miércoles 18 de enero de 2012

¿Qué está pasando?



 Juan Antonio Segura y Víctor Meseguer*

DIARIO LA VERDAD 19 DE ENERO DE 2012

La última lectura que hemos compartido ha sido “Los enamoramientos” (Javier Marías, 2011). También hemos coincidido en una conclusión: leer es como besar, a quien no lo hace con frecuencia se le acaba notando en la boca. Ahora hemos decidido escribir juntos, no sin antes advertirle, querido lector, que somos lo que hacemos y puede que les parezca que hablamos de cosas distintas, pero no es así. Porque, como en la novela, somos más lo que pensamos y sentimos ¿Oiga, y dónde está el equilibrio? Pues pasa como con nuestras novias (una forma cariñosa de llamar a nuestras chicas después de tantos, tantos años…viviéndonos), que cada uno tiene la suya o, quizás, simplemente, que ellas son nuestro equilibrio. Empieza el diálogo.

-  Toc, toc, toc,.. ¿Quién llama? Son sólo las diferencias de los otros.-  Que pasen, que lleguen, que cuenten. Arriba el telón de las diferencias, el valor de los cambios, arriba el telón de la ciudadanía. Es la hora de nuevas soluciones e ideas para los viejos problemas que nos afectan.

- Te ha quedado de lujo, Juan Antonio. Pero no me creo nada. Fíjate en mis colegas del PSOE, siguen instalados en el “gatopardismo” (cambiar algo para que todo siga igual): ¿Rubalcaba o Chacón? Los dos son buena gente, quizás, de lo mejorcico del PSOE, pero da igual. Para quienes conocemos la Organización por dentro, sabemos que la cosa va de élites de número que gobiernan el partido, y una  sustituye a otra. Una con una y así sucesivamente.

El que gane le pondrá cara a sus ideas o a las de otros pero, sobre todo,  a los intereses de quienes no dan la cara y usan la cara de otros para pelear por lo suyo, ¿Y los ciudadanos? Hay miradas ilusionadas pero también incrédulas, escépticas. En cualquier caso, la inmensa mayoría vive ajena a sus cuitas. No han sido invitados. ¡Qué lástima! Porque vivimos tiempos apasionantes, donde lo que importa no es quienes somos individualmente, sino quienes somos colectivamente. Sin embargo, parece que esto le da mucho miedito a un partido de izquierdas. No sé por qué será…

- Pues algo va mal, Víctor. Será, tal vez, por el pánico endémico que tienen al cambio, nuestras administraciones, universidades, nuestros políticos, empresarios, sindicatos, nuestras organizaciones sociales y también los propios ciudadanos. ¿Será porque el cambio de formas de pensar, de mirar y de actuar, lleva también al cambio de personas? Claro, el problema es que el cambio, las diferencias con el otro y las diferentes respuestas nos plantean interrogantes, poniendo en cuestión a los propios protagonistas y responsables de las formas de actuar en escena hasta el momento. 

- Juan Antonio, creo que vas bien encaminado. Aunque, como te decía, es el momento del “nosotros” frente al “individuo”, la realidad evidencia que la política se ha “profesionalizado” y es difícil que un hombre entienda algo cuando su sueldo depende de que no lo entienda, y menos aún, que permitan que se les cuele alguien que no entienda lo que ellos sí entienden. Por eso, los mejores ya no tienen entrada; constituyen una amenaza para el equilibrio del subsistema partidista. El resto, casi tampoco. Un subsistema donde las ideas son una especie en peligro de extinción,… donde la charlatanería sustituye al verdadero discurso político. Es el imperio de la superficialidad de la que las diferentes ejecutivas socialistas han dado sobrados ejemplos.

- Pero, Víctor si perdemos las ideas, si perdemos los valores y los principios, lo perdemos todo y nos encontraremos con un mundo en el que lo material, la avaricia del tener y el individualismo circularán con libertad absoluta, mientras las personas, el valor de lo colectivo y la solidaridad se moverán con la dificultad de un barco varado: un mundo en pleno retroceso en el que resurge con fuerza el miedo al otro, a los diferentes…

- ¡Cuánta verdad dices, amigo! La diversidad hace la diferencia. No podemos permitirnos un mundo donde la ideología sólo sea una excusa para que algunos legitimen sus intereses e invulnerabilidad y donde los intereses corporativos o privados sean los que gobiernen los asuntos públicos. Es una derivada de la estupidez y el egoísmo de los seres humanos. En algún sitio, creo que fue, aunque no me hagas mucho caso, en el “Mundo de Sofía”, leí hace tiempo algo así como que habría justicia en el mundo, si la reencarnación existiera y nuestra nueva vida se desarrollara en un país, en una clase social, en un individuo, de forma aleatoria. Yo opino, sin embargo, que no es necesario creer en ninguna reencarnación, bastaría con que viéramos a nuestros hijos, a nuestros nietos, a veces incluso a nosotros mismos, en ese futuro que estamos dibujando tan absurdamente. Sólo te pido que me comprendas, ser socialdemócrata hoy no es fácil, aunque es más apasionante que nunca: el reto ya no pasa exclusivamente por redistribuir la riqueza, sino también las oportunidades para producirla. Quizás nada sea así, y todo esto sólo sea la lógica consecuencia de intentar pensar cuando la razón viene sobrecargada de tantas y tantas emociones… ¿Qué está pasando en el PSOE? ¿Qué está pasando en nuestra sociedad?  “Se ríen de mi porque soy diferente. Yo me río de ellos porque son todos iguales” (Kurt Cobain, requiescat in pace).


* Entre otras cosas, Juan Antonio Segura es director-gerente y Víctor Meseguer, patrono, de la Fundación CEPAIM (Acción Integral con Migrantes).




jueves 5 de enero de 2012

LOS TRES


Víctor Meseguer
DIARIO LA VERDAD, 5 DE ENERO DE 2012

Incienso: Ya no sabía si tenía ganas de ascender, dejar la calle, aquel modo de vestir para parecer uno más de la chusma, con su barba y sus pelos pelirrojos de bote, largos y sucios, disfrazado de indigente, o de camello,  o de él mismo ya.
No sabía si quería poderse poner un traje, como el inspector, no estar todo el día tirado –a veces le acompañaba un compañero-, persiguiendo el humo (porque a nadie le interesaba apagar la hoguera, la borrachera de avaricia de los banqueros es demasiado negocio como para eliminar el efecto “ley seca”). Esa verdad hacía ya demasiados años que le había impregnado la piel de otro humo que también ahoga el futuro, el escepticismo hecho hollín asfixiando todos los poros.
Se había cagado en los 222 euros anuales de subida del IRPF no porque le importara mucho que se lo subieran (que también), sino porque le apetecía cagarse... y de paso partirle la cara a aquel jefecillo de despacho que no abría la boca para que no se le cayera el carnet del PP.
Ahora le habían destinado a la brigada de inmigración. Al principio se había divertido preguntando a los morenos el “padrenuestro” y el “diostesalve”. Al fin y al cabo no hacía sino seguir las consignas de un cardenal, un tal Giacomo Biffi, que afirmó -allá por el año 2000- que “hay que favorecer la entrada de inmigrantes católicos frente a los musulmanes, ya que son culturas incompatibles”.
Dado que él tampoco era católico, el tema le había aburrido enseguida, ahora se dedicaba a perseguir negros de color, que eran fácilmente identificables. Por eso iba detrás de aquel que se disponía a entrar en la sucursal bancaria. Lo único que le jorobaba es la seguridad que tenía de que eso agradaba a su jefecillo; mierda de humo.
Oro: Le escocían desde hacía tiempo las barbas postizas, el puñetero camuflaje que había comprado era evidente que no resistía la prueba del tiempo, aunque éste fuera solo de unas horas. Le habían aconsejado que se comprara unas de pelo natural, pero costaban un dineral.
El mismo consejo que le hubieran dado para la peluca, si no fuera por los ojos de vaca loca que le había puesto al dependiente cuando le dijo el precio de las barbas. Aún así daba el pego, no se sabe bien de qué, pero daba el pego.
Desde luego, no se parecía para nada al capullo ese que hacía ya tres horas había bajado del andamio dispuesto a cambiar la vida para que los Reyes Magos le pudieran comprar un algo a sus chiquillos.
Lo de ayer había desbordado su vaso, un enorme vaso en el que se habían ido acumulando mentiras,  engaños, despidos,  contratos “en negro”, recortes, mas recortes, ya no hay nada que recortar…. Lo que más le tocaba las narices era  tener que seguir pagando la hipoteca después de que el banco le birlara el piso (aunque, bien pensado, se ahorraba el IBI). Lo de menos, los diez cursillos de reciclaje que los del sindicato le habían endiñado en el último año (que si inteligencia emocional, que si responsabilidad social del sector financiero, que si…), números que falsean las cifras del paro para regocijo de políticos que argumentan la existencia en gráficos de ordenador; cortos, inversamente cortos a la angustia de la vida.
Su amigo Jaime había convertido la estadística en gritos primero y luego una inmensa soledad en los ojos de Lola, su mujer. La puta máquina que nunca tuvo nadie tiempo de arreglar.
La pistola no funcionaba, ni estaba cargada, pero tenía que ser suficiente para cambiar su vida en la sucursal bancaria.
Y mirra: Ser negro en España es jodido, si no eres Michael Jordan o Beyoncé, pero éstos no son negros, son blancos peculiares. Porque aquí el color que importa es el del fondo de los bolsillos. Una gama conveniente transforma al “moro” en “árabe” y al inmigrante en turista.
Siete meses de sol a sol, sin salir del invernadero, no da para pagar las deudas que se han dejado atrás, y mucho menos para traer a la familia.
Los empresarios no firman ningún contrato porque eres “ilegal”... para que te den los papeles necesitas un contrato. A muchos compañeros los han detenido y expulsado. No conozco a ningún empresario al que hayan detenido. El capataz siempre nos dice que nos vayamos antes de que vengan unos señores que dicen que son inspectores. Debe ser capataz porque los huele de lejos, inspira profundamente el aire después de sonar su teléfono.
Él lo sabe. Hace tiempo que debió cambiar de oficio. Como dice su mejor amigo, Tutu, al que el incremento de la prima de riesgo y del  déficit público le han obligado a cambiar el trabajo en los invernaderos por el comercio minorista: “Esto es mejor, hierba que me ha dado un amigo para vender, a veces también me fumo algo. Es ilegal, pero yo ya soy ilegal, y me permite mandar dinero a mi familia”.
Cuando se abrió la puerta de la sucursal, y entraron, un niño, ajeno al belén que se iba a montar, gritó tirando entusiasmado del brazo a su madre ¡Mamá, mamá, han venido los tres!


jueves 22 de diciembre de 2011

Pensarnos más y comprarnos menos


(Dedicado a nuestro maestro)

No hace falta ser un gato para tener más de una vida

La Verdad 22 de Diciembre de 2001


Sylvia López Davis y Víctor Meseguer
Investigadores de la Cátedra de RSC de la Universidad de Murcia

Aristocles impartía educación a sus alumnos en la Academia y nuestro maestro lo hace con nosotros en la Avenida de Don Juan de Borbón porque así, de paso, sus críos se esparcen un poco. Paseando la vida y pensando juntos por sus aceras nos fuimos tropezando con el tranvía, que parece que va para atrás, y con unas cuantas vallas publicitarias de señoritas en cueros, que te invitaban a celebrar la navidad entre sus sábanas. Bueno, quienes realmente nos invitaban, más que ellas, que son muy respetables, era la pandilla de proxenetas que las explotan con o sin su consentimiento pero con la complicidad de nuestras instituciones. El caso es que el mayor de sus hijos le dijo a su padre: “Papi, papi ¿Por qué Mamá Noel va desnuda? ¡Virgen Santa! No quisimos entrometernos en tan tierna relación paterno filial, pero nosotros nos quedamos  de pasta boniato, y al padre de la criatura se le fugó el cerebro por unos instantes, no daba ni la voz (el hombre tiene su aquel y con tanto consumo responsable, comercio justo y tanta leche en vinagre,  siempre ha sido un poco soga…).
Decidimos presentar una queja ante el encargado de consumo o, en su defecto, ante quien corresponda del partido. ¿Partido? ¿Sólo hay uno? Sí, desde ayer son todos del mismo partido.... ya no hay excusas (tomen nota). A lo que íbamos, andamos sobrados de tanta hipocresía y doble moral: prohibimos la publicidad sobre alcohol y tabaco, pero no sobre el sexo de pago. Peor aún, el sexo se ha convertido en el mejor de los ingredientes de cualquier anuncio publicitario. Da igual que se trate de vender un coche, que una quedada navideña: "¡Si estás soltera, subástate! ¡Si estás soltero puja!", rezaba (con perdón) no hace mucho tiempo la publicidad dirigida a MENORES de una discoteca granadina. Como dice Jero, una amiga de Facebook, sin comentarios…Bueno, sólo uno: hay alternativas. Recientemente, la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha recomendado a sus 193 estados miembros modificar su legislación para prohibir la publicidad de servicios sexuales. 
Alternativas y otra forma de vivir la vida. Dicen los que saben, y nuestro maestro también (porque sabe), que una persona puede vivir sólo con cien cosas: una casa, un coche, dos sartenes, dos ollas, una tele, una radio, tres pantalones, dos camisas, tres mudas reversibles,….y un gran amor. Pero con lo de la obsolescencia programada y la puta manía de cambiar de moda cada tres meses, no hay quien sepa qué hacer con las botas por debajo de las rodillas o con cualquiera de los electrodomésticos que tenemos en casa. Se nos rompen antes de tiempo y mandamos a la basura cientos de miles de toneladas de CO2, más la energía, más la contaminación… y el fomento de la inequidad social (por lo de los chinos). Todo esto sin contar el crecimiento mundial del mercado del lujo: Sí, la "situación económica mundial es difícil",  pero el sector del lujo disfruta de "buena salud y crece sobre todo en los mercados asiáticos", declaró hace unos meses Santo Versace, presidente de la firma italiana que lleva su apellido. ¡En el dulce nombre de María! …y en el de todas las Marías de promesas rotas, ¿Estamos locos?
Nos despedimos ya porque tenemos que irnos a no comprar (es que ayer estuvimos en la Huelga de Consumo y salimos muy concienciados). Porque suficiente huelga de conciencia hemos tenido hasta ahora, y puede que toque reflexionar, tratar de (re)educar(nos), pensarnos más y comprarnos menos, potenciar la imaginación y darnos a la originalidad por una vez, envolver los regalos con la página de este artículo y guardarla después para reposar la paella. Al fin y al cabo, darnos cuenta de que no hace falta ser un gato para tener más de una vida, ser sinceros con nosotros mismos y no tener miedo de enterarnos de que no necesitamos tanto (aunque sí quizá alguna buena noticia de vez en cuando).
Se trata de vivir la vida plenamente, y para conseguirlo nos sobran demasiadas cosas y no debemos renunciar a otras: las que de verdad importan. Por cierto, estas no cambian de temporada y no se venden en el Shopping Night que han montado los del Ayuntamiento de Murcia.
En fin, que no se nos olviden en el repaso de logros y la elección de objetivos del próximo año nuestra contribución al mundo y nuestra responsabilidad como consumidores, que va más allá de usar los tres contenedores, y es más positivo para la sociedad (e incluso para nosotros mismos) que adelgazar o dejar de fumar. Llegó la hora de hacer un esfuerzo y apagar la televisión para empezar a pensar…

jueves 8 de diciembre de 2011

ALGO VA MAL


DIARIO LA VERDAD 08-12-2011

©VÍCTOR MESEGUER

 

Día primero. Tenía una cita en “Asuntos Internos”, en 7RM, para hablar de los presupuestos regionales. No era nada fácil. Por ejemplo, los del gobierno se han gastado los dineros de los fondos estructurales del año 2010, destinados a  programas para pobres, inmigrantes, etc.,  en otros menesteres. No sabemos cuáles y, hágame caso, mejor no saberlo. El temita es que se lo tenían que haber pagado a las ONG´s para que atendieran a los desatendidos, a los que atendieron pese a todo. No es moco de pavo, hablamos de millones de euros de los que ellos sólo tenían que aportar el 25% y,  ahora, en legalidad, tendrían que devolver el 75% a don Mariano Rajoy para que, a su vez, se lo devuelva a Europa… Y fui y hablé: ¿Para cuándo nombrarán a Juan Bernal vicepresidente y/o administrador único del concurso de acreedores o estafa sobrevenida en la que ha quedado nuestra des-administración regional?  Charo Zarzalejos me preguntó que quién era el tal Juan y yo le contesté que un señor de Murcia, que no me imagino prescindible en estos momentos.

Día segundo. Participé en una mesa redonda sobre adicciones que organizaba la Universidad de Murcia y Proyecto Hombre. El profesor Ambrosio Flores nos antecedió en el uso de la palabra y nos vino a decir –entre otras cosas, todas interesantes- que aunque superes una adicción, una parte del cerebro se queda dañada para toda tu vida, y seguirás siendo un tío propenso a volver a las andadas. En fin, que lo mires por donde lo mires, lo de Juan Bernal con Valcárcel y Cía. no es fácil. Vamos sobrados de vanidades. Hay antecedentes que omito por amistad. Eso suponiendo que no lo manden a Madrid para quitárselo de en medio. Lo moderno son las quitas.
Día tercero. El consejero de Economía y Hacienda comparecía en el CES para presentar los presupuestos. Le esperé en la puerta con dos sindicalistas que les pasa como a mí: que no lo parecemos. Salvador llegó acompañado de la directora general de Presupuestos y, aprovechando mi camuflaje, le espeté a ella -A estos de los sindicatos le tienes que recortar el pienso- a lo que Esther Ortiz  me contestó -¡Eso, eso!–  ¡Mare de Dios santo y bendito! El caso es que los dirigentes sindicales le afearon a Marín los presupuestos y le dijeron que estaban dispuestos a pagar más impuestos a cambio de que no hubiera más tijeretazos. Me suena simple para la complejidad de los tiempos que corren.
Día cuarto. ¿Y los empresarios? ¿Qué piensan? Volví a coincidir con ellos en la tertulia de la radio, pero no me lo quisieron decir. Creo que siguen pensando que esto se arregla en la intimidad, pese a que cada día andan más mosqueados. Razones no les faltan -y fe (o lo que sea)- les sobra: 33.000 empresarios de nuestra Región están pendientes de que la Comunidad les pague lo que les adeuda. Pero la cosa al final quedará en que los del gobierno le dirán a los empresarios que pidan un préstamo avalado por la Comunidad y, de paso, que paguen los intereses (les advertí que las quitas están de moda). Otra opción es que se vayan a los tribunales y empiecen a embargar el patrimonio de la Comunidad, y conviertan San Esteban en la sede social de Grupo ‘La Coronela’. Pero aquí entra de nuevo en escena “no la fe”, sino “lo que sea”. No lo tienen fácil, porque ya no pueden contar ni con una ayudita de los del PSOE,  porque estos, ahora, barrunto que lo van a tener menos fácil en los ámbitos en los que se movían: las amistades mal entendidas, las injerencias en la independencia de la justicia y la madre que nos fundó a todos. Y a todo esto le llamaban oposición. ¡Qué Dios nos ampare! Sí, de la pusilanimidad política.
Día quinto. Me fui a Madrid a dar testimonio de las verdades reveladas, la
unificación de la ciencia y la conciencia en unas jornadas de Responsabilidad Social, cuando una chica me interpeló… “¿Oiga, y qué piensa Vd. de eso de subir los impuestos a los ricos? Mira ella, cómo es. ¡Qué rica! Y le conté lo que pienso. Lo más importante ahora no es subirles los impuestos a los ricos, sino que, de momento, simplemente los paguen. Al siguiente puente ya llegaremos.  El 70% del fraude fiscal está residenciado en las grandes corporaciones y fortunas, que pillan la pasta y se la llevan a los paraísos fiscales: “Imagínate un tipo que tenga100 millones de euros. En tú país y el mío, tributaría 19 millones (el 19%) y en un paraíso fiscal, exclusivamente, los 300 o 500 pavos que le costaría registrar la sociedad. Pese a ello, los Inspectores de Hacienda, que son pocos y no quieren ser más, siguen dándole prioridad a rastrear a las clases medias asalariadas que es más fácil y, además, lo que le mandan sus se-ño-ri-tos”.    
Los fines de semana son para descansar, pero no hay tiempo para el descanso. El mundo se hizo en siete días y…se nota. El problema no es el Estado del Bienestar, el problema es que hemos olvidado como defenderlo.

“Sabemos qué cuestan las cosas,
pero no tenemos ni idea de lo que valen”
(Tony Judt).




sábado 26 de noviembre de 2011

ADICTOS



“El  20-N: champán y mujeres (Alfonso Rus)


By Carlos Negro y Víctor Meseguer *

Proyecto Hombre es una tabla de salvación para náufragos de libertad indomada, navegando a la deriva. Tomás Zamora es su presidente y un buen amigo, que siempre me ha cuidado como a un hijo…pero en todas las familias hay una oveja negra.

Ahora se han empeñado en que les acompañe en una mesa redonda sobre “Calidad e Innovación en la Intervención de las Adicciones”. El caso es que la gente ahora sólo quiere recetas, y yo no tengo la panacea. Aunque tengo que reconocer que en este caso cuento con la inestimable colaboración de un “Negro”, mi amigo Carlos.
                                              
, hay adictos al amor, pero no son la mayoría porque luego viene el desamor y duele mucho, mucho. También los hay al tabaco, al alcohol, al cannabis, a la heroína, al acido lisérgico, a las revistas del corazón,…¡Que también generan mono!.  Sin embargo, no deberíamos olvidarnos que las adicciones más en boga hoy en día son aquellas  relacionadas con la atracción compulsiva hacia los chats y el cibersexo.  Por ejemplo, la semana pasada, el sindesnudo de “La Terelu Campos” tuvo más audiencia en la red, que Rubalcaba y Rajoy en el momento más álgido de la campaña electoral. ¡Señor, qué país! ¿Pero cómo puede haber gente que estuviera pendiente de estos dos tíos? En dos palabras: in compresible. Bueno, vamos a lo que vamos: Adicciones.

-“Víctor, primero nos dijeron que los adictos eran unos viciosos, unos degenerados…en suma, pecadores”.

-“Sí Carlos, pero también nos dijeron que nos íbamos a quedar ciegos y, al final,  todo quedó en unas pocas dioptrías de nada”. Y claro, los tratamientos morales se fueron al carajo.

Cavilando y cavilando, llegamos a la conclusión que después del  vicio, los eruditos en la materia se van al otro extremo. Y resulta que los adictos no eran unos viciosos sino unas pobres víctimas. El miedo se convierte en libertad y el fracaso en enfermedad. Se empieza a teorizar sobre las adicciones como problema social y a gastar pasta a tutiplén en atención médica y psicosocial…Nace así un modelo paternalista donde el adicto es un sujeto sólo con derechos, que nos traslada la responsabilidad y los costes de su atención a todos los demás. Una vez más, las mejores políticas de derechas son las que gestiona la izquierda: nos inventamos aquello del Estado del Bienestar para unos cuantos y el asistencial para todos los demás.

Empecemos por la punta. En lo tocante a adicciones, el punto de partida no puede ser otro que el de la voluntariedad: si el muchacho quiere y sólo si él quiere, le podemos ayudar a cambiar de vida, y si no quiere, pues a otra cosa. No vayamos a confundir la rehabilitación con el apostolado. Que quiere, pues bromas las justas, que nos diga el muchacho qué está dispuesto a poner, además de la voluntad, que es gratis y, por ello, no menos valiosa e imprescindible.

No se empeñe, no hay otra, que la cosa esta muy, pero que muy mal. En el negociado de pobres, drogatas y sin techo, nuestros políticos siempre se acuerdan de las Organizaciones ¿No? Gubernamentales,  a las que además se les pueden dar duros a tres pesetas.

Pero hete aquí, que las O No G se han hecho adictas a “G” y  “G” se ha fumado hasta el último euro en una idea de Estado del Bienestar mal entendida y peor gestionada, donde se confunde la evaluación con las estadísticas, con lo cual, es difícil conocer la eficiencia del dinero gastado; o, dicho en otras palabras, si estamos matando moscas a cañonazos o no. Por último, los accionistas de “G”, por ejemplo, Vd. y nosotros, estamos comprobando que no podemos seguir atando los perros con longanizas en la gestión de lo público. La crisis nos ha puesto en esta tremenda tesitura. En esta materia de las adicciones, también.

Llegado a este punto, le suponemos, querido lector, suficientemente indignado por la aparente dureza de lo hasta ahora escrito. Tiene razón, pero a diferencia del Sr. Rus, ésta y no otra, era nuestra intención. Estamos un tanto desengañados de la puerilidad clínica y política con que se abordan estos temas. Nosotros, apostamos por un modelo que gire en torno a la corresponsabilidad: primero, la del adicto, que debe asumir que su problema es “su problema” y no el de todos los ciudadanos; la ONG, que fuera de paternalismos, se lo debe explicar clarito y alto; y, por último, el gobierno, que debe pensar en el retorno de lo que se gasta.

A cambio, estamos tan sumamente sensibilizados con el problema, que le vamos a pedir a Tomás Zamora que cuente con nosotros para todo lo que él quiera. Porque a pesar de todo, sigue habiendo gente que ayuda a los demás sin medir, sin calificar, sin exigir, gente como Tomás.  En definitiva, apoyamos la profesionalidad y el trabajo desinteresado de Proyecto Hombre porque,  como dijo Azaña, “La libertad no hace ni más ni menos felices a los hombres; los hace, sencillamente, hombres”. Porque libertad es, entre otras cosas, responsabilidad, tanto para elegir como para no hacerlo.


*Carlos Negro López es Psicólogo Sanitario y Víctor Meseguer es Abogado no ejerciente y Criminólogo. 

jueves 10 de noviembre de 2011

A LOS 600 €, POR PUNTOS O POR K.O.




Longinos Marín y Víctor Meseguer *

Imaginemos una urna de cristal dividida en dos partes, una que contiene agua dulce y otra agua salada, ambas separadas por una membrana. Así ha sido hasta ahora este injusto mundo, dividido en 2. En la parte salada, mueren 10.000 niños de hambre y 2.000 millones en la miseria, a costa de que en la parte dulce se permita tirar a la basura los alimentos necesarios para evitar esa barbarie. Ahora la membrana se está rompiendo, y el poder económico va  pasando de occidente a China y a sus primos, que fabrican, transportan y (en muchos casos) venden todos los productos que compramos a diario, excepto la alimentación. Tienen toda la pasta, han salvado de la quiebra  a quien han querido (vease CityGroup), compran la deuda de los países de la zona euro o se plantan en la cumbre de Copenhague, a decir que lo del protocolo de Kyoto no va con ellos. Con sigilo ya han colonizado económicamente el mundo.
Las armas colonizadoras han sido el trabajo, la constancia, la discreción y la disciplina, lo que les ha permitido generar ya la mitad de los ingenieros del mundo y desterrar la idea de que mientras ellos trabajan barato, nosotros íbamos a vivir del I+D+I. Con salarios de 100 euros y disponiendo de la misma tecnología que en Wall Street, en sus fábricas son capaces de manufacturar toda la producción mundial de ropa, electrodomésticos, menaje o muebles. En estas circunstancias, parece inexorable su dominio del mercado y del dinero y, que a medio plazo, las economías occidentales, como Europa, caminen hacia la bancarrota. No hace falta saber mucha economía para hacer esta predicción. Ahora estamos con Grecia, mañana con Italia, pasado con Portugal,… Y las soluciones que plantean nuestros políticos, agentes económicos y sociales se basan en política fiscal, endeudamiento, impuestos, prima de riesgo y otras cuestiones financieras.
En el mejor de los casos, se propone, ahora en campaña, alguna idea para generar empleo que suena, más que nada a andar lamiendo hueso. Señores, a ver cuándo nos damos cuenta de que el problema es económico, no financiero. Con salarios de 1.500 euros es imposible competir, ni con I+D+I, ni con cuatro íes más. A medio plazo, no queda otra que converger. El mundo ya es único, y el chino de las afueras de Shangai es como si estuviera trabajando en Santomera, y con él estamos compitiendo.
La membrana se ha roto, y el agua salada está pasando al otro lado de la urna, con el agua dulce. A medio plazo, toda la urna tendrá el mismo tipo de agua. Lo normal es que las economías emergentes incrementen su calidad y nivel de vida, y también que nosotros empecemos a vivir peor que lo hacemos actualmente. De forma muy parecida a cuando éramos pequeños. Ellos emprenden el camino partiendo de 100 euros, nosotros bajaremos desde los 1.200. En algún punto intermedio del camino nos encontraremos. Cuando eso suceda, algún empresario de Lorca podrá pensar que es viable volver a fabricar calzado, el de Yecla volverá a fabricar muebles, y el de Elche a fabricar zapatos, en el punto del camino en el que los costes no sean tan asimétricos como los actuales.
Sólo entonces, empezaremos a ver el futuro con optimismo y la cifra de los 4 millones bajará. No tengamos miedo al camino, al fin y al cabo, redistribuye la renta mundial. Será, sin embargo, un camino duro para los más desfavorecidos, a los que se debe proteger desde los poderes públicos. Y los que podamos trabajar, deberemos hacerlo intensamente, desde muy temprano, como diría Guardiola.
El problema de ese duro viaje son las importantes resistencias con las que cuenta occidente, como el romántico paso por el estado del bienestar, el poder sindical, la falta de resignación ciudadana para acometer sacrificios voluntarios, nuestros políticos (muchos) acomplejados y todos los tertulianos creadores de opinión, que se asustan y ponen el grito en el cielo por todo (ya que no entienden de nada). Pero no hay opción, a medio plazo,  el mundo será global y la situación actual es, a todas luces, insostenible para occidente, salvo que alguien ofrezca una idea mejor.
Los mercados (que es como se denomina ahora al Banco Central chino) manejan la membrana que conecta los dos lados de la urna, y nos dan la opción de que emprendamos el camino poco a poco. Si nos resistimos, el combate se tendrá que decidir, no por puntos, sino por KO. Al fin y al cabo, todo el mundo sabe (o puede preguntar) qué le pasa a un pez de agua dulce cuando le entra agua salada de golpe. Una reflexión final. Los alemanes y los franceses están acostumbrados a levantarse después del KO, en los últimos 100 años lo han hecho varias veces, y están más formados. Nos interesa que el combate vaya por puntos.
Acaso todo esto le suene a muy liberal, pero, posiblemente, lo más liberal haya sido que occidente acumulara riqueza y derechos a costa de la pobreza e indefensión de todos los demás. Ahora, lo más probable, es que sea demasiado tarde hasta para lamentarse, nuestro país se cae y no tiene donde sujetarse, sólo queda converger.  

* Longinos Marín es Profesor Titular de Comercialización e Investigación de Mercados y Director de la Cátedra de RSC de la Universidad de Murcia y Víctor Meseguer es miembro del CES e investigador de la Cátedra de RSC. 


sábado 5 de noviembre de 2011

EL MITIN


© VÍCTOR MESEGUER

Para ti, Pepe: « ¡Dios, que buen vassalo! ¡Si oviesse buen señor!»

Pepe M. es un joven de 19 años con quien compartí el mitin de Rubalcaba a pie de candidato, gracias a la amabilidad y atención de un miembro del Comité Federal del PSOE. Gracias. “…No le falta razón, Víctor”, me dijo el chaval mientras escuchaba con especial atención a Alfredo. “No sé, Pepe, pero en cualquier caso, creo que lo que le faltan son votos”, le contesté. Aunque el mitin de Rubalcaba en Murcia siguió, en la forma, la liturgia propia de este tipo de actos de consumo interno y flash televisivo, fue humano y entrañable en el fondo. Siempre lo pensé, pero esta vez lo vi a través de los ojos de Pepe que, sentado a mi lado, interpretó ese recomer de tripas que sólo la inteligencia ajena o el amor idealizado y no consumado son capaces de producir. La cosa va por edades, o no.

Alfredo es un tipo con registros y no tiene que leer ni memorizar. Hay pocas personas como él, que puedan enlazar un mitin interactivo, improvisando una puntual respuesta a cualquier pregunta lanzada desde la grada. Además, tiene el aplomo suficiente para no contestar lo que no toca (por ejemplo la relación del PSOE con la jerarquía católica), con una sonrisa cómplice y con su mirada astuta y conmovedora habló sólo de aquello que le interesa y nos interesa: educación, modelo productivo, fiscalidad…  

Sí, la gran paradoja es que, quizás el PSOE tenga el mejor candidato de toda su reciente historia, pero temo que coseche el peor resultado de nuestro partido en nuestra joven democracia. En cualquier caso, si a la izquierda le queda alguna esperanza, la esperanza es él.

Si uno lee su entrevista en La Verdad, el pasado domingo, tan  importante es lo que dice como lo que no dice pero insinúa con la elegancia propia de un gentleman, lo que, a renglón seguido y fuera de página, materializa con un cariñoso saludo a Pedro Antonio Ríos: otro político de raza. Sin embargo, los intereses de España o los de Murcia y los del partido o de Pepe Blanco no tienen porque coincidir. Sí, ya sé que por decir éstas y otras cosas, algunos destacados meritorios de la dirección socialista piensan en voz alta (eso sí, siempre a mis espaldas), que cada vez me quedan menos amigos entre los míos. Nunca lo fueron. Los amigos siempre los he contado con los dedos de una mano y los míos son ustedes y el resto también. ¿De izquierdas o de derechas? ¡Qué más da! O peleamos todos juntos para vencer la mar de fondo que nos atenaza o naufragaremos todos juntos, individualmente, sin distinción de raza, sexo, edad o color y todos juntos como país. Además, en estos lares, las “amistades” cambian de un día para otro al compás que marca el poder o su ausencia. Si yo les contara…Mejor, no.

Posiblemente, a este país le vendría bien un presidente como Alfredo, pero no lo va a tener fácil. Es lo que tiene o lo que no hemos tenido y, entre otros, él ha consentido: “Hay cosas que habría que haber hecho de otra manera; es nuestra responsabilidad y la asumimos”, dijo el candidato. Esto tiene poco arreglo si al frente no están los mejores, aquellos que como él, con una sola mirada, ven crecer la hierba y a muchachos como tú. Saben que sois el futuro o lo que queda de él.
  
Querido lector, si Vd. tiene claro que la solución es Rajoy, vótelo. Si piensa que es Rubalcaba, haga lo propio. No seré yo quien le diga lo que tiene que hacer. No obstante,  yo ya he tomado una decisión o, quizás Pepe lo haya hecho por mí.  Acaso, esta sería más razonable si tomara distancia. Probablemente, yo de chico me fumé varios capítulos de Barrio Sésamo: ya saben, aquello de que aquí es cerca y allí, lejos; pero lo que toca el 20-N es sumar.

Sí, Pepe, el 20-N iré a votar y, por primera vez en muchos años, votaré lo mismo de siempre pero con una renovada ilusión. Votaré por ti porque es votar por mi,  por tus inquietudes que ahora son las mías, por lo qué tú haces por el futuro y para que el futuro no te niegue. Sí, lo haré, pese a que todos no somos como Rubalcaba y, quizás, él tampoco lo sea. Pero lo haré, porque lo importante es lo que Rajoy y Alfredo sean capaces de construir el día después, desde un concepto de Estado inclusivo, para todos; y el equilibrio ayuda, porque el término medio no siempre está en la mitad… Más uno o menos uno, el cuento cambia mogollón.

Al finalizar el mitin, Pepe se acercó al candidato y, agarrado a su mano, le dijo… “Gracias por lo de la educación, yo estoy contigo, es muy importante”. Gracias Pepe. La verdad es que sí…Qué buen presidente si consiguiera el respaldo que, probablemente, no tiene. Pase lo que pase, tú y él, seréis mis héroes. Va por ti.









jueves 27 de octubre de 2011

EL GOLPE




O nos esforzamos por ser mejores o viviremos peor
© Eduardo Contreras y Víctor Meseguer



Lo que supuestamente nos separa da pistas de donde venimos, de nuestra militancia e ideología. Lo que nos une delata nuestra vocación política y afinidad personal…

“No nos une el amor sino el espanto”, llegó a decir Borges de los argentinos. No es nuestra realidad, aún, pero la crisis ha golpeado con tanta dureza a nuestro mundo tal y como lo teníamos ideado, que sus efectos devastadores son cada vez más visibles, generando oleadas de desconfianza entre nosotros. Una realidad, que nos exige apelar a un nuevo tiempo político, donde se redefinan los estándares de lo que significa gobernar,  estar en la oposición o en la oposición a la oposición. Ninguna posición es mala, pero todas pueden ser indignas, o no. 

No, no sólo hablamos, aunque también, de la necesidad de un consenso de todas las fuerzas políticas, económicas y sociales. Hablamos de política, de la de verdad,  porque el consenso no es un bien absoluto, el único bien absoluto es el bien común y su consecución es imposible sin rozarle la piel a nadie. Lo que ahora toca son decisiones valientes aunque sean impopulares y molestas, que contengan ideas de país, preñadas de futuro.

El Estado y las instituciones que lo integran tienen que volver a responder a una pregunta compleja por simple ¿Quién es el débil y quién es el fuerte en nuestra sociedad? Causa cierta perplejidad que con cuatro millones de parados, otros tantos que han perdido su casa, pero no la hipoteca, y una marabunta de chavales con fracaso escolar, llamados a superar en desdichas y desgracias a los dos grupos anteriores, que las únicas preguntas que nos hagamos sobre la necesaria modernización y eficiencia de las administraciones y servicios públicos, pasen (exclusivamente) por las condiciones de trabajo de los servidores públicos.

Este gran país (España, sin ir más lejos), precisa de una acción de los dos grandes partidos. Nunca fueron tantas las razones, ni siquiera el día después de aquel 23-F. Hoy, la tiranía de los especuladores y la avaricia de los privilegiados dirigentes de los mercados financieros representan una cruel amenaza para la democracia y nuestro modo de vida. Pero de las crisis, se sale cambiando. Las exigencias de una nueva realidad económica y social globalizada nos obligan a cambiar. Nunca volverá a ser lo mismo: seremos mejores o viviremos peor (nosotros, y nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos).

A quien gane le toca gobernar, pero también tiene que contemplar algo muchas veces dicho,  oído  y aplaudido pero siempre olvidado: dar más democracia a nuestra democracia. La participación política no se reduce a depositar el voto cada cuatro años, por cierto, período en el que la minoría siempre tiene motivo de queja ante cualquier iniciativa del gobierno y  donde la mayoría canaliza mal la victoria, utilizando como su mejor y único argumento las sacrosantas urnas. Pues no, es tiempo de compromisos valientes y de cambios profundos, y espero que nadie ponga en duda nuestro sentir democrático si manifestamos que esto trasciende del propio resultado electoral. ¿Tiene que pasar algo más grave que lo que estamos viviendo para entender que la situación no va a cambiar si seguimos haciendo lo mismo?

De estas cosas y de cómo comprometer a una sociedad cualificada en la búsqueda de soluciones, hablamos ayer los dos en unas jornadas organizadas por la Federación Estatal de Municipios y Provincias. Todas las miradas de los participantes (políticos y técnicos municipales de todo el Estado), se centraron en las 50 medidas del Plan Estratégico de Capital Humano de Molina de Segura. Un plan que no aspira a cambiar la vida de nadie, sino a hacer posible que los ciudadanos construyan vidas mejores (para sí y para otros) y a generar evidencias de que otra forma de hacer política es posible.

La idea que transmitimos es muy sencilla: el sentido social de la política apela al ejercicio de un liderazgo vinculante: los ciudadanos no eligen a sus  representantes para que les solucionen los problemas, sino para que les adviertan de ellos y les  propongan vías de solución y retos colectivos.

Modificar el actual paradigma productivo en vigor en España durante los últimos 30 años, mejorar la eficiencia del sistema educativo, modernizar las administraciones públicas, reconstruir la normativa fiscal, financiera y laboral, o adecuar la Constitución, son retos colectivos de primer orden que exigen a nuestros partidos políticos un compromiso por encima de los plazos y alternancias electorales sobre un proyecto de futuro común. Un compromiso, además con la ciudadanía que tiene derecho a la participación política por cauces que se están descubriendo y que no pueden reducirse, exclusivamente, a los partidos políticos ni a grupos de mediadores económicos y sociales con intereses más o menos contestables.

La peor amenaza es caer en el convencimiento, convertido en norma, de que para sobrevivir en política, lo mejor es no hacer nada. Todo esto lo apuntamos desde lo aprendido a través de nuestra experiencia, en la que han convivido errores y aciertos. Los hemos compartido. De unos y otros hemos aprendido que  la política debe ser un ejercicio de persuasión, clarividencia y liderazgo que dé como resultado el rearme moral, intelectual y profesional de la sociedad española. Lo moderno no es más gestión, sino más política.



jueves 13 de octubre de 2011

MI(E)DO



"POOR BOY BLUES”


© BY VÍCTOR MESEGUER

La ambición desmedida y la falta de escrúpulos de algunos siguen golpeando la espalda ya curvada de los de siempre, de los nadie, de aquellos cuya vida vale menos que la patera que los mata… Porque la vida mata cuando no es vida.
…La oscuridad de la noche resaltaba con intensidad el blanco nieve de sus ojos, blanco del miedo a lo que no saben y les espera. Inmigración ilegal. La trata sexual y laboral se ha convertido en el segundo negocio más lucrativo después del tráfico de drogas. Este artículo empezó a andar tras contrastar algunas fuentes de información que me alertaron sobre supuestas redes de trata, que utilizan a mujeres y supuestos hijos para hacer posible su entrada a España, sin riesgo o con menor riesgo, de la repatriación a su país de origen. Pero me tropecé con una investigación abierta y pensé que no era adecuado dar difusión a esta realidad, pues estaría influyendo negativamente en la investigación y poniendo en riesgo a las fuentes de información. Como a mí sólo me preocupan las vidas de estos niños y de estas mujeres, me guardé el secreto.
Así que cambié de historia, pero no de tema, una tarea nada difícil porque la realidad política nos lo pone fácil, muy fácil. Lo primero es reprobar las impresentables declaraciones del señor Duran i LLeida. Ese diputado de CIU y presidente de Unió, tan centrado, tan hombre de Estado, tan responsable y estadista que ha decidido trasladar a los cuatro vientos que hay demasiados inmigrantes en España, que la educación baja de calidad en los centros educativos en los que hay un alto índice de escolarización de hijos de inmigrantes, que el valor de las viviendas se deprecia cuando llegan inmigrantes a nuestro barrio y a nuestra escalera. Estas y otras lindezas le sitúan en el discurso de Anglada, para sumar votos gracias a un discurso xenófobo frente a la inmigración. Su señoría es muy zorra o astuta y sabe cómo medir el miedo.
¿Y la izquierda política? Andamos liados en ese viaje a una socialdemocracia muy locuaz pero vacía de contenidos; más allá de las respuestas elaboradas, cuando las preguntas eran otras y confundiendo la ética con la estética. La posición del actual gobierno ha estado matizada por el miedo escénico al impacto electoral negativo de las políticas de integración de las personas que huyen de los miedos conocidos a los desconocidos y, en consecuencia, ha mantenido el mismo discurso de fondo, cuando lo que tocaba era apostar, con mucha más decisión y convicción, por las políticas de convivencia en barrios, por la interculturalidad, la igualdad de trato, la no discriminación y la gestión de la diversidad, para evitar el conflicto que se avecina. Por ejemplo, la Ley de igualdad de trato y no discriminación, la escondieron en el cajón porque les daba vergüenza y les quitaba votos, fue a Consejo de Ministros tan tarde que nos hemos quedado sin Ley en esta Legislatura. Peor suerte va a correr la estrategia integral contra el racismo y la xenofobia que no llegará al Consejo de Ministros. Por eso, no quise seguir pensando en los porqués de un partido conmocionado por unas listas de las que lo único que se sabe, es que van a ser más los náufragos que los flotadores. Mientras escribo este artículo, recuerdo que la verdad se olvida, que la razón se pierde, que las emociones se eliminan, que la izquierda se evapora... y todo por un cálculo matemático de lo que nos interesa decir y hacer en políticas sociales antes de unas elecciones. Cuando queramos recuperar la verdad, la razón, las emociones, las posiciones de izquierda, tal vez será tarde, seguro que será tarde.
…Pero Abdou es un niño de tan sólo cuatro años y no son sus lágrimas las que le impiden ver cómo su infancia se desdibuja de su rostro porque se la arrebató una patera. Antes de tiempo, cortando prematuramente esa dulce ingenuidad que desdramatiza los recuerdos de la niñez, por muy adversos que éstos sean. Sí, los culpables son esos hijos de mala madre de la trata. Pero sus verdugos no están solos. Saben que nadie se preocupará por unas víctimas criminalizadas por ellos o por nosotros…Qué más da, criminalizadas al fin. Operan en un territorio propicio, abonado por la falta de cabeza, y otras cosas, de una derecha que no defiende ideas sino intereses, así como una izquierda sectaria, funcionarial, mágica y acomplejada que responde con los mismos criterios de la derecha. Con estos mimbres no nos debe sorprender que, de cara al próximo 20-N, muchos ciudadanos y ciudadanas estén pensando que para una fotocopia se quedan con el original. No es que pida yo un giro del PSOE a la izquierda, de hecho no lo pido porque nunca entendí en qué consiste eso. Sólo recordar que nuestras raíces filosóficas beben de principios como la justicia social, la dignidad humana y la democracia real.
La sociedad que hemos creado, decide. Aunque no haya muchas cosas sobre las que decantarse. De fondo suena, “Soldadito marinero” de Fito & Fitipaldis:“Él también quiso ser niño pero le pilló la guerra”. En el nombre de nuestros padres, por nuestros hijos…no renunciemos a un mundo mejor.




VICTOR MESEGUER DOTRAFORMA

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