrítica. Una reflexión autocrítica que tiene que ser visible, la tienen que percibir los votantes...

Tres ejes vienen marcado debate político en nuestra Región: la confusión entre lo público y lo privado, la política hidrológica y la crisis económica.

He manifestado reiteradas veces mi coincidencia plena con la línea argumental de mi partido en la lucha contra algunos abusos relacionados con la especulación urbanística y la corrupción política, más que una estrategia se trataba y se trata un deber ético y moral al que los socialistas no podíamos sustraernos. Pero, ¿no creéis que nuestro trabajo habría sido percibido de distinta manera si hubiéramos sido capaces de generar una alianza con aquellos que mas han sufrido y sufren el peaje de la corrupción política? Estoy absolutamente convencido de que los que repudian el chantaje prevaricador son muchos más que los que chapotean felices en el fango de la corrupción. Precisamente el mérito de muchos de ellos ha sido trabajar frente a la competencia desleal alfombrada por el Partido Popular.

En lo referente a la campaña del "Agua para todos", yo me quiero mojar. Mirad tengo claro que los del PP no se creen este eslogan, a mi juicio, no ha sido más que una muletilla (a la que hemos entrado en suerte) para promover el conflicto entre ciudadanos y regiones y obtener una cutre rentabilidad del mismo. Es conocido que para el PP la escasez de agua es garantía de abundancia de votos. Tenemos que liderar el discurso del agua con propuestas creíbles y tangibles que desenmascaren la torticera y goebeliana estrategia de los populares.

Por otro lado, creo sinceramente que nuestra capacidad de penetración social es muy mejorable. Sigo pensando, tal y como he planteado reiteradamente, que ha sido un error apostar por la estrategia de contraposición entre blanco y negro. Creo que los matices dan mucho juego para definir que idea de región defendemos los socialistas. Explicar esas evidentes diferencias de matices entre nuestro proyecto y el de la derecha es, en definitiva, explicar el "para qué". Cuando el ciudadano observa atónito la exclusiva contraposición entre el "sí" y el "no" interpreta nuestro legítimo deseo de ganar un proceso electoral en un objetivo en sí mismo. Nos da la espalda porque desconoce el para qué. Creo que hemos hecho mucha oposición mirando al PP y soy de la opinión que deberíamos haberla hecho mirando mucho más a la sociedad.

Si algo ha avanzado en este país es el concepto de ciudadanía, nuestros electores, además de votantes y contribuyentes, demandan una ciudadanía plena, demandan partidos participativos, quieren participar en la gestión de su presente y su futuro.

A mi juicio, el problema y, en consecuencia, la solución -que es lo que a mi realmente me interesa-, está en conseguir que los ciudadanos nos vean al PSRM como una alternativa democrática creíble, nueva, innovadora, abierta a la sociedad, participativa, con ganas de coger el “relevo democrático” para avanzar y solucionar los problemas de esta región, y hacerlo además con un mensaje distinto, más político, mas propositivo, más cercano a los intereses de nuestros vecinos.

Para ello tenemos que reconciliarnos con nuestro pasado. Tenemos que volver a la política con mayúsculas y abandonar espacios cuya gestión corresponde a otras instituciones, hay que volver a volar alto. Ha llegado el momento de abrir la puerta a la grandeza de la política.

domingo, 7 de junio de 2009

Elecciones europeas



El PSOE se hunde, con el 29,59% de los votos, casi 7 puntos menos que en las elecciones de 2004

NetoRatón 3.0
Tras una campaña bronca como hace tiempo que no se veía, los feudos tradicionales de voto del PP, fundamentalmente Madrid y Valencia, se han demostrado insensibles a los casos de corrupción que han asolado al partido conservador, y se han movilizado otorgándoles una importante diferencia que en esta ocasión no ha posido ser conjugada por las comunidades de voto socialista, que se han movilizado mucho menos.
PD DOTRAFORMA: Murcia no-tipycal and no-coment

sábado, 6 de junio de 2009

POLÍTICA VIRTUAL


Por: Víctor Meseguer

Una espesa nube, mezcla del humo de cigarrillos compulsivamente fumados en una bolsa de Wall Street, y del sudor de niños trabajando a destajo en Birmania, nos desdibuja cotidianamente nuestro perfil como seres humanos, nuestros sentimientos.
Cuando Marcuse –sé que su mención no es políticamente correcta- nos advirtió del riesgo de una sociedad uniformada por el “hombre unidimensional”, no podíamos sospechar que corríamos un mayor peligro: el hombre incorrecto, sin dimensiones. Quizá por eso tenemos necesidad de sustituir la indefinición de cuanto nos rodea por eso que llamamos REALIDAD VIRTUAL. Puede generar sensaciones más intensas. Indudablemente es más aséptico, más maleable, domesticado, asequible que lo real. Está de moda. Vista, olfato, gusto, oído, tacto, virtuales. Amor (usted, si quiere, llámelo sexo), dinero, ideas e ideologías virtuales.
En ese espacio de verdades intangibles, se manifiesta con pleno esplendor el “gran invento”: la POLÍTICA VIRTUAL. Podemos definirla como el aparente modo de gestionar lo público, donde no importa lo que se hace, sino la sensación que se transmite. No importa que en la iglesia del pueblo haya una boda o un entierro, lo que trasciende es que las campanas tocan a muerto. La realidad se define por el tañer de aquellas.
Naturalmente que este modelo de hacer política tiene sus ventajas, y no ya sólo para el gobierno, que rentabiliza los resultados virtuales que trasladan sus campanarios, sino que es capaz de generar sensaciones en los ciudadanos.
Podemos ver así como, supuestamente, el actual gobierno regional rompe con el aislamiento que sufrimos los murcianos. Poco importa que sean campanazos huecos, que ni traen agua ni resuelven el endémico déficit de nuestras comunicaciones; esa sensación, de por sí ya puede originar actitudes positivas de enfrentamiento al mañana... además de votos.
Sin embargo, son muchos los males que este modelo acarrea, de forma especial cuando, como ocurre con el actual partido en el gobierno, desgasta en él todas sus energías.
Otro grave riesgo viene determinado por la necesidad de campanarios afines. No existe política virtual efectiva sin el alambique mass-mediático que destile las verdades convenientes: “España va bien”. Para ello necesitan “plumillas” camuflados como opinadores aparentemente banales, vías digitales enderezadas por empresas digitalmente independientes, televisiones públicas (dícese de las que pagamos todos y que jamás de los jamases serán dirigidas por políticos) cada vez más deficitarias.
“El Virtuoso” –de Shadwell- describe el mejor nadador virtual del mundo: imita perfectamente los movimientos de una rana, pero es incapaz de flotar en el agua, la realidad es su mayor riesgo. Para el “sistema”, sin embargo, la realidad no es en sí peligrosa, que se ahogue el “nadador” es indiferente siempre y cuando nadie lo sepa. El enemigo que hay que tratar con rigor (mortis) y a toda Prisa, es aquel capaz de crear otra realidad virtual o cierta. Así, la necesidad de conquistar campanarios o derruir los incomprables es la triste realidad antidemocrática del modelo virtual obsesivo.
Pero, desde mi punto de vista, el mayor conflicto estriba en la propia necesidad del sistema de potenciar esos mass media hasta constituir un nuevo marco metafórico, en el que actuamos, pensamos, sentimos; donde el hambre o la muerte real se convierten en entretenimiento. Establecen una forma de ideología colchón que evita el compromiso y la implicación. Se trata de conseguir hombres y mujeres empobrecidos en su relación perceptiva con la realidad, potenciando el conformismo social. Todo es virtual para el hombre-espectador. Ética virtual donde no importa la comisión de delitos, si al juzgarlos ya han prescrito. Una sociedad sonámbula, de espectadores impasibles, que no sienten ni se cuestionan a sí mismos, puede ser cómoda para los políticos virtuales, sin embargo conlleva un gran peligro cuando se dan cuenta de que, con el sonido de las campanas, no llegan a final de mes.

jueves, 4 de junio de 2009

Hacer cosas diferentes



Por: Víctor Meseguer


Compañero me desvela la misma suerte que a ti.
Cada uno desde el papel que le toca desempeñar, diferentes y complementarios, prometimos encender esa candela que de luz a un modo diferente y mejor de entender la vida.
Tony Blair manifestaba que iba a gestionar lo mismo que la derecha, pero haciéndolo mejor. Es el nuevo discurso de una izquierda envejecida prematuramente, pragmática hasta anular por completo la imaginación.
Una izquierda europea teñida de un gris desesperanzado e impotente, contaminada de ese discurso que pretende que nos conformemos con el único mundo posible; injusto, insolidario... pero sin alternativa. Es “la cruda realidad” que vive de la ausencia de colores dispares, de la negación de ideologías, del “pensamiento único”, que sonríe superior ante otras formas de acercarse a la comprensión y el desarrollo de nuestra identidad como seres sociales.
Si hoy es preferible que gobierne la izquierda, aún con la espalda encorvada, a que lo haga la derecha, es solo porque aquella permite respirar. Pero si continua perdiendo sus señas de identidad, renunciando a llevar la imaginación al poder, llevará este a la imaginación. Y no podemos olvidar que el poder es necesario que sea tangible, real, si queremos conformar el futuro.
No pretendo ser realista pidiendo lo imposible, mi grado de utopía solo llega hasta donde creo es posible mejorar el mundo que nos ha tocado vivir. Pero hay que hacer cosas, no ya mejor, sino diferentes a las que hace la derecha, aunque las herramientas sean las mismas. Desde la izquierda no podemos conformarnos con generar riqueza, tenemos también que repartirla. Esta es la clave, el objetivo que, en economía, nos diferencia del pensamiento liberal. En su consecución el mayor error que podemos cometer es confundir instrumentos con metas. Así, el reparto de trabajo debe identificarse únicamente con un mecanismo. Quienes se empeñan en convertirlo en el eje de su discurso, no hacen sino jugar con las reglas de una derecha feliz viéndonos alejarnos del problema real: el reparto de la riqueza. Y ello es especialmente evidente cuando se producen más garbanzos con operaciones financieras que con el sudor de la frente. Si el salario global es cada día menor frente al beneficio del capital, es suicida limitarnos a discutir el modo de repartir aquel. De la misma forma, es evidente que no puede mantenerse un estado de bienestar sustentado únicamente por las rentas del trabajo. Hay que hacer cosas diferentes. El reparto de la riqueza debe traducirse en incremento de puestos de trabajo y, en ello, el Estado debe jugar un papel fundamental. Sanidad, educación, servicios a la comunidad, etc. están todavía muy alejados de una cobertura suficiente.
Otro de los mensajes que ha calado hondo, incluso entre la izquierda de lo posible, es lo inevitable de la precariedad en el empleo debido a la globalización de la competitividad. Obviando la evidencia de que, una gran cantidad de empresas, únicamente compiten con la de la esquina de enfrente y, por lo tanto, lo que hay que exigir es que el Gobierno haga cumplir la legalidad de una puñetera vez, en vez de mirar hacia otro lado, las respuestas a los dilemas que plantea la cada vez más real aldea global solo pueden ser globales. El círculo diseñado por el capitalismo liberal delimita un mundo cruel, cierra cínicamente cualquier salida a la esperanza.
Una situación prácticamente esclavista en los países denominados del tercer mundo, abarata los costes de producción, “obligando” a los países desarrollados a precarizar el empleo para poder competir. En una primera fase, en la que nos encontramos, el problema de nuestro privilegiado mundo se atenúa por el diferencial brutal que hace mantenerse, a costa de sangrar a quienes menos tienen, el estado de bienestar. El círculo se cierra en la degradación, si aún cabe mayor, de quienes se ven obligados a trabajar durante dieciocho horas por un salario de subsistencia.
En esta esperpéntica espiral degradadora, el beneficio del capital se ve paulatinamente incrementado, dado que lo que se reduce no es la riqueza, sino el coste de la mano de obra.
Si añadimos a esto el anteriormente mencionado concepto del reparto del trabajo en lugar de la riqueza, así como el mantenimiento del estado de bienestar a costa de las rentas de trabajo, el resultado es tristemente imaginable.
Decía que la respuesta de la izquierda ha de ser global, a través de un acuerdo internacional que grave las importaciones de los productos, respetando su competitividad, de acuerdo al índice salarial de los paises de los que provengan. Los mencionados gravámenes habrían de reintegrarse nuevamente a los países de origen, generando infraestructuras para facilitar el incremento en sus niveles de vida. Sería una fórmula de romper el círculo vicioso diseñado por el gran capital, probablemente ingenua si entendemos que quienes manejan los hilos del poder no tendrán ningún interés en ello.
Pero la izquierda que no busque hacer cosas diferentes, no es sino el maquillaje que simula humano el rostro de la derecha más brutal.

miércoles, 3 de junio de 2009

Europa es de derechas, por Joaquín Estefanía



Por JOAQUÍN ESTEFANÍA. Publicado en El País el 01/06/2009

Joaquin Estefanía es licenciado en Ciencias Económicas y en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su actividad profesional en 1974 como redactor en el Diario Informaciones; poco después pasa a ser jefe de la sección de economía de la revista Cuadernos para el diálogo y redactor jefe del diario económico Cinco días.Más adelante se incorpora al Diario El País, del que llegó a ser director entre 1988 y 1993 y de 1993 a 1996 director de publicaciones del Grupo PRISA. Continúa escribiendo una columna sobre economía en el Diario El País. Ha escrito varios libros de contenido económico.

La mayoría de los Gobiernos de los 27 países de la Unión Europea (UE) son de derechas; de derechas es la mayoría del Consejo Europeo, y el presidente de la Comisión, Durão Barroso, fue el cuarto mosquetero (y anfitrión) de la foto de las Azores, que dio el visto bueno a la invasión de Irak; por último, la mayoría del Parlamento Europeo, que se renueva dentro de unos días, es mayoritariamente de centro derecha.A algunos ciudadanos españoles de más de una generación, que siempre identificaron Europa con las libertades perdidas durante el franquismo (la ciudadanía política y civil) y con la creación del Estado de bienestar (la ciudadanía social) -y que siempre vincularon a Europa con un proyecto progresista- parece olvidárseles esta realidad ideológica. Las elecciones al Parlamento Europeo, del que dependen ya más de la mitad de las iniciativas legislativas que afectan a la vida cotidiana de los europeos, son la oportunidad de limitar ese escoramiento ideológico.Además, en ese espacio público compartido que es la Unión Europea (UE) se padece una grave crisis económica que habiéndose iniciado en EE UU es ya más profunda en el viejo continente; que se manifiesta en una enorme reducción de la actividad, fuertes crecimientos del paro (más de 20 millones de personas) y un incremento nulo de los precios que algunos analistas identifican con una próxima deflación. Más allá de las dificultades institucionales, a este contexto de la coyuntura se añade un factor estructural negativo -el fracaso de la Agenda de Lisboa, que pretendía hacer de la UE la zona más avanzada del planeta con un modelo social propio- y una paradoja: pese a que la mayoría de Gobiernos de la zona son conservadores, la política económica que se está aplicando es una política keynesiana, de expansión de la demanda, que en nada se parece al modelo neoliberal del que presumían hasta el año 2007.Dada la naturaleza, profundidad y velocidad de la Gran Recesión, los ciudadanos parecen (a través de los sondeos privados y el eurobarómetro) asumir un hecho que todavía no han verificado los políticos de algunos países de la Unión (por ejemplo, España): que ninguna fuerza política es capaz, por sí sola, de sacar del atolladero económico, global y sistémico, a sus representados. ¿En qué momento se manifestará, sin ningún tipo de velos, la necesidad de un pacto que sustituya con garantías de éxito al que en la segunda posguerra mundial firmaron los socialdemócratas y los democristianos y que hizo de Europa una historia integradora de éxito y de progreso que todos querían emular? Ese pacto dio lugar a la edad de oro del capitalismo (el periodo en el que la economía creció más, y más prolongadamente, hasta la mitad de los años setenta) y a la creación del Estado de bienestar, como mejor utopía factible de la humanidad.Felipe González, que preside la célula de reflexión de hacia dónde va Europa y uno de los escasos políticos que está utilizando la campaña electoral al Parlamento Europeo para hacer europeísmo militante, ha volcado los contenidos de ese nuevo pacto en cinco puntos: consolidación de una política económica anticíclica, que invierta el curso de la recesión, y propuestas para un nuevo orden financiero que impida recaer en los errores y abusos cometidos (más y mejor regulación); una nueva agenda que sustituya a la de Lisboa y que vincule inseparablemente el modelo económico con el Estado de bienestar europeo (cómo ser una potencia económica y tecnológica que compita en la era de la globalización y cómo y cuánta cohesión social se puede financiar para mantener el modelo social que se exhibe como seña de identidad europea); una política energética que tenga en cuenta al tiempo la seguridad en el suministro con las limitaciones que impone la lucha contra el cambio climático ("es el problema global de mayor envergadura que enfrentamos en el medio y largo plazo"); políticas migratorias comunes, en las que se tenga en cuenta la cooperación con los países emisores y que vayan a las causas de los flujos incontrolados; y una política de seguridad que no sólo tenga en cuenta el terrorismo sino la lucha contra las mafias criminales organizadas.¿Hay tiempo para ponerse de acuerdo en estas políticas de carácter más transversal que ideológico? En parte depende del resultado de las elecciones al Parlamento Europeo. Por ello es imprescindible votar.

martes, 2 de junio de 2009

¡Por ahí no paso!


Ayer, mientras me disponía a disfrutar de un café en el bar de mi pueblo no pude evitar escuchar a un regidor popular que formulaba (a gritos y a golpes) su más enérgica repulsa a la clonación humana. Primero dudé. Pero luego pensé: ¡Recojostio! ¡Este tipo tiene razón! No me convencieron los episcopales argumentos esgrimidos por el fulano sino más bien que conocía al que los esgrimía y, a mi juicio, la humanidad se podía ahorrar a otro más. ¡Ni hablar! ¡Eso si que no! ¡Por ahí no paso! En el peor de los casos pido que se regule la licencia para clonar.
No hay problema en regular excepciones como la del maestro Groucho y muchos mas. La inmensa mayoria de gente que es normal.

Cuanto mas lo miro mas lo veo

Si. Es el mismo aunque no lo parezca. El tipo blandito de Canarias que llegó a ministro. Muchos (por lo menos yo y unos cuantos más) pensábamos que podía ser él quien cogiera el relevo a Zetape.

La campaña no le está sentando nada bien. Lo veo muy encorsetado y falto de su natural frescura. La verdad es que lo entiendo. El envilecimiento de la política y de la mayoría de sus voceros no es un ambiente propicio para la gente normal y con el sentido del humor que solo da la inteligencia.

No es fácil digerir la facilidad con la que los demás se pierden el respeto y abdican de los mínimos de decencia y dignidad. A modo de ejemplo, no creo que Rajoy sea un mal tipo, pero la ansiedad y desesperación de los suyos le está llevando a una sobreactuación que roza la indecencia intelectual amén de escupir la de todos los demás.

Lo del avión del presidente ha sido la gota me ha derramado el tarro (en el que les aseguro que me cabe bastante mas de un vaso). Además de la amnesia que parece sufrir el pobre hombre, nos lo ha puesto a huevo con su afán ahorrador. Hablando de ahorro, sería fácil pero, a mi juicio, un juego tan bastardo como el suyo, hablar del Yak 42 o del ahorro fiscal de las empresas que financian la fundaciones de Espe.

¡Me niego por higiene mental!


VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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