jueves, 30 de abril de 2009

No tipycal (2ª parte).

























Lo mejor de una generación es que siempre le sucede otra. ¡Menos mal!

La mía es la de la inanidad. Yo ya no sé si soy uno de los nuestros porque todo cambia y cambiamos con el cambio.

Va a resultar que por Cruz conozcamos la cara. Si. ¡Son ellos! Una nueva generación de jóvenes murcianos a los que les suda an egg or an ovary el provincianismo acomplejado y acomodado en la inacción de sus antecesores. Si. Nosotros. Todo el día erre que erre en el muro de las lamentaciones haciendo bueno aquello de ¿Qué es lo que nos gusta a todos y trabajar no es? Me refiero a trabajar para cambiar una sociedad de tristes, meapilas y aburridos.

Al principio, no la entendí. Ahora tampoco. Pero la campaña me gusta. Es innovadora, divertida, sugerente, provocativa y, además, creo que es fiel a lo que todavía no queremos ver pero esta.

La Murcia del indie anglosajón de los Second, unos monstruos; la de la escritora oculta Maria Miranda, que hace guiones para la serie “Aída”; la del optimismo pop de Diego Cantero, mi amiga Rosario dice que solo su culo es mas bello que su voz; la del humor surrealista de Celia Montalbán, presentadora de las mañanas de M80, una gañanaca con mucha gracia; la de Javier Valero (Javi Chan), ese atribulado guionista gafapasta capaz de encontrar el lado mas divertido de “esto no son las noticias”; la de la poeta de noticias Alicia Negre, de casta y maestro le viene al galgo; hoy por hoy y mañana también, la de Lucía Hernandez, que además de SER, está; la de la popular Laura Muñoz, tan lista y tan guapa ella; la de Maria González Veracruz la roja, mantiene a raya al lobo, los lobeznos y el Dios que los crió; la de Miguel Angel Clares, el de Algezares –su pueblo y casi el mío- , después de conquistar el mundo nos dejo; la de Jorque Martinez, uno de los padres putativos de la cosa, un tipo con una cabeza a la par creativa y divertida…

Como dice el grande Javi Chan, algunos siempre habíamos sospechado que había “otra Murcia posible”. Una Murcia donde no sólo hay promotores ventajistas, políticos rancios, coches tuneados y gente que llora porque no sale su procesión (¡ No llores, Chaval, que la ibas a hacer descalzo y te has librado de los callos!)

Esa Murcia que, hasta ahora, ha estado casi en silencio, bajo la sombra de la otra Murcia. Pero ahora ya habla. Ahora tiene que empezar a andar o a dar patadas, lo que venga antes.

PD. Goyo, al principio, no la entendí. Ahora tampoco. A no ser que el cara del Cruz ese sea un infiltrado.

A mandar.

martes, 28 de abril de 2009

La Bruni a la Leticia

























Trascripción de la conversación entre la Bruni y la Leticia
*Facilitada por los servicios de investigación de DOTRAFORMATrabajar para vivir. En igualdad de condiciones y con igualdad de oportunidades. Eso es lo que quieren las mujeres de este país. A vosotras no os bastan ya las palabras, no os sirven masivas campañas propagandísticas. Ya sólo sirve la realidad, tangible, que corte de raíz las prácticas machistas a las que dan cobertura un lenguaje y una sociedad machista. Porque no se trata de generar políticas de discriminación positiva que ayuden a la mujer a compatibilizar trabajo y labores de casa, no se trata de eso, sino de favorecer la igualdad con todas sus consecuencias, es decir, acciones que permitan a las personas, sean estas mujeres u hombres trabajar y poder desarrollar una vida familiar, ser padres o madres responsables, trabajadoras y trabajadores dignos, semejantes, comprometidos en todos los papeles de la vida, libres en definitiva.

domingo, 26 de abril de 2009

Mañana volveré


A mi me gusta. No-typical, una campaña diferente, una campaña con valor añadido.Pese a las numerosas críticas que ha recibido la campaña Murcia no typical me gustaría defenderla, defenderla porque va más allá de la simple promoción de nuestros atractivos turísticos, como la propia campaña deja bien claro, no es la típica campaña que vende y proyecta al mundo nuestro sol y nuestras playas sino que, en momentos de crisis (y compitiendo con otras muchas campañas, como la de Andalucía, Cataluña o la de la Riviera Maya), va más allá y busca un valor añadido, el de nuestra originalidad, la que nos diferencia como producto en las vitrinas de agencias de viajes copadas por imágenes de playas paradisíacas...Me gusta además porque supera el tópico y porque proyecta la imagen de una Murcia moderna, creativa y dinámica, la Murcia en la que vivo.

sábado, 25 de abril de 2009

EN DEFENSA DEL TRASVASE TAJO-SEGURA



La política es el arte de hacer posible lo necesario. Allí donde hay una necesidad hay un derecho. Difícilmente podría entenderse un discurso de izquierdas que, alegando perspectivas globales, fuera incapaz de defender y trabajar por la resolución de los problemas más cercanos.

Argumentar sobre nuestra responsabilidad, por haber fundamentado todo el desarrollo de la Región en un bien que nos era escaso, generando una dependencia creciente de otras cuencas, de poco sirve. Lo que hay es lo que hay, y a nadie se le ocurriría a estas alturas una reconversión de toda la economía murciana.

El compromiso de defender los intereses de nuestros conciudadanos no se circunscribe, pero pasa por trabajar firmemente en la resolución de los graves déficits de nuestra Región.

No cabe duda de que la insuficiencia de agua que padecemos es uno de ellos. En su superación no caben ambigüedades ni silencios, tenemos que mojarnos todos. Y debemos hacerlo generosamente, sin paraguas. Los ciudadanos no comprenderían estrategias de oposición del blanco al negro ni compromisos de grupos; y menos cuando nos estamos jugando el futuro de nuestra Región. La sociedad murciana debe unirse en un mismo compromiso: la defensa del trasvase Tajo-Segura.

Lo que es necesario en estos momentos son argumentos, lo que sobran son mordazas e intentos de manipulación política. De aquellos debieran sobrarnos a los murcianos. Argumentos contundentes, respetuosos y serios. Contundencia nacida de la evidencia de la necesidad; respeto surgido de la comprensión de los problemas de otras regiones con las que hemos de sumar y no restar, así como de la sensibilidad por un medio ambiente que cualquier iniciativa hidrológica ha de contemplar como mejor legado de futuro; seriedad en el estudio de alternativas.

«Las palabras son enanos, los ejemplos son gigantes». Este proverbio suizo resume mis razones para sumarme a la iniciativa legislativa popular para la continuidad del trasvase Tajo-Segura.

Publicado en la Verdad el 23-04-09

martes, 21 de abril de 2009

Artículo de debate 25-04-09: LOS DESCLASADOS




Por: Víctor Meseguer DOTRAFORMA

Arriba, muy arriba, se acomoda una concentrada oligarquía económica y financiera que, ante la ausencia de reglas ni contrapesos, campa a sus anchas condicionando nuestro presente y futuro en función de sus intereses. Ahora, todos hemos redescubierto que la no intervención estatal va en contra de la equidad social.

Debajo, las clases medias. Asalariados-con-derechos, profesionales liberales, y la mayoría de los empresarios. Somos los que financiamos el sistema y colmamos los aparatos de los partidos y de los grupos de presión. Secuestrados por el vértigo que da perder lo que tanto costó ganar, abandonamos la vanguardia social y nos atrincheramos en la retaguardia para defender aquello que solos no podremos conservar. Unos y otros –hacia arriba y hacia abajo- constituimos la primera generación de desclasados.

Y, por último, la segunda generación de desclasados o los descontados Desempleados de larga duración, subempleados, jóvenes que madrugaron de más en la búsqueda de su primera oportunidad e inmigrantes que pierden la suya al pairo del movimiento de tierras de la crisis mundial.

Una creciente ola de nadies y amortizados que viven al filo o fuera de las fronteras de la dignidad social; sin solución de futuro, desenchufados del Estado del Bienestar, van cayendo en las afiladas garras de la anomia social y van engrosando las filas del ejercito de nunca jamás.

Es evidente que el ser humano no puede seguir jugando con unas reglas que imponen unos pocos. Devorándonos unos a otros en una esquizofrénica partida de parchís, sin darnos cuenta que, el único beneficiario, es el que nos cobra por utilizar el tablero. La crisis que han provocado ellos es nuestra oportunidad.

En el terremoto económico generado por la crisis mundial se ven señales de cambio hacia otra dirección aunque, sorprendentemente, son más visibles en el ámbito político que en el social.

A nivel político, la apuesta por la multilateralidad, constituye el cambio más importante en los últimos años. El impulso de la Administración Obama al G20 y a la Cumbre de las Américas, es un indicio racional de que alguien ha pensado que debemos llegar todos si queremos llegar.

En la otra cara de la moneda, cada día es más urgente una nueva alianza de las organizaciones sindicales con la sociedad civil “no institucionalizada”. A los segundos les falta una plaza concreta en la vida pública; a los primeros, una posibilidad de llegar a más gente que los "movilizables"; esto es, simplificando muchísimo, los jóvenes, los parados, los sin nada…etc. Ellos son la mecha, pero el polvorín –si no lo evitamos- es la sociedad al completo... y aquí es donde debería entrar el movimiento sindical: nuestro deber es vehicular el descontento social, explicarlo y hacer nuestras sus demandas.

Los movimientos sociales alzan la voz pero hay que querer escucharles si queremos superar “un estado de bienestar insuficiente y una democracia incompleta”.

Una vez más, mañana saldré a pasear con la esperanza de que se incorporen los que nunca van. Por ellos, por ustedes y por mí. Para reivindicar una sociedad que gestione a largo plazo y no permita que sus ciudadanos se dividan entre “los que tienen y son” y “los que no tienen, ni son”.

Porque hoy más que nunca es necesario y posible reformular el Estado del Bienestar, pero como decía aquél “el futuro no hay que predecirlo, hay que posibilitarlo”.


Mañana será el primero del mayo de este año.

¡Que vengan los míos! ¿Para qué? Para saber quienes son. Antes del principio, podía adivinarse cuál sería el final.

Un curtido líder sindical dijo en cierta ocasión a los miembros de la asamblea de dirigentes: “Aquí, o nos calentamos todos, o le damos una patada al brasero”. Y lo dijo, conocedor de que para desarmar un ejercito hay que ponerse al frente de él. Algo así como el “entrismo” pero contra uno mismo. Una razón de peso en sus palabras: el triunfo del Estado del Bienestar.

La propuesta sólo tenía un problema: lo que unos ganábamos lo perdían todos los demás. Así, mientras que en Occidente ensanchábamos las clases medias, en el resto del mundo, la cadena hereditaria de la pobreza andaba ocupada en parir nuevos eslabones. Nos apuntamos a un juego de suma cero en vez de apostar por ganar-ganar.

De aquellos polvos, estos lodos. Hoy, en Occidente, ya es realidad un nuevo modelo de fragmentación social.

jueves, 16 de abril de 2009

Artículo de debate 16-04-09 PAPELES MOJAOS


"PEDIMOS MANO DE OBRA...Y LLEGARON PERSONAS".

Víctor Meseguer. DOTRAFORMA

La célebre frase que pronunció en 1965 el escritor suizo Max FRISCH ha contribuido a abrir, en todos estos años, los ojos de aquellos que veían al inmigrante como un recurso más barato, más rentable. Y no sólo porque su necesidad le obligara a asumir condiciones inadmisibles, sino porque su desesperado esfuerzo, deprecia el valor de la mano de obra.

Pura rentabilidad que convierte el sudor en calderilla. Pero por lo visto solo los ojos de algunos, pues son innumerables, los que siguen considerando la inmigración como algo coyuntural, de ida y vuelta; y a los inmigrantes como mano de obra poco cualificada, que poco o nada aporta a la cultura, a la política, a la cohesión social. Frases como las que se le han escuchado a algún alcalde en nuestra limítrofe Almería, lo atestiguan: “necesitamos mas inmigrantes entre las siete de la mañana y las siete de la tarde, pero que desaparezcan todos, entre las siete de la tarde y las siete de la mañana siguiente”.

En la legislatura anterior, fue un gobierno socialista el que introdujo un viraje fundamental en política migratoria. Consideró al inmigrante como ciudadano en toda su globalidad, y no sólo como mano de obra. Recordemos que fueron años en los que se creó, por primera vez en España, una Dirección General de Integración de los Inmigrantes, en los que la gestión de las políticas de inmigración pasaron de Interior a Trabajo, y en los que se elaboró el primer Plan de Integración y Ciudadanía.

Se estableció entonces, un fondo específico, dedicado a favorecer los procesos de integración de las personas inmigrantes en nuestras ciudades y en nuestros barrios; un fondo, destinado a construir la convivencia ciudadana, que a la vez, supuso un refuerzo de los servicios públicos. Fueron años en los que España supo liderar en Europa, el discurso de la integración, de una integración que respeta e integra los valores culturales de los otros, frente a modelos que se han demostrado fracasados como la asimilación o la separación del diferente. Y todo ello, sin menoscabo, de la regulación de los flujos migratorios, la lucha contra la inmigración irregular y el control de nuestras fronteras exteriores.

Pero se fue Caldera al mundo de las ideas socialistas, para que otros, desde la izquierda, vengan a posiciones de Gobierno y, superando la santa semana, se queden, impulsando un cambio de discurso en política migratoria; eso si, sin cambiar nada, sólo de cara a la galería. La realidad, sin embargo, es tozuda y desvela que al final un endurecimiento del discurso, buscando el ansiado voto, termina provocando un cambio en las políticas. Y lo que es peor, también un cambio de discurso en la ciudadanía. Así se retrocede, en poco tiempo, una parte importante de lo andado en materia de integración y convivencia.

Un cambio y un endurecimiento del discurso político en materia de inmigración, que puede también propiciar que algún mando policial se extralimite y se sienta legitimado para establecer cupos de detenciones de irregulares, volviendo al error de vincular inmigración con delincuencia y a querer buscar en la inmigración el origen de la situación de crisis económica.

Desde la izquierda cometeremos un gran error si no seguimos apostando, también en época de crisis, por una política migratoria que ponga el acento en construir los procesos de integración de las personas inmigrantes; en fabricar el edificio de la convivencia entre personas de diferentes culturas, en las ciudades y en los barrios, creando espacios de relación y comunicación entre la población autóctona y la inmigrante.

Una política migratoria que no esconda el Plan de Ciudadanía e Integración en un cajón, sino que lo desarrolle y lo dote presupuestariamente; una política migratoria que apueste por reforzar y adaptar nuestros servicios públicos a la nueva realidad de la diversidad cultural, avanzando desde los principios de normalización, ciudadanía y no discriminación en la igualdad de derechos y deberes para todas las personas que habitamos un mismo territorio.

Y liderando en España y en Europa un discurso que nos sitúe a todos, autóctonos e inmigrantes, en una posición de igualdad a la hora de ir buscando juntos nuevas soluciones a esta situación de crisis que estamos viviendo. No culpabilizándonos unos a otros de situaciones que debemos aprender a abordar y a resolver juntos.

martes, 14 de abril de 2009

Artículo para el debate 14-04-09 LA IZQUIERDA POSIBLE

Desde Murcia
…la izquierda posible

Víctor Meseguer. DOTRAFORMA.

“En la vida como en el ajedrez las piezas mayores pueden volver sobre sus pasos, pero los peones sólo tenemos sentido de avance”

Este es el espacio de la izquierda posible, porque todo pensamiento que a nivel global suponga una ideología, debe concretarse a nivel local.

La izquierda posible, esa que niegan quienes desde la derecha anuncian el fin de las ideologías, tiene sentido junto al ciudadano que camina cansado de vuelta a casa. Es la izquierda que hunde sus raíces en la verdad más simple del pan nuestro de cada día.

Hay intelectuales capaces de explicar la verdad que nos mueve, de definirla de forma global y abstracta; está bien, hacen falta, pero aquella sólo se entiende a pie de vida.

Ante los problemas, cada vez más complejos, del momento que nos ha tocado vivir, el individuo únicamente podrá identificarse con las propuestas de la izquierda desde lo palpable de sus pueblos y ciudades.

Porque el ser humano sólo tendrá cabida en un mundo en el que el tiempo cada vez tiene menos que ver con la distancia, si resuelve sus certezas y sus dudas desde la cercanía.

De no hacerlo así, lo global, lo “ineludible” concienzudamente diseñado, suplantará al ser humano por una ley del mercado sin alma.

Por eso os decía que este, y no otro, es el espacio de la izquierda posible, de la izquierda que trabaja por dar respuesta al dilema de nuestro vecino, porque sabe que sólo a través de este puede cambiar el mundo. Sin aspirar a tanto, simplemente haciéndolo.

Pero dar respuestas al ciudadano que camina junto a nosotros no es sólo aspirar a gobernarle. No es decirle agua cuando se gobierna y sequía cuando se está en la oposición. El silencio que espera la derrota del contrario por desgaste tampoco es nuestra victoria. Porque el socialismo no es sólo una opción de alternancia, de la que se pueda esperar una mejor gestión, o la alternativa menos mala ante un inevitable hartazgo de los rostros y formas de la derecha. Siempre he defendido que no se trata únicamente de hacer mejor las cosas, sino de hacer cosas diferentes.

Debemos recuperar para ello la capacidad de comunicarnos con el ciudadano, escucharle en primer lugar, pero también explicarnos. Aprender de sus angustias, de sus necesidades; trasladarles nuestros proyectos, nuestra ilusión. Hace confluir su hambre de pan y la nuestra de horizontes.

No son silencios lo que nos piden, sino la palabra como arma cargada de futuro, para esperanzar y convencer al ciudadano de que no renuncie ser el actor y el objeto de mañana.

Palabras camino del trabajo, hablando de lo que nos preocupa, explicando porqué el agua no es patrimonio de nadie y lo es de todos, porqué debemos regular cualquier intervención que modifique su naturaleza, respetando escrupulosamente el futuro de nuestros hijos.

La oposición como contraposición del negro al blanco no refleja ideología alguna, aburre y aleja al ciudadano que termina por pensar que es todo lo mismo.

Respeto al medio ambiente y solidaridad, en el vino y en el agua, se gobierne o se esté en la oposición, son elementos irrenunciables de la “marca” socialista y ninguna estrategia debe alejarnos de nuestras señas de identidad. Para que la sociedad confíe en nosotros debemos ser absolutamente respetuosos con lo que afirmamos representar.

Abanderar la negación del reparto de un agua excedentaria es difícilmente explicable para una izquierda solidaria.

Pero dicho reparto en ningún modo debiera superar lo que puede suponer de aportación a un crecimiento sostenible. Respeto al medio ambiente es un signo irrenunciable de la izquierda.

Su ignorancia como contrapartida del beneficio inmediato traslada un coste insostenible a medio plazo.

Es decir, agua sin paseos militares sobre las heridas de regiones hipersensibilizadas con seculares abandonos, que no hacen sino generar estériles enfrentamientos, ni huevos que traten de suplir los necesarios estudios técnicos sobre la viabilidad de cualquier proyecto.

Palabras a pie de obra para explicar que el mundo necesariamente no tiene por qué dividirse en vencedores y excluidos, que no existe un único modelo, por lo que las leyes de la lógica del crecimiento no tienen porqué profundizar en la separación entre países pobres y ricos y, dentro de estos, en sociedades injustamente estratificadas. Hay que evidenciar que el socialismo, esté en el Gobierno o en la oposición, tiene un modelo de crecimiento no excluyente.

Escuchar a pie de obra las angustias de quienes se ven obligados a trabajar doce horas cobrando sólo seis, a quienes llevan ya tres contratos en lo que va de año y a los que saben que lo terminarán sin ninguno. Escuchar y comprometerse con ellos ahora en la oposición, y cuando se gobierne.

Palabras al volver a casa, mientras agotados esperamos un autobús que nunca llega, porque el transporte público no interesa al mercado.

Palabras que hagan ver de forma clara a nuestro vecino que quien le arroja del mercado no es ese hombre que llegó en patera, sino quien le explota porque sin papeles está indefenso. Que es demagógico el discurso de una derecha que hace leyes para fabricar seres humanos ilegales, a los que esclaviza y luego arroja a los desesperados de cualquier El Ejido del mundo.

Palabras cuando se ha hecho de noche, y ya cansados de esperar ese transporte que nunca llega, caminamos por calles mal alumbradas, palabras para hacer comprender que la izquierda quiere velar por la seguridad, porque las primeras víctimas de su ausencia son siempre los pobres.

Palabras y hechos que nos identifiquen con un proyecto en el que el ser humano sea el objeto y el fin del modelo propuesto. Un proyecto codo a codo, para ser mucho más que dos, en el que sea indiferente si estamos en la oposición o en el gobierno.

VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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