martes, 21 de abril de 2009

Artículo de debate 25-04-09: LOS DESCLASADOS




Por: Víctor Meseguer DOTRAFORMA

Arriba, muy arriba, se acomoda una concentrada oligarquía económica y financiera que, ante la ausencia de reglas ni contrapesos, campa a sus anchas condicionando nuestro presente y futuro en función de sus intereses. Ahora, todos hemos redescubierto que la no intervención estatal va en contra de la equidad social.

Debajo, las clases medias. Asalariados-con-derechos, profesionales liberales, y la mayoría de los empresarios. Somos los que financiamos el sistema y colmamos los aparatos de los partidos y de los grupos de presión. Secuestrados por el vértigo que da perder lo que tanto costó ganar, abandonamos la vanguardia social y nos atrincheramos en la retaguardia para defender aquello que solos no podremos conservar. Unos y otros –hacia arriba y hacia abajo- constituimos la primera generación de desclasados.

Y, por último, la segunda generación de desclasados o los descontados Desempleados de larga duración, subempleados, jóvenes que madrugaron de más en la búsqueda de su primera oportunidad e inmigrantes que pierden la suya al pairo del movimiento de tierras de la crisis mundial.

Una creciente ola de nadies y amortizados que viven al filo o fuera de las fronteras de la dignidad social; sin solución de futuro, desenchufados del Estado del Bienestar, van cayendo en las afiladas garras de la anomia social y van engrosando las filas del ejercito de nunca jamás.

Es evidente que el ser humano no puede seguir jugando con unas reglas que imponen unos pocos. Devorándonos unos a otros en una esquizofrénica partida de parchís, sin darnos cuenta que, el único beneficiario, es el que nos cobra por utilizar el tablero. La crisis que han provocado ellos es nuestra oportunidad.

En el terremoto económico generado por la crisis mundial se ven señales de cambio hacia otra dirección aunque, sorprendentemente, son más visibles en el ámbito político que en el social.

A nivel político, la apuesta por la multilateralidad, constituye el cambio más importante en los últimos años. El impulso de la Administración Obama al G20 y a la Cumbre de las Américas, es un indicio racional de que alguien ha pensado que debemos llegar todos si queremos llegar.

En la otra cara de la moneda, cada día es más urgente una nueva alianza de las organizaciones sindicales con la sociedad civil “no institucionalizada”. A los segundos les falta una plaza concreta en la vida pública; a los primeros, una posibilidad de llegar a más gente que los "movilizables"; esto es, simplificando muchísimo, los jóvenes, los parados, los sin nada…etc. Ellos son la mecha, pero el polvorín –si no lo evitamos- es la sociedad al completo... y aquí es donde debería entrar el movimiento sindical: nuestro deber es vehicular el descontento social, explicarlo y hacer nuestras sus demandas.

Los movimientos sociales alzan la voz pero hay que querer escucharles si queremos superar “un estado de bienestar insuficiente y una democracia incompleta”.

Una vez más, mañana saldré a pasear con la esperanza de que se incorporen los que nunca van. Por ellos, por ustedes y por mí. Para reivindicar una sociedad que gestione a largo plazo y no permita que sus ciudadanos se dividan entre “los que tienen y son” y “los que no tienen, ni son”.

Porque hoy más que nunca es necesario y posible reformular el Estado del Bienestar, pero como decía aquél “el futuro no hay que predecirlo, hay que posibilitarlo”.


Mañana será el primero del mayo de este año.

¡Que vengan los míos! ¿Para qué? Para saber quienes son. Antes del principio, podía adivinarse cuál sería el final.

Un curtido líder sindical dijo en cierta ocasión a los miembros de la asamblea de dirigentes: “Aquí, o nos calentamos todos, o le damos una patada al brasero”. Y lo dijo, conocedor de que para desarmar un ejercito hay que ponerse al frente de él. Algo así como el “entrismo” pero contra uno mismo. Una razón de peso en sus palabras: el triunfo del Estado del Bienestar.

La propuesta sólo tenía un problema: lo que unos ganábamos lo perdían todos los demás. Así, mientras que en Occidente ensanchábamos las clases medias, en el resto del mundo, la cadena hereditaria de la pobreza andaba ocupada en parir nuevos eslabones. Nos apuntamos a un juego de suma cero en vez de apostar por ganar-ganar.

De aquellos polvos, estos lodos. Hoy, en Occidente, ya es realidad un nuevo modelo de fragmentación social.

2 comentarios:

  1. La pedagogía es la clave, sí señor: pedagogía para formar ciudadanos implicados en su sociedad (no postmodernos desengañados) y pedagogía de la izquierda para enseñar a los colectivos sociales las herramientas institucionales. Y, quizá, para enseñarles a inventar unas nuevas.

    En otro orden de cosas, se le hace saber que ha recibido usted el premio "Palabras como Rosas":

    -Debe otorgarse a SIETE blogs que se consideren gestores de la palabra en todas sus formas.

    -Debe mostrarse y compartirse incluyendo el link de quien lo entregó, y no olvidar avisar a quienes les sea concedido.

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  2. Estamos en vísperas del 1º de Mayo, recuerdo estas fechas cuando era pequeño y recuerdo ver a mi padre con los preparativos de la manifestación.
    Entonces sí que era una MANIFESTACIÓN, donde los sindicatos mostraban todo su poder de convocatoria, donde cabeza con cabeza, no se podía divisar la cola desde la cabecera ni la cabecera desde la cola (en los últimos años que voy a la manifestación de Murcia veo el principio del fin). En aquellos años si había una gran repercusión en los medios de comunicación, no había más que ver las portadas de la prensa al día siguiente y los editoriales llenos de contenidos. Sin embargo ahora, las portadas de la prensa el día después del 1º de Mayo han cambiado: donde antes se hablaba de manifestación ahora se habla de decepción, donde antes había calles repletas de trabajadores defendiendo sus derechos ahora hay autovías repletas de humo y contaminación, donde antes se hablaba de cifras de participación de trabajadores ahora se habla de cifras de ocupación hotelera, donde antes se hablaba de "accidentes" con la policía ahora se habla de accidentes de tráfico. Y los editoriales de los medios de comunicación parecen también estar disfrutando de las vacaciones del puente del 1º Mayo.
    Todo cambia y ahora todos deseamos que llegue el puente del 1 de Mayo para hacer una escapadita ¡¡ya se encargaran otros de reivindicar mis derechos!! Quizás, desde la izquierda, habría que plantearse otra forma de manifestación, otra forma donde los sindicatos vuelvan a mostrar ese poder de convocatoria donde no solo acudan los antidisturbios.

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VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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